Cinco años con “La pantalla mágica” (Nuestro iPad cumple 5 años)

MUNDO PC

Como explico en una de las entradas de presentación de este blog, la primera iluminación que tuve sobre la importancia que la tecnología iba a tener en la vida de mi hijo, se produjo en una conferencia de familias del Síndrome de Joubert y cuando Antón aún no tenía 2 años.

Aquel encuentro fue  trascendental en el plano humano, y también me enseñó, a través de otras madres, muchas de las herramientas que podrían ayudar a mi hijo (entre ellas como ya he mencionado más de una vez, la lengua de signos).

Supuso, además, la constatación del papel tan esencial que la tecnología iba a tener en nuestra vida. Conocí a Phil, un niño con un grado de afectación en su funcionalidad muy importante, que se comunicaba con el mundo a través de un ordenador que entonces me pareció un prodigio. La pantalla era táctil, lo que permitía a Phil manejarlo tan sólo con el dedo. Hablaba por él, tenía integrados y digitalizados los mismos libros de texto que utilizaban sus compañeros, y hasta el menú del McDonals que le permitía pedir por sí solo sin ayuda de nadie. A pesar de todas sus dificultades motrices, este dispositivo le dotaba de una independencia sorprendente. El Mercury, que era el nombre de este ordenador prodigioso, tenía entonces un coste de 6.000 dólares, pero el problema principal no era sólo su precio, sino que sólo dispusiera de software en inglés.

En los primeros años, el PC se convirtió en una herramienta esencial para Antón, que le permitía no sólo ejecutar acciones motrices imposibles de otro modo, sino que actuaba como estímulo para ayudarle a superarse y aprender, y también a divertirse.

Imposible olvidar la inmensa emoción que sintió cuando imprimimos el primer dibujo que consiguió colorear por si mismo. Fue posible gracias a un programa que le permitía ejecutar esta acción, algo que era tan habitual para cualquier niño de su edad pero que, hasta entonces y del modo convencional, había resultado imposible para él. Estaba fascinado, emocionado y, sobre todo, orgulloso. No había tinta suficiente para imprimir tanta producción….

El PC tenía, sin embargo, graves inconvenientes que intentamos paliar con diferentes incorporaciones: portátil para el cole, teclado especial, ratón adaptado, programas específicos… Fue un gasto enorme en tiempo y dinero (particular y también de la administración) para unos resultados que, aunque entonces parecían inmensos, desde la actual perspectiva iPadiana resultaban bastante pobres.

DIFICULTADES DEL PC Y OTROS DISPOSITIVOS

(tv, reproductor cds, dvds, consolas..)

Hasta la llegada del iPad, Antón siempre necesitó de alguien para:

– Ver un determinado dvd, canal de televisión…

– Buscar cierta canción en determinado cd.

– Para asistirle con el ratón en el ordenador: cada vez que se le escapaba o pinchaba donde no debía, para pintar/colorear, buscar una web concreta o utilizar cierto juego, etc.

– Para localizar las fotos del último verano o reproducir el vídeo de la función de Navidad (en determinada subcarpeta de otra carpeta concreta).

Y así miles de ejemplos más….

Es increíble la paciencia y tesón que demostraba, porque cualquiera de nosotros habría lanzado el puñetero ordenador por la ventana.

En este vídeo se muestra tan sólo un ejemplo: está editado para reducir a 1:30 los 15 minutos largos que le llevó completar un sencillo puzzle.

 

Y entonces, el día 4 de mayo de 2011, llegó el iPad a nuestra vida.

 

ERA IPAD 

El iPad ha sido uno más de los muchos instrumentos a los que hemos recurrido para facilitarle las cosas a Antón. Lo que ocurre, en el caso concreto del iPad, es que es como una “navaja suiza” que incorpora en una sola herramienta, multitud de funciones que antes precisaban de diversos dispositivos.

Nos ha permitido prescindir de otros elementos más rudimentarios y concentrar en un solo instrumento, herramientas que antes estaban dispersas y ni siquiera eran portátiles. Las ventajas en cuanto a su facilidad de manejo y movilidad son esenciales pero incido en que es una más de las muchas herramientas que han ayudado a Antón.

Ya he enumerado algunas de las dificultades que implicaba la utilización del ordenador y otros dispositivo. Pues bien, el iPad eliminó todos esos obstáculos y además aportó infinidad de utilidades más. Tenemos incorporado en un solo dispositivo: el ordenador, la videoconsola, la televisión, el bloc de dibujo, el reproductor de CDs y DVDs, la cámara de fotos y vídeo, el procesador de textos y un largo etcétera que incluye hasta… un taller de alfarería!

La ventaja principal del iPad, y de la pantalla táctil en general, es el hecho de permitirnos prescindir del ratón, el poder eliminar ese intermediario tan difícil de manejar para niños con las dificultades motrices de Antón. Lograr posicionar el cursor sobre un lugar concreto de la pantalla (carpeta, archivo, color concreto de una paleta, etc.) y conseguir clickar con el dedo izquierdo evitando, al mismo tiempo, que se mueva de esa posición precisa, era una tarea titánica para Antón. No hablemos ya de clickar y arrastrar al mismo tiempo, soltar, doble click, etc. El equipo de rehabilitación nos proporcionó un ratón especial (de coste elevadísimo) que resolvió mínimamente el problema porque su manejo seguía resultando muy difícil para Antón y, sobre todo, porque seguía necesitando de alguien a su lado constantemente. Un inconveniente importante no sólo porque ese alguien (yo, su padre o su hermana) tuviera otras tareas que atender, sino porque es muy difícil que esa dependencia absoluta y permanente de otras personas no acabe afectando a la autoestima de ese niño.

Como digo, la ventaja principal de una tableta táctil es la supresión del ratón, porque equivale a derribar las barreras físicas que se interponen entre el usuario y las tripas del ordenador. La pantalla táctil no requiere ni siquiera de la destreza de la totalidad de la mano, tan sólo se necesita de un dedo… Es algo casi milagroso, por lo menos lo fue en el caso de mi hijo.

El iPad le permitió realizar acciones que hasta entonces le resultaban imposibles de ejecutar o requerían de alguien a su lado: colorear, dibujar, escribir, utilizar videojuegos, navegar por internet y youtube, escuchar música, ver películas, disfrutar de fotos familiares, hacer sus propias fotos, grabar vídeos… El iPad le ha proporcionado momentos de puro placer y entretenimiento.

Le ha permitido, además, seguir las clases casi en las mismas condiciones que sus compañeros. Ha favorecido increíbles progresos académicos en cuanto a la lecto-escritura y matemáticas. Y por encima de todo, ha ayudado en el fomento de su autonomía y su autoestima. Ahora es él quien decide qué hace, cómo y cuándo. Solo y sin ayuda de nadie.

Este iPad-1 ha acompañado a Antón en los últimos cinco años. Ha ido con él al cole todos y cada uno de los días desde aquel 3º de Infantil y hasta su actual 5º de Primaria. Estamos tan habituados a su presencia que ya no le otorgamos el mérito y la consideración que merece. ¡GRACIAS! 😊

Anton y 5 años ipad

CAPPACES

El iPad supuso tal impacto en la vida de mi hijo que me llevó a crear este blog. Como todo cautivo de una nueva fe que de repente ilumina su vida, yo también quería hacer una labor de proselitismo: veía a niños haciendo esfuerzos casi inhumanos para poder escribir con un lápiz o con cacharros imposibles en forma de ordenador y me hervía la sangre, porque esos niños tenían a mano (y por el mismo esfuerzo económico) un dispositivo que les daría una libertad y autonomía enormes y a NADIE se le ocurría cambiarles aquellos lápices y/o portátiles por una tableta táctil!!!  Así que ahí me lancé a la blogosfera a evangelizar.

El objetivo principal con el que nació Cappaces era las reseñas de aplicaciones de iPad para niños, especialmente enfocado a niños con diversidad funcional. El nombre viene de ahí y pretendía jugar con las palabras “app” y “capacidad” (en contraposición a todo lo negativo que implica la palabra discapacidad). Intentado que fuera una forma de sugerir cómo la tecnología podía ayudar a los niños con diversidad funcional a ser más capaces.

También tuve claro desde el principio que quería que Cappaces fuera algo más que una web de reseña de apps, quería que se convirtiera en un espacio de análisis sobre los diversos factores que giran alrededor del binomio infancia-discapacidad. Y el paso del tiempo lo ha convertido en eso: en un lugar de reflexión acerca de la forma en que intervenimos sobre los niños con diversidad funcional y una barricada virtual desde la que reivindicar el cumplimiento de los derechos de las personas con diversidad funcional y la normalización de sus vidas, denunciando todas aquellas situaciones que les discriminan y que impiden su inclusión social real.

Utilización del iPad en el cole: libretas por medio de Pages

Uso iPad en el coleLa noche anterior a la vuelta al cole, publicaba en mi página de Facebook esta foto para dar la bienvenida al nuevo curso y desear a todas las familias de la diversidad esa suerte de la que tristemente dependen tantas veces nuestros niños.

La madre de Nacho me contactó interesándose por la aplicación utilizada para crear en el iPad las carpetas que aparecían en la imagen. Comparto ahora esa información en el blog por si alguna otra familia puede encontrar interesante este recurso.

Ya he comentado muchas veces que las dificultades motrices de Antón, sus problemas de coordinación y la hipotonía convierten sino en imposible, sí en una tortura el hecho de escribir a mano. Y no me canso de repetir, como desarrollaba en esta entrada, que LO IMPORTANTE ES EL RESULTADO, NO EL MODO DE LLEGAR A ÉL.

Tampoco me canso de repetir que obligar a un niño con unas limitaciones físicas importantes a escribir a mano, equivale a forzar a niños ordinarios a escribir con el pie: lo lograrán a base de esfuerzo, empeño, trabajo y práctica pero, ¿qué sentido tiene? Lo importante, lo imprescindible en nuestra sociedad es dominar la lectura y la escritura, lo de menos es el soporte. Es más, debería haberse introducido en el sistema educativo hace ya décadas una asignatura que enseñase a los niños mecanografía. Aquellos que dominéis este campo seguramente no podréis calcular la cantidad de tiempo y esfuerzo que os ha ahorrado el dominio del teclado. ¿Cómo es posible que exijamos todavía a los niños una perfecta y milimétrica caligrafía enlazada cuando cada día nos encontramos con médicos, policías, abogados o dependientes que se eternizan ante el teclado escribiendo a dos dedos? Un ejemplo más de cómo el sistema educativo se ha quedado anclado en un pasado muy, muy remoto. Cuando deberíamos estar ideando y enseñando un sistema de mecanografía para los teclados virtuales de móviles o tabletas que impidiera lanzar mensajes y wasaps ininteligibles, resulta que todavía seguimos sin formar en el campo de la mecanografía.

Retomando el objetivo de esta entrada, el caso es que Antón no escribe sobre papel sino que utiliza para ello el iPad. Este dispositivo se ha convertido en el equivalente a las libretas de sus compañeros y para ello utilizamos una app, Pages, que no sólo nos permite crear documentos, sino también poder organizarlos por carpetas. De tal forma, que hemos creado una carpeta por asignatura y cada uno de los documentos que la componen corresponde a un tema del trimestre en que se encuentra.

Podrá entenderse mejor viendo el ejemplo en las siguientes imágenes:

Carpetas por asignaturas:

Carpetas Asignaturas

 

Documentos por lecciones dentro de cada carpeta:

 Compo Coñe

 

Cada archivo contiene las actividades referidas a ese tema (ejercicios del libro, fichas, deberes…) estructuradas por orden cronológico:

 

CompoMateCarpetas

Carpeta Lingua

Documento Lingua

Al final de cada trimestre guardo e imprimo todos esos documentos y los elimino del iPad para crear los correspondientes al siguiente trimestre. De esta forma Antón no se vuelve loco entre esa marea de documentos y le permite localizar más fácilmente aquel que le interesa. Este sistema le permite tener el material de trabajo ordenado y estructurado.

app Pages procesador de textos para iPadDecir también que Pages no es el procesador de textos ideal, tiene muchas limitaciones, falla con más frecuencia de la deseada y tiene un coste considerable (8,99€). Como herramienta para esta función me gusta mucho más iA Writer (4,49€) pero esta app no permite crear carpetas. Otro recurso con el que contamos es la posibilidad de sincronizar Pages con  iCloud, de este modo podremos recuperar todos los documentos en caso de que nos falle la aplicación y nos veamos obligados a reinstalarla (algo que ya nos ha sucedido en un par de ocasiones).

Dado que la aplicación del Trabajo por Proyectos y la implantación de la  Metodología Constructivista en Primaria parece algo que no se vaya a alcanzar en un futuro inmediato, de momento me conformaría con una digitalización decente del libro de texto. Esto permitiría a mi hijo seguir las clases casi de la misma forma en que el resto de sus compañeros utiliza el libro impreso: podría manejar la misma información con un simple dedo, pasar las páginas del libro sin la dificultad que implica para él pelearse con las hojas de papel o realizar los ejercicios incluidos  mediante el teclado, tal y como obligan normalmente las versiones de los libros de texto en los dos primeros cursos de Primaria.

Todas estas facilidades no implican tan sólo un ahorro de tiempo y energía, lo más importante es que evitan una gran cantidad de frustración. Tiempo, energía y disposición que Antón puede emplear en aprender.

Desde luego que el libro digital no supone la solución a los problemas del sistema educativo, pero dado que parece que los libros de texto (y el inmovilismo que implican) no se van a desterrar de las aulas en un futuro inmediato, sí sería deseable, al menos, que cuando las editoriales ofertasen la versión digital elaborasen un producto con un mínimo de calidad y no una maqueta en pdf del libro en papel que es lo que yo me he venido encontrando en estos últimos cursos. Una auténtica tomadura de pelo y un reflejo de las nulas ganas de innovar de los grandes gigantes del mercado editorial que, además, parecen contar con la complicidad de la administración y de muchos docentes. Pues bien, que sepan los señores editores que cada vez somos más las familias conscientes de que nos están tomando el pelo (además de dejarnos el bolsillo pelao cada septiembre).

Cada vez somos más los que esperamos y deseamos la muerte del libro de texto, que ojalá llegué más pronto que tarde. Mientras, podrían al menos haber hecho un mínimo esfuerzo para que muchos de nuestros niños con diversidad pudieran utilizar esos libros en las mismas condiciones que sus compañeros. Pero ni siquiera en eso se han molestado. Han concentrado sus recursos y esfuerzos en sobornar y chantajear a unos y a otros para garantizar su cuota de mercado. El día que algún valiente se anime a abordar este tema a fondo, nos vamos a llevar las manos a la cabeza. Lo veo difícil, por no decir imposible: casi todos los grandes grupos de comunicación están ligados a una editorial, así que a nadie le interesa tirar de esa manta.

Instrumentos que permiten innovar y motivar mediante la utilización de las TICs

Introducir tecnología en las aulas  no puede consistir tan sólo en sustituir libros por portátiles o cuadernos por tabletas. La utilización de estas herramientas de información y comunicación debe impulsar también una transformación de la metodología y de la forma de alcanzar diferentes objetivos pedagógicos y académicos.

El libro de texto digital no puede limitarse a reproducir la dinámica del libro en papel sobre un formato digital. Es más, quizás debiéramos plantearnos su eliminación o, al menos, promover que se utilice en menor medida. Los libros no pueden seguir siendo la columna vertebral de la enseñanza. Ese papel corresponde al docente que ve minada su libertad, imaginación y vocación por la dictadura que implica la rigidez de temarios y libros de texto.

Deberíamos aprovechar esa multitud de herramientas que se encierran en una tableta: diccionarios, enciclopedias, mapas, cámara de foto y vídeo, grabadora, editor de textos y presentaciones, aplicaciones que permiten componer collages, cómics, libros… Las posibilidades son infinitas,  así que no deberíamos limitar su uso al acto de abrir un libro digital por tal página o utilizar determinada aplicación para reforzar la ortografía, las tablas de multiplicar o los conocimientos de anatomía.

Hace unos meses mi hija me pidió que le ayudara a crear su propio blog. Es una lectora voraz y quería compartir los libros con los que más había disfrutado y que más le habían conmovido. Así nació Ler para dentro. La administración de este espacio y todo lo que implica, quizás le haya restado tiempo para hacer deberes y estudiar, pero lo que ha ganado a cambio es impagable.

Educacion y TICs

lerparadentro.com

No sólo ha sido un incentivo más a su pasión por la lectura, sino que le ha dado la oportunidad de aprender de multitud de temas y sobre la utilización de diferentes herramientas a través de la práctica:

  • Elección del nombre del blog
  • Diseño, contenido y estructura del blog
  • Definición de categorías y etiquetas
  • Manejo de documentación e información (sobre las obras, enlaces a biografías y webs oficiales de los autores)
  • Búsqueda, selección y descarga de imágenes
  • Creación de imágenes propias (manejo de la cámara, de aplicaciones de fotografía, edición de imágenes, etc.)
  • Redacción y revisión de textos, cuidado de la ortografía, edición de textos, práctica de la mecanografía…
  • Aprender los entresijos de la informática más allá del “abrir” y “aceptar”
  • Interacción con sus lectores a través de comentarios, correos y mensajes. Una forma de aprender a relacionarse en la galaxia virtual que les ayudará después a saber cómo moverse por las redes sociales

Educacion y TICs

Con el tiempo, además, no sólo ha dado cabida en el blog a sus lecturas preferidas, sino que también ha explorado otras vías de creación, incluyendo textos propios y aprovechando este espacio como excusa para cultivar y compartir otra de sus pasiones como es la fotografía. Su último proyecto es la publicación de algunos de los cuentos que ha escrito. Está colaborando con un compañero de clase, que es un genio del dibujo, para ilustrarlos. ¿Qué mejor manera de cultivar la creación artística y fomentar el trabajo en equipo?

Con todo lo descrito, ¿cómo no se va a aburrir con los ejercicios de corta y pega manual que significan las actividades de los libros de texto? Es más, me parece un milagro que no se haya rebelado y negado en redondo a dedicar tiempo a estas tareas. Lo acata y hace los deberes de turno sin ganas y con resignación, lo que me plantea enormes dudas acerca de su utilidad y sobre si es realmente una forma eficaz de alcanzar un aprendizaje y asimilar conocimiento. Resulta extraordinariamente aburrido y poco motivador hacer las cosas sin sentido y sin un objetivo claro. Sobre todo si se tiene 12 años y se está rodeada de infinidad de actividades e instrumentos fascinantes y sugerentes.

Saquemos provecho de las tabletas y de las pizarras digitales. Las posibilidades seguramente sean infinitas. Se podría utilizar en el aprendizaje de conocimiento del medio, animando a los alumnos a salir con sus cámaras a retratar la flora de su entorno, buscar información en internet y elaborar una presentación particular sobre el tema. Lo mismo con el patrimonio arquitectónico, etnográfico o cultural del lugar en el que viven. Existen aplicaciones que permiten la creación de collages y composiciones, cuentos ilustrados, cómics y hasta revistas.

Estos dispositivos resultan también herramientas increíbles en cuanto a la enseñanza de lenguas extranjeras. Recuerdo cuando en mi época de EGB nuestra innovadora maestra de inglés nos inscribió en un programa para cartearnos con niños anglosajones. Resultó una experiencia increíble que, sin embargo, requería de enormes dosis de paciencia dado lo prolongado del tiempo que transcurría entre el envío de una misiva y la contestación de mi pen-friend de Cardiff. El correo electrónico y las plataformas de mensajería instantánea posibilitan una inmediatez que constituye el más poderos de los estímulos. Nada mejor para incentivar el aprendizaje de otro idioma que la utilización del instrumento que le da sentido: la comunicación. Y no son pocas las iniciativas que existen en la red que propician el encuentro y la comunicación entre alumnos de diferentes países.

Todo esto no supone más que una pequeña parte de la infinidad de actividades que permiten las TICs. Son, además, actividades dinámicas que convierten el acto de aprender en algo lúdico, emocionante y activo. La letra no entra con sangre, así solo se alcanza el desinterés, la alienación y el aborregamiento. Y nosotros deberíamos aspirar a formar niños despiertos, creativos y, sobre todo, felices.

Enlaces relacionados:

Aplicación de las nuevas tecnologías a la Educación

Enseñar dónde, cómo y con quién

Enseñar dónde, cómo y con quién

IMG_6064Saber dónde. En la anterior entrada reflexionaba acerca de las carencias que tienen muchas veces nuestros niños cuando se colocan frente a la pantalla del ordenador, desmintiendo así ese tópico generado por su definición como “nativos digitales”. Lo cierto es que no saben dónde encontrar la información que precisan, ni distinguir las fuentes fiables de las que no lo son. Lo ilustraba con el ejemplo del esfuerzo que supuso para mi hija localizar una simple poesía por encargo de uno de sus profesores.

Además de las horas de práctica necesarias para aprender a localizar información en la red, sería también necesaria una adecuada orientación por parte del docente, encaminada a enseñar a sus alumnos la forma más efectiva de localizar esa información, así como los criterios de búsqueda y las combinaciones de palabras más eficaces en cada caso.

Cuando se encarga a un alumno buscar en internet un poema (o cualquier otro tipo de documento o información), debería instruírsele previamente sobre cómo hacerlo. O, al menos, aprovechar esa experiencia con posterioridad: se podría utilizar este tipo de actividad no sólo para cultivar la afición a la poesía, sino también para realizar una puesta en común posterior en la clase donde los alumnos compartieran su experiencia en esta búsqueda. Podrían cotejar el tiempo invertido por cada uno, analizar y comparar los términos de búsqueda empleados, para concluir cuál es el mejor camino y el criterio más eficaz para completar con éxito y en el menor tiempo posible el ejercicio.

Me he hecho el firme propósito de reservar algún hueco a lo largo de la semana, para instruir a mi hija sobre el manejo y la búsqueda de información en la red. Se desenvuelve a las mil maravillas en Tuenti o Youtube, dadas las horas invertidas en estas plataformas. Saber buscar en internet información fiable y con la mínima pérdida de tiempo, es una habilidad que también requiere de práctica.

Saber cómo. La falta de criterio y de juicio crítico de los niños no se aplica tan sólo a la búsqueda de información. Hace unos días mi hija descubrió (con cinco años de retraso) la canción Viva la vida de Coldplay. Tanto le entusiasmó, que buscó la partitura en internet para poder tocarla al piano. Esta aventura nos ha costado una infección de virus y troyanos en el PC de consecuencias todavía imprevisibles. Ha servido, sin embargo, para que por fin entienda que no debe teclear nunca en la barra de Google la combinación “descargar” + “gratis”. Es el camino más recto para instalar archivos que acaben cargándose nuestro ordenador.

Los niños y adolescentes no instruidos en el uso adecuado de la tecnología, son extraordinariamente imprudentes. No se puede dar a “aplicar”, “descargar” o “instalar” sin pensárselo dos veces como hacen ellos. Por no hablar de que no saben cómo salir del lío cuando el sistema se colapsa o la interfaz gráfica no responde como debe, a no ser “apagando por las bravas”. Desterremos el falso mito de los “nativos digitales”. Ser un usuario activo de tecnología no garantiza el saber cómo utilizarla sin unos conocimientos básicos previos y una adecuada supervisión.

Cierto es que no se necesita conocer con precisión el funcionamiento de un motor para conducir un coche. Pero sí resulta imprescindible conocer las normas de circulación, distinguir las señales de tráfico, saber cómo revisar la presión de los neumáticos y hasta cómo cambiar una rueda.

Educacion y TICsSaber con quién. Los “inmigrantes digitales” estamos tan preocupados porque nuestros hijos sepan desenvolverse en el mundo virtual, que muchas veces les dejamos acceder a él de forma ilimitada, sin formación, sin guía y sin supervisión.

Existen dos tipos de ciberpadres:

Los despreocupados. Formado por aquellos que no ejercen ningún tipo de vigilancia ni control, amparados en la aparente seguridad física de tener a su hijo a salvo entre las cuatro paredes de su habitación. Hasta que un día se despiertan, entre desconcertados y sorprendidos, por la depresión en que está sumida una hija, a quien en la intimidad de sus cuatro paredes se le ocurrió mandar a su novio una foto en ropa interior que circula ahora por medio instituto, o de un hijo sometido a ciberbullying a través de una red social.

Son muchísimos los epígrafes que se podrían dedicar al desconocimiento o mal uso que los niños y adolescentes hacen de la tecnología y de la red. Sólo intento desbaratar esa idea de que es un mundo en el que saben desenvolverse sin problemas y donde nos llevan una enorme delantera. No es verdad. Y deberíamos interiorizar esto cuanto antes para evitar las consecuencias de ese mundo tan grande como variado, donde hay información, arte, creatividad, amistad… y también riesgos, accidentes y peligros.

Los ciberhistéricos. Este segundo grupo lo constituyen padres convencidos de que hay un pederasta listo para acosar a sus hijos al primer clic que estos ejecuten. De tal modo, que restringen su acceso a internet y apenas sí les dejan consultar el correo electrónico o la web de la escuela. Privan a sus hijos de las inmensas posibilidades del Universo Google.

A la espera de que aparezca una tercera opción más sensata, yo me encuentro moviéndome entre ambas categorías dependiendo del momento, aunque debo reconocer que el pie de la histeria está más anclado que el de la despreocupación. Y, del mismo modo que mi madre me contaba cuanta violación tenía lugar en 10.000 km. a la redonda cuando yo era adolescente y anunciaba mi intención de regresar tarde, me veo ahora a mí misma transmitiendo a mi hija cada noticia que aparece en relación al ciberacoso, al sexting y al grooming.

Cuando creía saber todo sobre este tema, me sorprendieron los nuevos datos que ella misma me aportó a raíz de una charla impartida en su instituto por un equipo especializado de la Guardia Civil. Este tipo de encuentros debería ser obligatorio en las escuelas al menos una vez por semestre. Tanto para los niños como, y sobre todo, para sus padres.

Suelo estar vigilante a los pasos de mis hijos en el ciberespacio. Algunos padres consideran que esto supone una intromisión en su intimidad. Sin embargo, si nos preocupamos por saber con quién se relacionan en el mundo real, a dónde van, cuándo y durante cuánto tiempo, no deberíamos considerar una intrusión en su privacidad el saber de estas circunstancias también en el mundo virtual. Considero que informarme sobre dónde y con quién han estado mis hijos en internet, no equivale a leer su diario. Aunque como nadie me ha formado ni orientado sobre esto, puedo estar perfectamente equivocada. Cada vez que algún aspecto de la educación de mis hijos me plantea alguna duda, suelo remitirme a cómo resolvían mis propios padres situaciones similares. Valoro como adecuada, sensata y justa la forma en que ellos me educaron e intento obrar siempre del mismo modo o, al menos, de forma similar. Sin embargo, ese recurso no me sirve en este campo. Somos nosotros quienes nos vamos a tener que encargar de señalar el camino por primera vez. Y esa idea asusta… y mucho.

Enlaces de interés:

Pantallas amigas

Protégeles

Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil

El blog de Angelucho

Violencia Sexual Digital

Ciberacoso

Sexting

Stop grooming!

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Educacion y TICs

Educacion y TICs

Competencia digital. Nos vemos constantemente bombardeados con noticias, artículos y estudios de los especialistas más diversos, sobre la necesidad de introducir en la escuela las nuevas tecnologías de la comunicación e información (eso que conocemos con el manido acrónimo de TICs). Pedagogos, científicos, periodistas… todos, absolutamente todos, inciden en la idea de que la sociedad que hemos creado en el siglo XXI, obliga a que los alumnos sepan desenvolverse en el mundo digital.

Y, aunque resulte una obviedad, estas competencias requieren, para empezar, que los niños estén en contacto con este tipo de dispositivos. Esto es algo que debería garantizar la escuela pública, dados los claros desequilibrios sociales que impiden que todos los niños tengan acceso a un ordenador o cuenten con conexión a internet, los dos factores principales para desarrollar esas competencias.

Así que, estamos inmersos en la tarea de llenar las aulas de dispositivos (ordenadores de mesa, portátiles, pantallas digitales, tabletas…) y generalizando el acceso a internet en las escuelas. Ahora bien, la competencia digital no se logra tan sólo poniendo estos instrumentos a disposición del alumno. Si cambiamos las herramientas pero seguimos empleando la misma metodología del pasado, nada cambiará. La metodología actual es la misma que se empleaba cuando estudiaba yo y cuando lo hacían quienes se lo podían permitir en la época de mis abuelos y hasta bisabuelos. Sin embargo, el mundo en que vivimos ya no se parece en nada a aquél.

No se trata simplemente de sustituir los lápices y cuadernos por portátiles o tabletas, y los libros en papel por formatos digitales. El cambio no consiste en esto. La transformación de la educación para adaptarla a la sociedad de la comunicación va mucho más allá. Y ese cambio radical es imposible sin una modificación de la metodología que garantice el aprendizaje, ya que la mera introducción de tecnología en el aula no lo garantiza.  Lo que resulta realmente definitivo es el procesamiento de la información que el alumno realiza. Y para ello es determinante el papel del profesorado.

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educacontic.es

La tecnología es un mero instrumento que abre nuevos caminos y permite posibilidades impensables hasta ahora. Garantiza el acceso a la información de forma ágil y cómoda. Sin embargo, es necesario educar a los niños para que adquieran sentido crítico. Orientarles y guiarles para que sepan cómo acceder a esa información.

Juicio crítico. Tenemos la falsa percepción de que los niños van por delante de nosotros en cuanto a su desenvolvimiento en el mundo virtual, pero esta es una verdad a medias. Los niños y adolescentes son auténticos expertos en juegos digitales, saben cómo acceder y descargar los contenidos que les interesan (juegos, música, películas) y se mueven como nadie en las redes sociales. Sin embargo, cuando un niño (e incluso muchos adultos) busca información en internet, se queda con lo primero que Google le muestra, sin valorar la fiabilidad y credibilidad de esa fuente. Y en la red hay tanta información y documentación, como desinformación, mentiras y medias verdades. Es necesario enseñarles a distinguir la información fiable y documentada, de aquella que no lo es.

Es indispensable educar al alumnado en la utilización correcta de los buscadores, así como orientarles hacia sitios, páginas y webs de confianza, que son infinitos en la blogosfera. La red nos da acceso a infinidad de bibliotecas públicas digitales, a bancos de imágenes, diccionarios y enciclopedias, museos virtuales.… Ni siquiera es necesario ya desplegar los viejos mapas polvorientos, ahora podemos asomarnos al mundo a través de Google Earth. Las posibilidades a nuestro alcance son infinitas, pero hay que aprender cómo y a dónde ir. Y esta labor de formación descansa sobre los docentes.

Nuestros niños también desconocen cuáles son los criterios de búsqueda o la combinación de palabras que resulta más apropiada a la hora de encontrar una información concreta. He visto a mi hija desesperarse buscando una poesía en internet, sin éxito y durante casi media hora, para a continuación quedarse perpleja al ver como su madre era capaz de localizarla  en medio minuto y a un golpe de clic.  Debería incluirse entre los objetivos de la escuela, el enseñar a los alumnos la forma más adecuada para localizar la información que les interesa, así como dilucidar cuáles son las palabras o expresiones clave para acceder a ella. Son indispensables, además, muchas horas de práctica para alcanzar esta habilidad. De la misma forma que es imprescindible la realización de cuentas y ejercicios prácticos para adquirir destreza en el cálculo matemático.

La tecnología en si misma no garantiza una mayor motivación e implicación del alumnado. Incentivar y aprovechar esa curiosidad innata que tienen los niños es tarea del profesor. Esta motivación se puede espolear a través del cambio de la metodología didáctica que requiere la utilización de estas nuevas herramientas digitales. Nos abren posibilidades inmensas e increíbles en cuanto a la generación de contenidos. El libro digital no puede consistir tan sólo en un cambio de formato. La mayoría de editoriales denominan así a la reproducción del libro de texto, a una mera maqueta digitalizada de la versión en papel. Esto no es un libro digital.

Las tabletas y los portátiles tampoco deberían reducir su papel a ser meros  “contenedores” de aplicaciones o de libros de texto, sino que deberían utilizarse como herramientas para la creación de material por parte del alumno. Facilitan el acceso rápido a fuentes de  información, ofrecen la posibilidad de hacer fotos, grabar vídeos, audios… Es fabuloso el rendimiento que se le podría sacar a la combinación de estos elementos, si se realizaran buenas actividades con una metodología adecuada.

Educacion y TICsY para ello sería también necesaria una adecuada formación de los docentes que, en la actualidad, carecen de guía sobre cómo integrar estas nuevas tecnologías en la estructura de la clase y el currículo académico. Esta orientación, cuando existe, se limita a una formación meramente técnica, a instruirles sobre qué botones pulsar y no acerca de las infinitas posibilidades pedagógicas que estas herramientas ofrecen. Existen muchos profesores y maestros que están implementando una nueva pedagogía real utilizando las TICs, fruto de su propia iniciativa e impulsada por la vocación, la curiosidad y el deseo de innovar.

Lo que sí resulta incuestionable, aún con la metodología clásica, es la importancia de las nuevas tecnologías para el alumnado con diversidad funcional. A mi hijo le resultaría imposible ejecutar trazos legibles con un lápiz. No puede esperar uno, dos o quince años a mejorar sus habilidades en cuanto a la motricidad fina para aprender escribir, cuando es perfectamente capaz de hacerlo mediante un teclado. Lo importante es aprender a leer y escribir, lo de menos la herramienta empleada. Sin embargo, esto  es algo muy concreto y específico.

Educacion y TICsNo me gusta la educación actual que sigue tratando a todo el conjunto de niños de una clase como un todo homogéneo, con los mismos libros, la misma metodología y los mismos objetivos. Cada niño debería aprender siguiendo su propia evolución madurativa y en función de sus habilidades, inquietudes e intereses. Sin libros de texto, sin programas ni currículos prefijados, sino en función de los intereses y curiosidades que surjan en la clase. Y todo esto es posible con la aplicación de la metodología constructivista y el trabajo por proyectos.

Hoy en día nos estamos volviendo locos introduciendo TICs en las aulas, sin ton ni son. Si Antón pudiera escribir a mano, sería absurdo que hiciera todo lo que se ve obligado a hacer para ejecutar los ejercicios en el mal llamado libro digital de que dispone (y que no deja de ser una maqueta en pdf del libro en papel y resulta una auténtica pesadilla). La revolución digital es otra cosa y no consiste en llenar la aulas de portátiles o iPads. Debería consistir en enseñar a los niños a utilizar esas herramientas.

La educación tal y como se aplica hoy en día no funciona. Prueba de ello es el elevado índice de fracaso escolar que, no sólo no disminuye, sino que no deja de incrementarse curso tras curso. La metodología actual no es efectiva y, muchas veces, aburre o aborrega a los niños. La solución no reside en cambiar los instrumentos (sustitución de libros por tabletas), sino en cambiar la forma en que se enseña. Y no hace falta inventar la rueda, ya está inventada y se llamada metodología constructivista y trabajo por proyectos.

Espero que algún día administración, docentes y familias dejemos de lado nuestros respectivos intereses y podamos alcanzar un consenso para llevar a cabo los cambios que la Escuela Pública precisa, para convertir la Educación en un instrumento real de avance y progreso. Porque, ahora mismo, quienes están en medio y pagando los platos rotos de nuestras discrepancias son los niños. Sin educación nunca alcanzaremos esa sociedad justa y equitativa que lleva soñando la humanidad desde su origen.

Todos iguales en Sistema educativo

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Instrumentos que permiten innovar y motivar mediante la utilización de las TICs

Nuevo curso, nuevos sueños: PROYECTO CLICS

Cuando surgió la idea de crear Cappaces, fueron tres básicamente los motivos que me empujaron a ello:

Salida laboral: mi situación de desempleo y el hecho de ser consciente de que el terreno en el que me había estado moviendo hasta entonces (la gestión cultural) tenía un futuro muy negro, me llevaron a la necesidad de replantearme mi futuro laboral y reorientarlo en otra dirección. Fue así cómo surgió la idea de intentar canalizar todo ese tiempo y energía que había dedicado a la búsqueda de aplicaciones para Antón y reconvertirlo en una profesión o que, al menos, pudiera propiciar alguna oportunidad laboral vinculada a este campo.

Convencer y Retribuir: Convencer de la necesidad del uso de este tipo de dispositivos para niños con diversidad funcional y ayudar a su generalización. Dado que la administración se mueve tan sumamente despacio, me parecía importante llegar a las familias e impulsar el cambio desde abajo. Devolver parte de lo recibido: desde el diagnóstico de Antón, ha sido infinita la ayuda que he recibido vía internet de otras familias con las que compartía diagnóstico y circunstancias. Sus experiencias y consejos me sirvieron para ayudarle a él y para encontrar consuelo emocional. Había recibido tanta ayuda de tantas familias de distintas partes del mundo, que me sentía obligada a devolver, al menos, una pequeña parte de lo recibido.

Vía de evasión: necesitaba contar con un proyecto que me ayudara a oxigenarme y distraer mi mente, engañarla para que dejara de rumiar todos los días y a todas horas los diferentes motivos de angustia derivados de las circunstancias de Antón. Necesidad personal de centrar mi cabeza en algo que no fuera los problemas que habían ido surgiendo respecto a la integración social de Antón, que se hacía cada vez más difícil a medida que él iba creciendo y que tanto dolor me provocaba. Era urgente que me volcara en alguna actividad que me aportara ilusión y me ayudara a desviar todos esos pensamientos. Un proyecto que sirviera para canalizar toda esa energía en construir algo positivo, en lugar de autodestruirme.

No hace falta decir que mi ingenuidad en el “Punto 1” fue inmensa y que el blog ha sido un auténtico fiasco como hipotética fuente de ingresos o de ofertas laborales. Y, aunque no me ha ayudado a conseguir ninguna ventaja material, sí que han sido incontables los beneficios emocionales que me ha proporcionado. Sumergirme en el universo de la “blogosfera de la diversidad” me ha permitido intercambiar experiencias, aprender muchísimo y obtener información que me ha servido para facilitarle un poco la vida a mi hijo. Y, sobre todo, me ha permitido encontrarme en el camino a personas (especialmente madres) fantásticas, a quienes, a pesar de no conocer físicamente, he abrazado y junto a las que he llorado y reído, de forma tan intensa como si las tuviera al lado.

Así que, esto es lo que Cappaces me ha proporcionado sin haberlo buscado:

– Una vía de desahogo: aunque pareciera contradictorio con uno de esos objetivos iniciales (evasión), se ha mostrado, sin embargo, complementario. El hecho de trasladar a palabras experiencias y situaciones difíciles, me ha servido como terapia particular. Porque, aunque la razón principal del nacimiento de Cappaces fuese la de trasladar al mundo de la infancia con diversidad funcional, las inmensas ventajas que implicaba la utilización del iPad, así como la reseña de aquellas aplicaciones que nos habían sido más útiles para ahorrar tiempo y dinero a otras familias, con el tiempo el blog se me ha ido escapando de las manos. Se ha convertido cada vez más en un espacio donde compartir experiencias vitales y reflexiones sobre la diversidad, y cada vez menos en el lugar de reseñas de apps que fue inicialmente concebido.

Amistad: El poder compartir mis experiencias de forma pública, me ha permitido conocer y conectar con otras madres en circunstancias similares a las nuestras. Compartir las alegrías y también el dolor… Me ha ayudado a sentirme menos sola y eso es algo impagable.

Rosa es una de esas madres con las que me he encontrado en este particular universo. Y, aunque nunca nos hemos visto ni hablado de forma física, es una de las personas que más me han ayudado emocionalmente en los últimos tiempos. Y es Rosa quien ha ideado y quien capitanea este hermoso sueño llamado Proyecto Clics en el que Antón y yo nos hemos embarcado y que promete darnos muchas satisfacciones y la posibilidad de conocer a niños, padres, docentes y terapeutas increíbles. Gracias Rosa.

Proyecto Clics

Proyecto Clics

 

Nadie mejor que su creadora para explicar en qué consiste Proyecto Clics:

EXPLICACIÓN DEL PROYECTO Desde hace tiempo trabajamos con personas con diversidad funcional. Por un lado, Felipe lidera el proyecto @NosWhyNot, la primera agencia de fotógrafos con diversidad funcional. Por el otro, Rosa, @iPadsyAutismo desarrolla el proyecto iPads y Autismo en una escuela. Abordamos la diversidad funcional a diferentes niveles pero con un objetivo en común, mejorar la inclusión de las personas con diversidad funcional a nivel escolar, profesional y social.

En este tiempo hemos tenido contacto con profesores, familias y diferentes profesionales que también trabajan con personas con diversidad funcional y hemos compartido la necesidad de crear proyectos que impulsen por un lado la inclusión digital y por el otro el trabajo de habilidades para reforzar su inclusión escolar, laboral y social.

El Proyecto Clics nace con esa filosofía, facilitar el acceso a una herramienta de expresión plástica como es la fotografía para potenciar la comunicación y la interacción de personas con diversidad funcional como medio para tender puentes que nos ayuden a conocerlos mejor y establecer nuevas vías de comunicación.

Debido a la edad de los niños que participarán, en principio se ha pensado que las fotos se realicen con dispositivos móviles ya que son herramientas muy sencillas de utilizar y al alcance de muchos niños, aunque también se pueden realizar con cámaras fotográficas. La finalidad no es trabajar la técnica fotográfica sino utilizar la fotografía como medio de expresión, así que estos dispositivos nos ayudarán a captar las imágenes y a compartirlas con facilidad, eliminando barreras y potenciando la autonomía de los usuarios.

Hemos abierto las puertas a escuelas, familias y asociaciones para poder contar con diferentes entornos que aportarán grandes experiencias y diferentes puntos de vista con el objetivo de enriquecer el proyecto entre todos.

OBJETIVOS:

1.- Promover la utilización de la fotografía como medio de expresión de las personas con diversidad funcional para facilitar su comunicación, la expresión de gustos, emociones, etc. y conocer de este modo algunas de sus inquietudes.

2.- Favorecer el intercambio de sinergias creando una plataforma para compartir sus fotografías, en la que puedan mostrar sus creaciones y conocer las realizadas por el resto de niños participantes.

3.-Facilitar la comunicación, la interacción, la socialización y el trabajo en equipo de los niños participantes desde diferentes puntos geográficos.

4.- Crear un espacio de encuentro para profesionales y padres de personas con diversidad funcional, para conocer otras experiencias, intercambiar opiniones, recursos y aportar ideas.

 

La participación en esta iniciativa me ha permitido comprobar hasta qué punto le entusiasma a Antón el tema de la fotografía. Esta es nuestra primera colaboración en Proyecto Clics: UN NUEVO “PRIMER DÍA”

 

Proyecto Clics

Fotografía, Internet, Tabletas, Nuevas Tecnologías… A pesar de las limitaciones impuestas por la diversidad funcional de los niños que participan en el proyecto, no puedo evitar pensar la inmensa suerte que tienen de haber nacido en una época en la que cuentan con todas estas herramientas que, no sólo les facilitan la vida diaria, sino que también les aportan enormes satisfacciones. Es por ello, que me gustaría aprovechar este inicio de curso para republicar la semana que viene algunas entradas dedicadas al modo en que se utilizan (o se podrían utilizar) las nuevas tecnologías en el ámbito educativo, esperando que nos ayuden a reflexionar sobre este tema de cara al nuevo curso.

 

Enlaces relacionados:

Razón de ser de Cappaces

La pantalla mágica

Jornadas sobre TICs organizadas por la Asociación Gallega de Atención Temprana. Santiago, 6 octubre

Las (TICs) Tecnologías de la Información y la Comunicación en el ámbito de la Atención Temprana.

Muchísimas gracias a AGAT (Asociación Galega de Atención Temperá) por invitarnos a compartir nuestra experiencia en el transcurso de las Jornadas que se celebrarán el próximo 6 de octubre en el MUPEGA (Santiago de Compostela) bajo el título “As (TICs) Tecnoloxías da Información e a Comunicación no ámbito da Atención Temperá”.

Tan sólo espero poder estar a la altura de mis maravillosas, expertas y combativas compañeras de mesa, Cuca da Silva e Inés Casal, así como de los compañeros de TADEGa (Tecnoloxías de Atención á Diversidade na Educación Galega).

TICs aplicadas a discapacidad y diversidad

Jornadas AGAT sobre las TICs aplicadas a la diversidad

La pantalla mágica

apps para niños con discapacidad / diversidad funcional

La pantalla mágica

En el verano de 2006, el peregrinaje en busca de respuestas sobre la rara condición diagnosticada a mi hijo, me llevó hasta un congreso que reunía a familias afectadas. Este encuentro, enriquecedor y trascendental en el plano humano, supuso también la constatación del papel tan esencial que la tecnología iba a desempeñar en la vida de mi maravilloso enano.

Phil, uno de los niños que asistía a aquel encuentro, me mostró su Mercury, un ordenador de pantalla táctil que hablaba por él, disponía de libros de texto digitalizados y … hasta del menú del McDonals! Quedé absolutamente fascinada. A pesar de sus enormes dificultades motrices y de su incapacidad para expresarse verbalmente, este dispositivo le dotaba de enorme autonomía e independencia.

A la vuelta del congreso, empezaron a preocuparme las dificultades que se preveían para conseguir esta herramienta que tanto podría facilitar la vida de mi hijo. La tecnología le ofrecía la posibilidad de atenuar, e incluso superar, algunas de las dificultades que la lotería genética había impuesto. El principal problema no era tan sólo costear los 5.000 € del Mercury sino, y sobre todo, la carencia de software en español. Entonces era casi un bebé, así que tuvimos la inmensa suerte de contar a nuestro favor con un factor clave: el tiempo.

En los años siguientes, el PC se convirtió en una herramienta esencial para él, que le permitía no sólo ejecutar acciones motrices imposibles de otro modo, sino que actuaba como estímulo para ayudarle a superarse y aprender. Imposible olvidar la inmensa emoción que sintió cuando imprimimos el primer dibujo que consiguió colorear por si mismo. Fue posible gracias a un programa que le permitía ejecutar esta acción, tan habitual para cualquier niño de su edad pero que, hasta entonces y del modo convencional, había resultado imposible para él. Estaba fascinado, emocionado y, sobre todo, orgulloso. No había tinta suficiente para imprimir tanta producción….

El PC tenía, sin embargo, graves inconvenientes que intentamos paliar con diferentes incorporaciones: portátil para el cole, teclado especial, ratón adaptado, programas específicos… Fue un gasto ingente en tiempo y dinero (particular y también de la administración) para unos resultados que, aunque entonces parecían inmensos, desde la actual perspectiva iPadiana resultaban bastante pobres.

Tan sólo cuatro años después del descubrimiento del Mercury, apareció en el mercado un dispositivo más manejable y con mayores ventajas que el ordenador de Phil, pero con un coste diez veces inferior. Tardamos aún bastante tiempo en hacernos con el iPad, tan desengañados estábamos y tan escépticos nos habíamos vuelto por tanto gasto inútil previo. No conocíamos a ningún usuario y las reseñas iniciales en prensa eran bastante negativas: hablaban de decepción y llegaban a describirlo como un aparato inútil (!!!). Evidentemente, estaban escritas desde la perspectiva de personas no afectadas por una discapacidad y ajenas, por tanto, a las necesidades de quienes viven condicionados por esta particularidad.

El maravilloso universo de internet, permite a las familias que compartimos la circunstancia de tener niños con un mismo diagnóstico, comunicarnos a pesar de vivir en diferentes esquinas del planeta. Debo agradecer a una de las mamás del foro que compartiera con nosotros un vídeo donde su hijo Andrew nos mostraba su increíble maestría en el manejo del iPad. Le estaré eternamente agradecida.

El iPad permite a los niños con diversidad funcional desarrollar acciones que de otro modo resultaría difícil, cuando no imposible: colorear, dibujar, escribir, utilizar videojuegos, navegar por internet y youtube, escuchar música, ver películas, disfrutar de fotos familiares…

El iPad ha permitido que mi hijo pueda seguir las clases casi en las mismas condiciones que sus compañeros y ha favorecido increíbles progresos académicos (lecto-escritura, matemáticas). Y, por encima de todo, le ha proporcionado momentos de puro placer y entretenimiento. Por no mencionar el incremento en su autonomía y autoestima: ahora es quien de decidir qué hace, cómo y cuándo. Solo.

Seguramente no estuviera en la mente de Steve Jobs ni de su equipo, la idea de facilitar la vida a los niños con diversidad funcional cuando abordaron el diseño del iPad. Sin embargo, los beneficios colaterales para este colectivo son incuestionables. Este dispositivo constituye la mejor herramienta que la tecnología ha creado para ayudar en su integración y autonomía.

Tan apasionado es mi discurso cada vez que las dudas sobre la utilidad del iPad asoman en una conversación, que mis amigos me acusan con sorna de haber ingresado en la Secta Apple. Después de todo lo expuesto… ¿cómo podría ser de otro modo?.

Carmen Saavedra

Mayo 2012

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