Ocurrencias (y experiencias) (5)

Begin the beguine

Primer día de cole en este nuevo curso. Antón y sus reflexiones mañaneras durante el desayuno:

– ¿Sabes las parejas que empiezan desde cero? Pues yo voy a hacer igual

Me hago la tonta…

– ¿Qué es eso de “empezar desde cero”?

– Pues una nueva vida…

Este niño me mata. Sabe más de la vida que yo.

A ver si es verdad y se nos abre una nueva etapa.

#esperanza #empezarde0 #nuevavida

empezar de cero

 

Correspondencia real

Todavía no estábamos en octubre y Campanilla ya estaba escribiendo la carta a los Reyes Magos  😳

#niñaprevisora

carta reyes 1

Antón prefirió hacer un dibujo para su nueva profe. Está feliz y encantado con ella. Tanto, que uno de los primeros días de cole ya me dijo que cuando tocaba la sirena no quería irse a casa, “bueno, quiero… pero porque tengo hambre 😂

#serácabrón

carta reyes 2

Y yo feliz y encantada de verle así 😊

#yatocaba

 

Ludopatía sana

Un exitazo ésto del Uno Junior.   😊

Uno Junior

Nunca voy a poder agradecerte lo suficiente a Carmen y a Lucía la ideaza del palo-sujeta-cartas que permite a Antón jugar sin que tenga que estar yo permanentemente a su lado. ¡Gracias! 😘 😘

sujetacartas

 

“Catetos”

Resucitando juegos de mi infancia con muuucho éxito

#familias #catetos

catetos

Y al final el sujetacartas les viene bien a todos 😊

 

Ludopatía sana (2)

Esta fiebre ludópata nos ha permitido descubrir juegos maravillosos como el  Virus de Tranjis Games.

#ludopatíainclusiva

Se admiten más sugerencias… 😊

Ludopatía sana (2)

 

Cerdo’s affaire

Como de mayores les dé por los casinos me voy a sentir culpable. Pero es que fue la única manera de retenerlos algo dentro de casa este verano, que me armaron cada una…

La vida en el campo con niños también es pelín estresante. Una mañana no se les ocurrió nada mejor que abrirles la puerta a los cerdos. Escuché gritos y me los encontré a los cinco histéricos subidos al remolque del tractor (aún no sé cómo consiguieron subir a Antón). ¡¡Me costó dios-y-ayuda volver a encerrar a los puñeteros cerdos!! Menos mal que justo llegaba el panadero y le echó una mano a esta lela-madre-urbanita.

Mis suegros (los verdaderos expertos en el tema porcino) estaban fuera, así qué pasé un apuro… Estaba yo más acojoná que ellos. Si nos llegan a poner aquí un Gran Hermano Rural reventamos las audiencias.

#lamadrequelosparió

cerdos affaire

 

Declaración de principios

«Sin abuelas no se vive» (Antón)

Tenemos a mini-Platón en casa 😂

#quéricosloschurrosdelaabuela

sin abuelas no se vive

 

JSFamily & JSFriends

JSF

JSFamily JSFriends

 

Hala, que os den…

 

Creado con Photocomic

Creado con Photocomic

 

Vida sana

Fiestas en el pueblo de los abuelos: viendo la procesión con el enano.

– Mamá, ¿a que los mayores con la virgen hacen ejercicio?

😂 😂 😂

#esteniñomemata

Vida sana

Creo que intenta buscarle alguna lógica a esta estampa y no es mal razonamiento el suyo, ¿no? 😊

 

Facetimeando

No hay distancia que pueda separar a Antón y Los Delincuentes junior.

#primos #facetime #separten

facetimeando

 

Fronteras difusas

– Antón, ¿quién es tu favorito este año en “Tu cara me suena”?

– De chicos, Pablo Puyol y de chicas, Falete

Me ha preguntado mil veces si es chico o chica y, aunque mi respuesta haya sido invariablemente “chico”, Antón ha acabado clasificándolo en la categoría que él ha creído conveniente. Tengo la esperanza de que esta nueva generación entienda que las fronteras, todas las fronteras, son difusas y que los convencionalismos sociales no deciden lo que uno es. Y que, de la misma forma que su funcionalidad no le define a él, a otros tampoco les definen sus genitales.

Tu cara me suena

 

Stand by me

#primos #apoyos

primos apoyos

 

#familia #apoyos

familia apoyos

Grazas á túa vida

Este es, sin duda, el regalo más bonito que ha recibido Antón por su cumpleaños: la carta de su maravillosa y especial hermana.

 

Grazas á túa vida, e á miña que me das.

Moitas veces intetei traducir a palabras ese cálido sentimento que teño cara ti. Sempre fracasei, e esto é só outro mero intento condenado ao fracaso. Porque sempre haberá algo máis que esquezo, que son segredos ou sinxelamente que é imposible de describir. De todos xeitos, preciso decirche todo esto, que fun vendo, aprendendo, sentindo e vivindo contigo. Espero, irmanciño, que me perdoes que non sexa tan bo como mereces. Non só me refiro a esta carta, senón a todo o que fixen, ou deixe de facer, nestes once marabillosos anos.

Fai case tres meses que non te abrazo, pero a miña pel mantén intacto o recordo de terte rodeado cos meus brazos, e creeme cando che digo que os meus ollos empáñanse cando ven a min esa sensación. Supoño que todas as relacións entre persoas son únicas e moi especiais, pero Antón, a nosa é incrível, nin sequera é preciso a presenza física para manter todo o que nos une.

Non son só esos agarimos, paseos, cancións, comidas, tardes de peli, natureza compartida, parvadas, domingos de tostadas e cola-caos, discusións, noites de “Amara duermes hoy en mi habitación?” ou pertencer á mesma familia. E algo que vai moito máis alá e que abarca todo o anterior; compartimos unha vida de once anos en común. O que fun, son e serei é en parte grazas a ti, e todo o que representas.

Grazas, moitas grazas por ensinarme e impregnarme, sen sequera sabelo con todo o que gardas no teu adentro. Porque ti es como o bolso de Mary Poppins, tan pequeniño e tan cheo de máxia ao mesmo tempo.

Amor incondicional, do máis puro e indomable que xamais vin, ese que é tan salvaxe que ás veces ata doe. Perdón, que non precisa de ser pedido porque ningún odio habita en ti. E ese gran camiño que todos chaman alternativo, porque poucos teñen a túa valentía para collelo.

Grazas por aparecer once anos atrás, e facernos aparecer de súpito no teu camiño. Grazas por levarnos de paseo, axudarnos a subir as costas e ensinarnos as vistas nas cimas, que non precisan de ser moi altas para ser bonitas. E máis, moitas veces estamos ao nivel do mar, pero as nubes aparecen arredor nosa, creando a máis surrealística névoa de boas e malas emocións. Ese xeito co que mezclas calqueira sensación, sen importar a cor que teñan. Así é como creaches ese arco da vella, o último obxecto debuxado no noso imperfecto e desexado retrato. Sen ningún tipo de marco, porque nada alleo ten que adornarnos.

Espero que esta felicitación que lle soplo ao vento nun susurro cree unha boa ola, que cruce o océano, aproveitando as tormentas do camiño para facerse máis forte. Unha amiga gaivota recollerao e deixarao nun ralliño do sol que sairá a mañá do teu onceavo cumpleanos, e que formará parte do amencer que tomas con galletas e cola-cao todas as mañás. Espero que esta mensaxe, este ralliño de Sol, despois da súa longa viaxe, che quente o día do teu cumpleanos, así como o resto da túa vida. Porque ese é o meu propósito como irmá maior. Quérote, Antón.

Amara

grazas a tua vida 1

 

Siento que mi traducción al castellano no esté a la altura de la magia del escrito original:

Gracias a tu vida, y la que me das a mí.

Muchas veces he intentado traducir a palabras ese cálido sentimiento que tengo hacia ti. Siempre he fracasado y esto es sólo un nuevo intento condenado al fracaso. Porque siempre habrá algo más que se me olvida, que es secreto o que, sencillamente, es imposible de describir. De todos modos, necesito decirte todo esto, lo que ha ido viendo, aprendiendo, sintiendo y viviendo contigo. Espero, hermanito, que me perdones que no sea tan bueno como mereces. No me refiero sólo a esta carta, sino a todo lo que he hecho o he dejado de hacer en estos once maravillosos años.

Hace casi tres meses que no te abrazo, pero mi piel mantiene intacto el recuerdo de tenerte rodeado con mis brazos, y créeme cuando te digo que mis ojos se empañan cuando viene a mí esa sensación. Supongo que todas las relaciones entre personas son únicas y muy especiales, pero Antón, la nuestra es increíble, ni siquiera es necesaria la presencia física para mantener todo lo que nos une.

No son sólo esos mimos, paseos, canciones, comidas, tardes de peli, naturaleza compartida, tonterías, domingos de tostadas y colacaos, discusiones, noches de “¿Amara duermes hoy en mi habitación?” o pertenecer a la misma familia. Es algo que va mucho más allá y que abarca todo lo anterior; hemos compartido una vida de once años en común. Lo que he sido, soy y seré es en parte gracias a ti, y todo lo que representas.

Gracias, muchas gracias por enseñarme e impregnarme, sin siquiera saberlo, con todo lo que guardas dentro de ti. Porque tú eres como el bolso de Mary Poppins, tan pequeñito y tan lleno de magia al mismo tiempo.

Amor incondicional, del más puro e indomable que jamás he visto, ese que es tan salvaje que a veces hasta duele. Perdón, que no necesita ser pedido porque ningún odio habita en ti. Y ese gran camino que todos llaman alternativo, porque pocos tienen tu valentía para cogerlo.

Gracias por aparecer once años atrás, y hacernos aparecer de repente en tu camino. Gracias por llevarnos de paseo, ayudarnos a subir cuestas y enseñarnos las vistas en las cimas, que no necesitan ser muy altas para ser bonitas. Es más, muchas veces estamos al nivel del mar, pero las nubes aparecen a nuestro alrededor, creando la más surrealista niebla de buenas y malas emociones. Esa forma con la que mezclas cualquier sensación, sin importar el color que tengan. Así es como has creado ese arco iris, el último objeto dibujado de nuestro imperfecto y deseado retrato. Sin ningún tipo de marco, porque nada ajeno tiene que adornarnos.

Espero que esta felicitación que le soplo al viento en un susurro, cree una buena ola que cruce el océano, aprovechando las tormentas del camino para hacerse más fuerte. Una amiga gaviota lo recogerá y lo dejará en un rayito de sol que saldrá la mañana de tu once cumpleaños, y que formará parte del amanecer que tomas con galletas y colacao todas las mañanas. Espero que este mensaje, este rayito de sol, después de su largo viaje, caliente el día de tu cumpleaños, así como el resto de tu vida. Porque ese es mi propósito como hermana mayor. Te quiero, Antón.

Amara

grazas a túa vida 2

Este fue su homenaje el pasado cumpleaños: Parabéns, meu rei 

Ocurrencias (y experiencias) (4)

Las mujeres de mi vida

Las mujeres de mi vida

Es el título de una de las redacciones que ha traído Antón como deberes.

las mujeres de mi vida

¿Está claro quién es la mujer de su vida, no? #agüelanohaymásqueuna

 

Broncas

Antón, tienes examen de Lingua el lunes ¡¡¿¿y no traes el libro para estudiar??!! Aquí solo está el de Mate

Es que tengo examen de Mate

(lo compruebo en su agenda y tiene razón… como siempre)

Ay… perdón

Así que ya me puedes devolver la bronca

ocurrencias cappaces

 

Tapa-pintxo

– ¿Pero por qué tengo que pedir de beber? ¡Yo sólo quiero la tapa!

Se lo explico por quincuagésimatercera vez: sin bebida no hay pincho gratis 😩

Como siempre, vuelve a quedar la Fanta intacta en el vaso…

Y, como siempre también, nuevo enfado que me agarro con él.

– Bueno, pues la próxima vez pido una caña y te la tomas tú – me contesta

#mimadresepimpla

ocurrencias antojadas

 

Youtubers

Viendo vídeos en Youtube con un amigo. Descojonaos los dos.

Miedo me da acercarme a saber lo que pueden estar viendo….

ocurrencias

 

La “pilota”

Cuando le dices a tu madre: “Qué maja es la pilota, ¿verdad?” refiriéndote a la azafata y ésta te oye, consigues que se descojone y convenza al comandante para que te deje entrar con tu prima en la cabina de vuelo.

la pilota cabina avion

Mil gracias a todos esos pilotos y copilotos que, además de llevarnos seguros a nuestro destino, aún disponen de ganas y paciencia para regalarles un ratito de felicidad extra a nuestros niños.

 

De cuando una madre pasa de saberlo todo a no tener ni idea

Discusión dominical mañanera con Ladolescente sobre una cuestión histórica que está estudiando para el examen de mañana que, o bien lo ha entendido mal, o le han dado una explicación insuficiente o incorrecta. En vez de escucharme, como siempre y para no desentonar con su edad, me lo discute. Su padre se desespera tanto como yo y su hermano sentencia:

– Yo, aunque no lo sepa, estoy con mamá porque es muy lista

– Jo, Antón hijo, contigo imposible no levantarse y salir a comerse el mundo

– Con lo asqueroso que es…

– ¿El qué?

– Comerse el mundo

#nosepuedesermásgrande

ocurrencias cappaces

 

Ladolescente (2)

– ¿Me compro esto, Amara?

– Mamá… se refiere a blogueras de moda

#serácabrona

Bloggers do it better Mango

 

Bises fumaçeiros

Final del concierto de María Fumaça. Se retira toda la tropa del escenario y yo me sumo al auditorio a gritar como una loca: “¡Otra, otra, otraaaa!

Antón se gira, me mira y me dice desde su infinita sabiduría y toda la comprensión y condescendencia que debe mostrar hacia su ignorante madre: “Mamá, no te preocupes que no se van de verdad, enseguida vuelven y cantan la del mercado y Alegría”.

Demasiados conciertos a cuestas…. 😳

Maria Fumaça cappaces

 

“Cortar”

Desayunando:

– Mamá, ¿sabes lo que he soñado esta noche? Que papá y tú cortabais

(¡Otia! 😳)

– ¿Y tú con quién te ibas?

– A esa parte no hemos llegado

“Cortabais”… creo que no había vuelto a oír esa expresión desde que estaba en EGB. Pues sí que debe ser cierto eso de que están de moda los 80.

ocurrencias cappaces

 

Caballero soñador para niño valeroso

Abril: Día del libro y Semana del Quijote.

El enano oye hablar tanto esos días del ingenioso hidalgo de La Mancha en diferentes contextos y lugares (cole, tele, radio…) que quiere leerlo. Busco la versión infantil que tenemos por casa pero no le convence. Bajamos a la biblioteca. Encuentro otras versiones ilustradas y hasta en cómic, pero nada. Entonces, va y me pregunta:

– ¿Pero… puedo el entero?

¿El “entero”?… Pienso unos segundos porque, aunque su mente y la mía han acabado convirtiéndose en una sola, hay veces que aún me pilla despistada. Y entonces caigo:

¡Ostras! Este niño se quiere leer el original del siglo XVII 😳 😳 😳

ocurrencias cappaces

 

Ahorrando 

Ladolescente necesita cuatro monedas de 1 euro y a mí sólo me queda calderilla, así que tiro de la hucha del enano.

– ¡Eh! ¡No me saques dinero de mi hucha! Que lo necesito

– ¿Ah, sí? ¿para qué?

– Para dar vueltas al mundo

– Anda, ¿sí?

– Voy a ir a todos los continentes y a todos los países con mi mujer y mis hijos

Me encanta que mi nanito tenga sueños y que se vea capaz de todo.

Los mismos sueños que cualquier otro niño y con las mismas posibilidades o imposibilidades de alcanzarlos.

ocurrencias cappaces

 

Sobre “problemas” y personas que se creen un regalo para el mundo

Una pareja joven y su bebé disfrutan de un día de sol. Él tiene parálisis cerebral. A mi lado una chica con otro bebé y su madre. Cotorrean sobre la pareja, sobre cómo a la chica se le habrá ocurrido meterse en semejante jardín si se ve que la parálisis del marido no es sobrevenida sino de nacimiento… La abuela mira entonces hacia donde Antón juega con su prima: “Mira, ese niño que está allí de pie también tiene problemas. Qué pena, cuánta gente joven con problemas”.

Y yo me vuelvo a morder la lengua hasta hacerme sangre para evitar girarme y decirles que el único problema que tiene mi niño es que en el mundo exista gente como ellas.

Menos mal que el propio mundo compensa poniendo en él a personas como esa chica que decidió formar una familia sin importarle la funcionalidad del padre de su hijo.

Lo que me cabrea es que Anton tenga que escuchar toda su vida este tipo de comentarios a su alrededor. Como muy bien dice el: “hombre, que lo diga para dentro”.

Cierto que hay que ser muy especial y tener mucha valentía para asumir la opción de vida de esa chica pero criticarlo en voz alta es asqueroso. Hacerlo en público ya no tiene nombre. Como tampoco tiene nombre creerse un regalo para el mundo y más merecedor de la vida por ver, oír, hablar y andar con “normalidad”.

La única discapacidad peligrosa es no tener corazón (Descosido)

Cuánto duele todavía

cuanto te echo de menos papá

Quiero recordar esta fecha porque es el día en que el mundo tuvo la suerte de contar con uno de los seres más grandes que jamás han existido, aunque su presencia haya pasado desapercibida en todas esas páginas, placas y lugares donde se inmortalizan grandes nombres. Sin embargo, cuánta gente inmortal y anónima ha existido y existirá.

Quiero recordar el día en que llegaste al mundo y lucho por olvidar la fecha en que te fuiste de él, hace ya casi ocho años. Ocho años echándote de menos todos y cada uno de los días que he vivido desde entonces.

Siento no haber podido disfrutar de ti en todo este tiempo pero, sobre todo, sufro por esos tres niños que no han tenido a su abuelo y por lo mucho que tú has perdido no estando a su lado: ver a Antón andar, hablar, reír como tú, enfadarse como tú; a Sirena que ya nunca más pudo volver a disputarte el mando de la tele; y a Campanilla a la que ni siquiera pudiste conocer. Le pusieron tu nombre y te juro, papá, que es clavadita a ti. Tiene toda tu mala leche y también tu corazón, ese que camuflabas bajo la apariencia de tío duro. Cuánto tiempo tardé en entender que en realidad eras un blandengue…

No puedo dejar de sufrir por esos niños que no han podido disfrutarte. Tantas cosas que te quedaron por hacer con ellos. No terminaste de enseñar a Amara a pescar. Te confieso que no habría tenido paciencia para aficionarse pero Antón sí, papá, lo que hubiera disfrutado el enano pescando contigo. Esa afición no puede encajar mejor con su forma de ser y con el tipo de cosas que le gustan, pero ahora no tiene a nadie que pueda enseñarle. Y si vieras lo bien que canta Amara, ¿quién podría haberlo imaginado, verdad?, con los maullidos que le salían de pequeña.

cuanto te echo de menos papá

Sigo enroscándome el dedo en los rizos. No he podido quitarme esa manía aunque ahora paro antes. En cuanto me acuerdo de lo mucho que te fastidiaba y los “¡para-quieta!” que me lanzabas, lo retiro corriendo. Ojalá pudieras seguir riñéndome, papi (qué rabia te daba también que te llamara “papi”) o por traquetear con las piernas debajo de la mesa (manía que me acompaña desde esa infancia de pésima comedora y aquellas horas eternas sentada a la mesa). Sirena y Campanilla comen igual de mal que yo, pero Antón no, el enano ha salido a ti, papá, y a veces os imagino mano a mano sentados a la mesa, atacando plato tras plato. Si es que hasta le gustan las mismas cosas que a ti, sobre todo lo que se coma con cuchara y, como tú, también aborrece la comida rápida o la moderna (qué rabia te daba la nueva cocina y su racanería con las raciones…).

Ya no puedo darte besos en la calva. Esa calva llena de cicatrices que atraía todos los golpes en la obra año tras año, como si tuviera un imán. Qué poco te gustaba que te acariciara la calva. O cualquier otra parte. Siempre la pose de duro puesta. Yo sé que en el fondo te derretías pero que tu vida tan dura, que te había curtido en tantas cosas, no te había preparado para aquello. Que no sabías qué decir ni qué cara poner, así que de vez en cuando soltabas ese: “¿qué quieres ahora?” que de adolescente me ponía loca de enfado. Sólo así conseguías parar los mimos de esa hija empalagosa que te tocó. Pero sólo hasta que te descubrí, cuando aprendí que era una pose. Desde entonces ya no te sirvió y no pudiste volver a librarte de tanto empalague que traigo incorporado de fábrica.

Te juro que te echo tanto de menos papá que a veces hasta duele.

Los primeros años no podía ni mirar tus fotos.

¿Quizás si creyera en la otra vida encontraría consuelo? No, porque yo no quiero disfrutarte en otra vida. Yo te quería en esta, que era perfecta hasta que tú te fuiste. Nunca nada va a ser lo mismo porque, pase lo que pase y por muy bueno que sea lo que quede por venir, tú ya no estarás aquí.

Si vieras todo lo que ha luchado Antón, papá, todo lo que ha alcanzado gracias a ese tesón y cabezonería que ha heredado de ti. Con todo lo que tú sufriste por él durante aquellos primeros y pocos años en que no lo soltabas de tus brazos. Estoy segura de que fueron esos brazos fuertes los que le dieron el valor y la energía que ha necesitado para luchar todos y cada uno de los días que vinieron después.

Alberto nos regala cada Navidad un calendario con fotos tuyas. Está colgado de la pared de la habitación de Antón y todos los últimos días de mes seguimos el mismo ritual: lo coge y le da un beso a tu foto antes de cambiar la hoja para recibir al mes siguiente. Te tiene allí junto a él, papá. Y yo cierro la puerta de su habitación cada noche sabiendo que le cuidas.

Se nos están acabando las fotos, papá. Y los niños no han podido crecer en ellas. Campanilla ni siquiera tiene ninguna donde la sostengas y la aprietes en tus brazos (qué bruto eras…). Así que debería alegrarme de que al menos Amara y Antón sí las tengan, pero no me llega con eso, papá. Quería más. Quiero más. Quiero fotos donde soples con Antón sus 10 velas, donde camines del brazo de Amara sujetando un bastón…. Cuánto duele todavía, papá. Te echaré de menos hasta el último día de mi vida.

 

cuanto te echo de menos papá

Ocurrencias (3)

 

Declaración de amor

«Eres el mejor perro del mundo» #AntónDixit

eres el mejor perro del mundo

 

Sin prejuicios

Desayunando en la mejor compañía

Y.: Sabes, tengo novio. Se llama Martín

M.: ¡y el mío Xoán!

Antón: pues yo no tengo novio…

#generaciónsinprejuicios 😊

generación sin prejuicios

 

Crónica de un esguince

Creo que tengo una conversación pendiente con este niño sobre los signos de puntuación 😂

crónica de un esguince

 

No se puede ser más grande

– Antón, hijo, eres una máquina

– ¿de cortar?

– ¿eh?

– ¿una máquina de cortar?

#unputocrack 😊

los artistas nacen

Plataforma de la sombrilla y accesorio de un servilletero.
No hay lugar en el mundo donde el enano no logre encontrar un escenario y un micrófono.

 

Ejercicio de motricidad fina

Esto también es un logro: levantar el dedo con la misma rapidez que su hermana aprieta el botón del móvil.

Hasta hace poco le llevaba un minuto largo colocarlo 😊

motricidad fina

 

Lección de Geografía

Repasando para el control de Coñecemento do Medio:

– A ver, Antón dime las provincias gallegas

– A Coruña, Pontevedra, Ourense y Lugo

– ¿Y los límites de Galicia?

– Norte, sur, este y oeste

…. 😳 😳 😳

Hombre, pues… la respuesta incorrecta no es, ¿no?

limites galicia mapa

 

Qué consuelo…

«Eres el mejor papá que he tenido nunca» #AntónDixit  😳

eres el mejor padre del mundo

 

Palabras compuestas (1)

Mamá: Me cago en los putos parches cómo te ponen el ojo…

Antón: Es una palabra compuesta: putos-parches

palabras compuestas

 

Palabras compuestas (2)

A la mañana siguiente, durante el desayuno, Antón siguió cazando palabras. Se quedó mirando un rato el cuenco de la fruta. Había un único limón, solitario y aislado, rodeado de naranjas y mandarinas (vaya metáfora, ¿no?). Al cabo de un rato dijo:

Limonada. Una palabra compuesta: limón-(h)ada

Enseguida me vino a la cabeza una de esas maravillosas creaciones de Paula Verde (la “hermana” que tan generosamente me presta sus fotografías para ilustrar las entradas de este blog y responsable de ese hermoso proyecto que es Mi mirada te hace grande) y me imaginé a Campanilla en una de sus fotos:

limonada, limón sin hada

©Paula Verde Francisco

Creo que sólo yo, que paso tanto tiempo a su lado, soy consciente de lo mucho que le fascinan a Antón las palabras. Le encanta atraparlas y jugar con ellas. Imagino que ha tardado tanto en hacerlas suyas que tiene miedo de que se le escapen.

Compartí esta anécdota y estas reflexiones con Paula y, unos días después, me regaló esta maravilla:

"Limonhada" Fotografía: Paula Verde Francisco Ilustración: Esther Medraño Idea original: Antontxu

“Limonhada”
Fotografía: Paula Verde Francisco
Ilustración: Esther Medraño
Idea original: Antontxu

 

Para quien no conozca las anteriores:

Ocurrencias (1)

Ocurrencias (2) 

 

Ocurrencias (2)

Segunda entrega de las antonadas nuestras de cada día.
 
Cuando yo voy, él ya ha llegado…
 

 

Lo más grande 😊

La declaración de amor más bonita de mi vida me la ha hecho esta mañana el enano al despertar:

– Mamá, tendrían que darte un premio por lo bien que lo haces todo

#elamordemivida

Lo mas grande

 

 

La mala educación

Unas amigas de Ladolescente se quedan a dormir. Antón desayuna con ellas. Más tarde me cuenta indignado:

«¿Sabes lo que dijo T.? que tu bizcocho tenía muy mala pinta. Hombre, que lo diga en su mente…»

#orgullofilialherido

Tirsa y bizcocho

La verdad es que parece que le haya salido un tumor al pobre del bizcocho

 

 

Sunday morriña

«Los domingos son un rollo… Bueno, son chulísimos pero al día siguiente es lunes» #AntónDixit

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

 

¿Lo más grande? 😳

«Eres la mejor madre del mundo y te lo digo en serio, no como otras veces…»

#serácabrón

Lo mas grande?

 

 

Estudiando la Función de Reproducción

– Mamá, qué mal dibujas

“Mal” dice… Qué derroche de generosidad.

#elamorciega

FuncionReproduccion

Queda probado las risas que se echaban mis amigos jugando al Pictionary conmigo y que de ninguna manera podía ser yo responsable de las pintadas guarras de mi barrio.

 

 

Antón Bolt

Mamá, ¿qué es eso?

Un bicho

– Pero, qué bicho?

No sé… en Bilbao les llamábamos “cortapichas”

aaaahhhhhhhh

Qué velocidad alcanza el tío cuando está lo suficientemente motivado… 😳

cortapichas

 

 

Estilista

Antón sobre su hermana: «Guapa es un rato… pero lo mal que se viste»

#melocomoenterito

Estilista

 

 

Antón y las babas

¿Habíais visto alguna vez dar de comer a un perro con un tenedor?

Koty tenedor

 

 

Macho men

Declaración de principios de Antón durante el desayuno:

Yo tengo suerte de ser chico porque a mí chica no me gusta 

– ¿Y por qué no te gusta?

Por todo… por los pendientes, por las compresas, por los labios pintados, por el pelo largo, por los tacones, por la vulva, por donde se ponen las tetas…

Menuda retahíla me ha soltado…

Machomen

 

 

Señor, señor…

– Antón, que no se nos vaya a olvidar, me acaba de mandar un wasap el profe de percusión que esta semana no puede venir y no hay clase

– ¿Por qué?

– Porque tiene una prueba para un trabajo nuevo

Pone las manos en posición de oración:

– Señor, señor, por favor, que no le contraten

¿Será posible? Convive con unos padres ateos, no va a clase de religión y sólo pisa la iglesia en las bodas. Pienso una vez más en lo difícil que resulta educar a un niño en el agnosticismo, a pesar de las lamentaciones de la jerarquía eclesiástica sobre la “lacra de la laicidad que azota nuestra sociedad”.

No hay manera…

Decido indagar hasta dónde llega la profundidad de su fé:

– ¿A qué señor le estás pidiendo?

– Pues al que le va a contratar…

Cuando yo voy, él ya ha llegado 😂

Señor Señor

 

 

Experiencia vital

Tema de Lengua que se ocupa de los diálogos teatrales.

Los deberes de Antón incluían hoy redactar la conversación entre una niña y su dentista.

Acabo de leerlo. Es un crack

Dialogo Teatral

 

 

Cuestión de suerte

Momento postcuento y presueño, el mejor ratito del día, ese donde me acuesto junto a Antón y aún puedo disfrutar de las caricias y las confidencias de mi niño (Ladolescente me está empezando a desterrar de su cama…).

En un rapto de amor le digo: “Gracias por ser mi hijo

Respuesta de Antón: No, que fue la vida…

#nosécómonomelohecomidoya

Cuestion de suerte

 

Para quien no conozca las anteriores: 12 meses, 12 ocurrencias 
 
 
 

Parabéns, meu rei

¡Felicidades, mi rey! 🎁🎂

No puedo creerme que este niño tan pequeñito de la foto fueras tú hace sólo 8 años, y que ahora ya tengas 10… Sé que suelo decirte que eres un pesado y un plasta, pero la verdad es que eres la persona más fuerte y luchadora que jamás he conocido. Nadie podría creer todo lo que has pasado en tan pocos años, y lo que te queda por pasar todavía, y yo voy a estar a tu lado siempre que lo necesites 😘😘

¡Te quiero hasta la Luna y vuelta!🌙➰

(Amara Fontão)

 

Parabéns, meu rei

 

Parabéns, meu rei! 🎁🎂

Non me podo crer que este neno tan pequeniño da foto foras ti hai só 8 anos, e que agora xa teñas dez… Sei que acostumo a dicirche que es un pesado e un plasta, pero a vedade é que es a persoa máis forte e loitadora que xamais coñecín. Ninguén podería crer todo o que pasaches en tan poucos anos, e aínda che queda moito máis por pasar, e eu vou estar ao teu carón sempre que o precises.😘😘

Quérote ata a Lúa e volta!🌙➰

(Amara Fontão)

12 meses, 12 ocurrencias

Cuando inicié este espacio virtual, mi intención inicial era la de compartir apps para iPad que nos habían resultado útiles para la funcionalidad, formación o el ocio de mi hijo. Desde el principio tuve claro que también quería compartir reflexiones acerca de la (para mí inadecuada) intervención sobre los niños con diversidad funcional, con el objetivo de intentar difundir otra forma más respetuosa e incluso más práctica de abordar la discapacidad de nuestros niños.

Lo que nunca tuve demasiado claro era dónde se encontraba esa difusa frontera entre compartir nuestras experiencias y exponer la intimidad de mi hijo. Tanto era mi miedo que, durante mucho tiempo, ni siquiera aparecía mi nombre o el de Antón en Cappaces. Me apenaba e indignaba tanto la exhibición impúdica de tantos niños con discapacidad (la desesperación de muchas familias que era aprovechada por medios de comunicación para elevar sus audiencias) que intentaba no compartir parcelas que creía pertenecían a nuestra intimidad.

También abominaba de Facebook y las redes sociales por la misma razón pero me vi obligada a crear una página y un perfil porque me di cuenta de que era la única vía para dar alguna difusión al blog. Google es una dictadura que únicamente da visibilidad a quien le conviene o a quien paga por ello. Y dado que yo no tenía ni conocimientos técnicos ni recursos económicos para posicionar mi pequeño espacio, las redes sociales se convirtieron en la única herramienta para dar a conocer este proyecto.

Y fue aquí donde conocí a muchas, muchísimas hermanas que me han acompañado en el camino. Con ellas he intercambiado experiencias y recursos, con ellas he llorado y he reído, hemos celebrado tantos pequeños triunfos de nuestros enanos y lamentado demasiadas maldades de gente mezquina que nos rodea y que pone más zancadillas en nuestro camino que la propia discapacidad. Ahora sé que las redes sociales sirven para mucho más que para exhibir fotos de las últimas vacaciones o del encuentro con algún personaje famoso. En circunstancias tan especiales como la nuestra, sirven para encontrar a otras madres en las mismas circunstancias y con quienes poder compartir experiencias y sentimientos que casi ninguna de las personas físicas que nos rodean lograría siquiera entender.

Así que, poco a poco, he ido compartiendo vivencias, anécdotas y hasta imágenes más personales. Porque, aunque en nuestra vida hay mucho dolor, también hay mucha alegría y mucho muchísimo amor. Porque son muchas las cosas que Antón no es capaz de hacer pero muchísimas más las que nos aporta. Y son estas pequeñas historias las que he querido compartir con mis hermanas de lucha. Cada vez que intercambiamos los pequeños triunfos de nuestros enanos, estamos combatiendo esa imagen que los medios, la propia administración e incluso muchas asociaciones de afectados intentan dar de los niños con discapacidad. Porque la pena venda, la pena recauda pero el daño que les hace es casi siempre irreparable.

He descubierto sorprendida, además, cómo muchas de las personas que están en nuestra vidas de forma física, han podido conocer a través de esas historias compartidas en la esfera virtual a ese otro Antón que quizás sus limitaciones motoras y, sobre todo, los prejuicios, les impedía ver.

Hoy me gustaría compartir parte de esa intrahistoria nuestra con todos los que os molestáis en pasar por aquí y leerme. Porque también vosotros formáis un poco parte de mi vida.

Un abrazo y feliz verano, nos vemos en septiembre.

 

 

 

AGOSTO

El enano me ayuda a preparar un bizcocho

– ¿No te estarás comiendo el huevo?

¡Noooo!

Agosto

 

SEPTIEMBRE

Desayunando. El enano se ha levantado hoy filosófico:

¿Dios existe?

– Pues hay gente que cree que sí y gente que cree que no

¿Y no se puede mirar?

 

OCTUBRE

Mamá: ¿Quién me iba a decir de pequeña que iba a tener un hijo tan guapo?

Antón: ¿De pequeña duraste mucho de pequeña?

Observación: Creo que mi infancia tuvo una duración media standard pero no me atrevería a asegurarlo 😉

 

NOVIEMBRE

Conversación entre mi santo y el enano en el baño a primera hora de esta mañana:

Papá, ¿qué es un gay?

– Pues un hombre que, en vez de gustarle las mujeres, le gustan los hombres

¿Y tú eres gay?

– No…

Pues tranquilo que te voy a buscar un hombre

 

DICIEMBRE

Amara estudiando solfeo con su hermano pequeño:

– ¡Mamá! Es imposible enseñarle fracciones a Antón porque cuando parto algo no ve dos mitades dice que… ahora hay DOS cosas!!!

Diciembre

Millones de gracias a Lorena Mb por facilitarme este material

 

ENERO

Esto es lo que ahora se llama “Photobombing” y que viene siendo el tocagüevos de toda la vida…

#otravezsinfotorománticacachis

Enero

 

 

 

FEBRERO

 Mami, mándale esta foto a papá a ver si sabe quién soy

Febrero

 

MARZO

VIERNES: Antón escuchando atento a su hermana hablar de la Guerra Civil y el franquismo

DOMINGO: Visita a la exposición temporal de la Fundación Seoane. Salgo horrorizada y escandalizada por cómo se despilfarra el dinero público.

Nos metemos en el Museo Militar que está al lado (no puede ser peor…)

Antón delante del retrato de uno de tantos generales de la guerra de independencia:

Mamá, ¿este es Franco?

– No, cariño pero si quieres te llevo a ver su retrato que estaba en la sala que acabamos de pasar

 

Antón delante del retrato de Franco profiriendo improperios:

¡Que por culpa tuya murió mucha gente hijoputa y ahora estás muerto inútil!

😳 😳 😳 😳 😳 😳 😳 😳

Creo que captó bastante bien la esencia de lo que le había explicado su hermana.

 

Marzo

Dos semanas más tarde…

– Mamá, ¿cuántos años tenías cuando murió Franco?- pregunta Ladolescente

– Siete

¿Y cuándo nació?– quiere saber también el enano

 

ABRIL

La “pregunta del final del día” de hoy tenía tela:

Mamá, ¿quién existió el sol?

Le contesto que no se sabe muy bien… que se ha ido haciendo él solo durante muchísimo tiempo, muy poco a poco. Además, con estos ya se sabe, si respondes a una pregunta te arriesgas a veinte más:

¿y hace cuántos años?

– pues no se sabe muy bien… (esta es una respuesta-comodín)

¿y por qué no se sabe?

– porque no había nadie allí

¿Y por que no había nadie allí? ¿y la Tierra? ¿y la Luna? ¿y Júpiter?

– ….

¿y quién inventó la vida?

Lo mejor en estos casos es dejar siempre la primera pregunta en el aire. Cada vez tengo que decir más veces y con mayor frecuencia “Ni idea, Antón”

 

MAYO

Desde que estudiaran el tema en Lengua, el enano se ha convertido en una especie de cazador de palabras compuestas.

Un día de primavera nos divertíamos volando “abuelitos” que además supone un excelente ejercicio de soplo.

Mamá, ¿cómo se llama esta flor?

– La mayoría de la gente le llama “diente de león” pero en Bilbao les llamábamos “meacamas”

¡Una palabra compuesta!: ”mea” de mear y “camas” de dormir

Mayo

 

JUNIO

Ayer casi me atraganto durante la comida…

Antón: Cuando sea mayor voy a tener cuatro hijos pero no voy a hacer el amor

Abuela: ¿Ah, no? ¿y cómo piensas tenerlos?

Antón: Pues como papá y mamá… Es un rollo hacer el amor, a mí me gusta ver pero no hacer

Abuela: ¿Y tú dónde ves eso?

Antón: Pues en “La que se avecina”

Abuela: ¡Vaya cosas que le dejáis ver al niño!

 

JULIO

Definición de “hacer la siesta con mamá” para Antón: tumbarse a mi lado y descojonarse viendo un episodio de “7 Vidas”.

Julio

Querido Ratoncito Pérez

Carta al Ratoncito PerezHace algunos años, cuando Sirena acababa de cumplir 7 años y apenas un mes antes de la Navidad, una niña (mayor) de la familia vino a preguntarme si ya sabía “lo de los Reyes Magos”.

– Noooo ¡Ni se te ocurra decírselo!

Apenas cinco minutos después, mi pequeña Sirena bajo las escaleras con la cara descompuesta…

– ¿Es verdad, mamá?

¿Qué hacer? Pues confesar “la verdad”… Y reprimir las ganas de abofetear a niña-mayor.

– Sí….

De repente, se le descompuso aún más el rostro y apareció en sus ojos una mirada de pánico:

– ¿Lo del Ratoncito Pérez también era mentira? 

– Sí….

– ¿Y qué más mentiras me habéis contado? – preguntó dolida. Y decepcionada con esa madre que llevaba toda la vida insistiéndole en que nunca, nunca se debía mentir a los padres y que le aseguraba que ella jamás le contaría mentiras a sus hijos (salvo esa…)

Lo de los Reyes Magos fue una pequeña decepción pero lo del Ratoncito Pérez adquirió tintes de tragedia. Porque mantenía una relación muy especial con ese roedor coleccionista de dientes. Llevaba varios años carteándose con él. Todo empezó la noche en que perdimos el diente que se le había caído ese día. Al verla tan angustiada, se me ocurrió una solución: escribirle una carta donde le contáramos lo que había pasado. Para darle credibilidad yo misma respondí a la misiva y ahí se inició el embrollo.

– La vas a volver loca… –  me recriminaba su padre.

Al principio escribía yo las cartas que ella me dictaba. Cuando aprendió a escribir, las redactaba ella misma. Y yo seguía contestando con la caligrafía que había inventado para el Sr. Pérez.

Tanto le gustaba este intercambio epistolar, que no sólo le escribía cada vez que se le caía algún diente: le contaba cosas que le sucedían en el cole, lo invitaba a su cumpleaños…. En fin, que se me fue de las manos. ¿Cómo no iba a decepcionarse al conocer “la verdad”?

querido raton Perez. Me voy a portar muy vien y me voy a cuidar mis dientes pero tengo una pregunta ¿porque te gusta acer regalos a los niños e raton perez? ¿porque quieres a los niños?

muchos Besos

Amara

 

querido Ratoncito Perez:

soi Amara  este fin de semana ben a mi casa el sabado alas 8 de la mañana.

 

querido raton perez:

bas a venir a la fiesta de cumpleaños si o no

tu amiga

Amara

 

Querida Amara:

No puedo ir. Voy a estar durmiendo después de toda la noche trabajando. Sólo puedo ir cuando me dejes algún diente.

¿Qué quieres decirme?

Te mando esta nota por medio de mi gran amiga la Ratita Margarita.

Pórtate bien y cuida y limpia mucho los dientes.

Muchos besos

Tu amigo,

Ratón Pérez

 

Aún después de enterarse de “la verdad” la pobre siguió acompañando cada diente con una nota…

Querido Ratoncito Perez:

Soy Amara Hoy se me cayo un diente. La verdad es que le tocaba amenudo al diente. 

Y te lo dejo ai y también un regalo y Antón está superentusiasmado con el diente y bueno tengo que irme a la cama.

La que se le cayó el diente, 

Amara

 

A Antón se le cayó su primer diente comiendo palomitas en el cine. No fuimos capaces de encontrarlo… Esta vez fue su hermana quien decidió que había que recurrir a la tradición familiar y enviar una misiva al ratoncito explicándole lo sucedido. Así que imagino que ya no me guardaba rencor por el “engaño”.

Carta al Ratoncito PerezHola!!

Soy Antón y se me cayó un diente pero lo tragué

¿Puedes hacerme un regalo de todos modos y buscarlo en el cine?

Muchas gracias,

Antón

 

 

 

Carta al Ratoncito PerezQuerido Antón:

La próxima vez diles a tus papás que te arranquen el diente para no perderlo.

Besos,

Ratón Pérez

Hay que decir que Antón no reaccionó de igual forma que su hermana. No resultó buena idea. Cuando vio que el bicho respondía, le entró auténtico pánico: ¡ni hablar de volver a dejar los dientes debajo de su almohada! Había que colocarlos en el pasillo, bien lejos de su habitación. Para él resultó una liberación enterarse de “la verdad” sobre los Reyes Magos, el Ratón Pérez y demás moradores de la mitología infantil. Mi pequeño valiente 😊

Carta al Ratoncito Perez

Cajas de pasado

En una entrada anterior confesaba mi inclinación a guardar todo tipo de cosas aparentemente inservibles (Mucho más que 3 ruedas)

Pues bien, tengo “escondidas” cajas donde guardo de todo: el predictor que anunció la llegada de mis hijos, el periódico del día en que nacieron, el último chupete que usaron, sus dientes de leche, invitaciones de cumpleaños, los cuadernos viajeros de la guardería, dibujos que van desde torpes trazos a auténticas obras de arte, cuentos a medio empezar, cartas dirigidas a los Reyes Magos y al Ratoncito Pérez; notas de profes, monitores de actividades o del comedor; conchas, piedras y cristales de colores pulidos por el mar; flores secas…

Casi la mitad del contenido de esas cajas está compuesto por los dibujos, collages y diseños de Sirena. Su producción era tal que, con toda la pena de mi corazón, llegó un día en que decidí que había que empezar a seleccionar y…. desechar. Y la muy (…), siempre tan vivaracha como suspicaz, acabó revisando la papelera.

Un día me encontré con esta nota delante del ordenador:

cajas llenas de recuerdosquerida mama.

estoy muy decepcionada.

porque no me quieres nada de lo que te regalo y todos los dibujos que te regalo los tiras a la vasura.

A.

Espero que, dentro de unos años, cuando le haga entrega de mis tesoros, pueda contribuir a aliviar ese pequeño trauma infantil. Aunque, de todos modos, creo que sigue siendo igual de perspicaz y que ya ha descubierto mi secreto porque de vez en cuando me da algo (un papel, una carta, un objeto) y me dice: “Toma, para que lo guardes en esa caja que no quieres que vea”. La historia siempre se repite: yo también sabía de niña dónde escondían mis padres todas esas cosas que no querían que nosotros viésemos o supiésemos 😉

El caso es que así es como voy componiendo un regalo a lo largo del tiempo a través de mis “cajas secretas”. Tengo intención de entregárselas para su 15 cumpleaños. No sé muy bien por qué elegí esa fecha. O tal vez sí. Porque creo que mis 15 años, aquel 2º de BUP memorable, marcó mi salida de la infancia: los secretos que se empiezan a compartir fuera de casa y el nacimiento de esa cuadrilla de amigos que me ha acompañado desde entonces. Un acompañamiento que ahora es más espiritual que físico porque una fuerza centrífuga nos ha dispersado por el mundo. Sin embargo, nuestro reencuentro anual (y también errante) se ha convertido en una fecha sagrada. Porque nos volvemos a convertir en críos de 15 años que comparten secretos y puestas de sol.

Amistad 15 años

Quizás en el caso de mis hijos, esa salida de la infancia se produzca antes o después de ese aniversario, pero en mi corazón y en mi cabeza se ha convertido en un puente importante de cruzar. Con seguridad y, sobre todo, con mucho amor. Un puente que empieza a marcar una despedida. Puede que para Antón no vaya a ser así… Y me dolerá en ambos casos de la misma forma: por la hija que empieza a cruzarlo sola y por el hijo que quizás no sea capaz de rebasarlo.

 Cajas llenas de recuerdos

Campanilla y Los Delincuentes

Parece el nombre de un grupo de rock, pero no. Es la banda de los primos.

Los Delincuentes son cuatro y viven a 600 km. Campanilla, a escasos 20. Este reparto de distancias ayuda a compensar los casi tres meses de convivencia vacacionil con los primeros. La disposición geográfica explica también que el enano viva más influenciado por los tules rosas y los botes de brillantina de Campanilla que por los hostiazos que utilizan sus primos a modo de saludo.

Campanilla llegó cuando Sirena y Sapito habían perdido ya toda esperanza de encontrar un aliado frente a tanta testosterona.

Los Delincuentes son chicos-chicos. Campanilla, chica-chica. Cumplen tan bien todos los tópicos sexistas, que parecen salidos de un catálogo de juguetes.

Para que se entienda mejor…

Esto es muy Campanilla:

juguetes chica

Y esto es muuuy Delincuentes:

juguetes chicos-2

A Los Delincuentes les debemos la pasión por el Atleti, el repertorio de tacos que todo buen vasco debe tener en su acervo cultural y la técnica para propinar su ya mítica “patada mortal”. A Campanilla, la inclinación por el color rosa y la fascinación por el repiqueteo de los tacones.

Delincuente A-1 debería haber nacido dos meses más tarde que Sirena. Sin embargo, ella parecía no tener ninguna prisa (ha sido así desde entonces) y asomó la cabeza un mes más tarde de eso que se (mal)denomina “salir de cuentas”. Por el contrario, A-1 ha sido un fuguillas ya desde el útero y aterrizó en el mundo un mes antes de lo previsto. Y así fue cómo se convirtió en El Mayor. Por 5 días. El tiempo que le llevó adelantarse a Sirena y que ella siempre le reprochará. Se ha venido considerando la mayor moralmente.

Según han ido avanzando los años y llegando más niños a la familia, han empezado a ser conscientes de las desventajas que supone este cargo. Así que ahora se disputan la veteranía en sentido contrario.

Delincuente A-2 es un mentiroso compulsivo, pero tiene tanta gracia que esperamos sus bolas con impaciencia.

– ¡¡¡Agüela, agüela!!! ¡¡¡Ven rápidoooooooo!!!

– ¿Qué pasa?– grita la abuela desde la cocina, indecisa ante abandonar la sartén al fuego o acudir a los gritos pavorosos del nieto.

– ¡¡¡¡Que ha entrado un niño por la ventana!!!!!!!

A la mierda la sartén… Sale corriendo en dirección al salón

– ¿¿Cómo que ha entrado un niño por la ventana??

– Siiiiii. ¡¡Y mira!! ¡Se ha puesto a pintar la tele!

(Advertencia: las marcas de grafito resultan imposibles de eliminar de una pantalla LED)

Da igual las veces que se le interrogue a A-2 sobre este incidente, o cualquier otro igual de inverosímil, que siempre da la misma versión y nunca incurre en contradicciones. Tenemos dos teorías:

Opción A: Se acaba creyendo sus propias mentiras.

Opción B: Es el mejor mentiroso del mundo mundial.

De todos modos, y en su descargo, hay que decir que se trata de un gen autosómico dominante que hay en nuestra familia. A-2 lo ha heredado de su madre. Ahora no me atrevo (porque no conviene motivarlo más) pero cuando crezca, tengo pendientes con él varias conversaciones acerca de la infancia de su progenitora.

Delincuente G: Es el “primo especial” de Sapito. Esto significa que se adoran y se pelean por partes iguales. Que pasan de las carcajadas a “las hostias” en cuestión de segundos. Pero aún en el último caso, no puedo evitar contemplarles con una sonrisa de oreja a oreja de “bendita normalidad”.

Delincuente U: Llegó el último pero es el más delincuente de todos. Ha tenido buenos maestros…

Cuidado con U. que es pequeño”, les advierten siempre al resto. ¡Ja! U. es la prueba viviente de que el tamaño y la edad NO importan.

Campanilla, con su pelo rubio y sus ojos azules de princesita salida de un cuento, tiene el gen de la mala hostia y el “mandonismo” que pasó directamente del abuelo a ella, saltando una generación y esquivando a su padre.

– ¿Por qué lloras, Campanilla?

– Porque Antón me ha llamado mandona y chivata. Y mandona no me importa… ¡pero chivata no soy!

Su propio padre suele decir: “Le pones un tricornio y acojona”.

¡QUÉ GRANDES SON LOS PRIMOS!

Tienen todas las ventajas de los hermanos y casi ninguno de sus inconvenientes

 

 

 

 

Enlaces relacionados:

Notxevieja, txampán, pintxos y txutxes

Tiogenial

 

Yasmín y Antón

Está claro que, en cuestión de Amistad, lo importante no es la cantidad sino la calidad 

 

Corazon-1

Corazon-2

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dibujo Yas

 

 

Postal Entera

 

CompoYas

Sobran también las palabras…

Ya hemos llegado

Adolescencia: Cuando los niños se nos escapanLadolescente se me escapa. Qué pena… Cada vez resulta más difícil engancharla en aquellos planes que tanto le gustaban de “sólo nosotros cuatro“. Conseguir ponernos de acuerdo para ver una peli en familia resulta ahora misión imposible.  Pero estoy decidida a encontrarle ventajas a esta transición. La mejor: poder ver todas esas películas que había estado reservando para “más adelante”. Acostamos al enano, convencemos al padre para que disfrute de los colegas, nos arrebujamos en la manta y, a soñar juntas.

La de ayer, la película que más veces he visto después de Tal como éramos: The Commitments. Esta mañana se ha levantado y me ha preguntado si no tendría por un casual el cd con la BSO. Lleva toda la mañana sonando… Creo que ya ha ingresado en la secta commitmentiana 😉

Ya hemos llegado a “Más adelante”. Rosa Brillantina se ha convertido en Solo-Negro-Marrón y he dejado de ser su heroína. Ahora cierra la puerta de su habitación para hablar por teléfono y ya no suspira por hacerse un hueco en nuestra cama. Los besos y muestras de cariño en plena calle están completamente prohibidos y he pasado de “estar guapísima” a “vestir hortera”.

Sin embargo, ”Más adelante” no está tan mal. Es un lugar diferente y se añora muchísimo “Más atrás”, pero no está mal del todo… Estoy tratando de centrarme en descubrir sus ventajas y asumir que, aquella niña, ya no existe. Ahora tengo que ganarme a esta.

 

Tiogenial

Tiogenial (sup.)Si organizáramos un concurso de genialidad en la familia, todos los niños votarían en masa por mi hermano.

Todos los tíos (o casi todos) suelen ser geniales hasta que son padres. Tiogenial hace ya algún tiempo que es padre y sigue estando en el Top Ten de los tíos.

Es un “tío” genial hasta para su propia hija.

Según han ido llegando niños a la familia, Tiogenial les fue convenciendo de que era un mago. Pero no un mago que hace magia, sino un mago de verdad. Y tal fue el grado de convencimiento al que llegaron, que Sirena acabó, a su vez, catequizando al resto de colegas de Infantil. Se convirtió en una verdad irrefutable.

– ¿Este es tu tío el mago?

– Sí

– ¡Uuaauuu! (exclamaba la manada de niños que acababa rodeando a Tiogenial en el parque)

 

A Tiogenial le encanta hacer cosas “diferentes” con los enanos. Y cuando digo diferentes, me refiero a diferentes de verdad.

– Hoy hemos hecho un “harlem-shake’”

– ¿Un qué?

– ¡Tía! ¿No me digas que no sabes lo que es un “harlem-shake”?

Tiogenial es el más rápido del lugar desenfundando el móvil y disparando Google. Que dudas de la existencia de vida fuera de la Tierra, toma artículo científico en Taringa. Que defiendes con vehemencia la utilidad de las tildes, siempre encontrará en la red algún (pseudo)lingüista que apoye su desacertada opción. Que no piensas volver a votar en la puñetera vida, enlace a la web del Partido X para convencerte de dónde vendrá el cambio definitivo. Que no sabes lo que es un harlem-shake, tandada de vídeos idiotas en Youtube.

Para todos aquellos tan ignorantes como yo que no sepan de qué va esto:

Este es el último que han hecho. Debo reconocer que han ido mejorando con el tiempo. Y que, gracias a sus iniciativas, voy cubriendo mis lagunas culturales: ahora ya sé lo que es un harlem-shake.

 

Aunque, a veces, sólo a veces, sus ideas no son tan geniales. Como el día que llamó a su hija (desde el baño) fingiendo ser la Señorita Rottenmeier y amenazándole con presentarse en su casa si no se acababa la cena de inmediato. No tuvo ningún efecto sobre la no-comensal (está curada de espanto y se ha convertido en la niña de cuatro años más incrédula del mundo) pero su primo, que cenaba tranquilamente a su lado, entró en ataque de pánico. El comunicante anónimo acabó confesando pero, igualmente, Sapito no quiso volver a ver Heidi nunca jamás. Con lo mucho que su madre (yo) estaba disfrutando la revisión.

La afición por las llamadas anónimas le viene de lejos. Con 10 años telefoneó al bar de Tía C. con un trapo en la boca:

– Esto es un aviso para que desalojen el local. Dentro de media hora explotará una bomba. Repito, desalojen el local

Puede parecer una broma tonta. A no ser que vivas en el País Vasco y sean los años 80… Afortunadamente, Tía C. es tan gansa como él y no se lo tuvo demasiado en cuenta. La llamada se repetía puntual cada 28 de diciembre. Formaba ya parte de la tradición familiar navideña: el champán, los regalos, las uvas y la llamada anónima.

– Pero mira que eres pesao… – contestaba Tía C. antes de colgarle

 

Ni que decir lo que ha supuesto para alguien como él la llegada del wasap:

Ya sabéis que no creo en fenómenos paranormales pero grabando un vídeo a M. la cámara captó algo que no puedo explicar

Adjunto prueba:

 

En el grupo de PRIM@S ya nadie le toma en serio. Le va a pasar como a Pedro (el del lobo). De hecho, ya le ha pasado.

 

Hoy es su cumpleaños. Está pelín harto de que siempre le regale un libro

– ¿Otro libro?

O una camiseta

– ¿Otra camiseta?

Así que este año he decidido dedicarle esta entrada. Felicidades, hermanito. Eres el mejor de los tíos y el más grande de los hermanos.

MiHermanoEsGenial

Ah, y que sepas que este cumple cae en par y toca libro 😉

Mucho más que 3 ruedas

discapacidad / diversidad funcional, infancia, niños, maternidadMe cuesta desprenderme de cosas (aparentemente) inútiles. Mucho. Y como el espacio en nuestra casa es limitado, he acabado transformando la bodega de mis suegros en “la habitación de Diógenes”.

Estas navidades mi marido me dio un ultimátum: o colaboraba voluntariamente con él para desechar entre lo desechado o tiraba todo al contenedor directamente y sin titubeos.

Y todo iba más o menos bien hasta que llegamos al triciclo. ¿¿Tirar el triciclo?? ¡Ni de coña! ¡Por encima de mi cadáver!

Un triciclo de 1.000 pesetas (de las últimas que se usaron) que la abuela le regaló a mi hija mayor cuando tenía dos años y se encaprichó de él en una tienda de juguetes. Un triciclo de plástico que se acabó convirtiendo con el tiempo en las piernas de su (aún inexistente) hermano.

En los primeros años de vida de Antón, nosotros también nos centramos en intentar “arreglarlo”. Así que mi hijo pasó sus tres primeros años de terapia en terapia. Unas terapias cuyo objetivo era que ese niño funcionase de forma convencional: del modo en que lo hacían los niños que no habían nacido con una discapacidad. Los niños que sí tenían ese trocito de cerebro que a él le faltaba. Qué locura. Todo ese tiempo hizo falta para que yo (su padre llegó mucho antes) pudiera entender que lo que mi hijo necesitaba era que le proporcionara formas, estrategias, herramientas, instrumentos para poder ejecutar determinadas acciones o funciones. Caminos diferentes para llegar a un mismo destino. Antón hizo ese recorrido por sí solo, gracias a su esfuerzo, a su voluntad y a su tenacidad. Nuestra función consistió en ir apartándole los obstáculos que le salían al paso.

Y ese triciclo fue una de las vías principales con las que transitó por ese camino. Antón necesitaba explorar y descubrir el mundo por sí mismo, solo, así que intentamos que se desplazase de forma autónoma: primero arrastrándose y más tarde “culeteando” (se movía sentado e impulsándose con las manos). Antón culeteó por los pasillos de casas, aulas y hospitales, bibliotecas y prados, parques y calles… Depuró tanto la técnica que llegó a culetear sin la ayuda de los brazos, para así tener las manos libres y transportar cosas. Y cuando su hermana organizaba carreras en el parque en esta modalidad, él resultaba imbatible 🙂

Yo ponía rodilleras en la parte posterior de sus pantalones antes siquiera de estrenarlos. Y me convertí también en experta en morderme la lengua (no sé cómo aún la conservo): cada vez que algún espontáneo se me acercaba para recriminarme que el niño se estaba manchando o que se iba a enfriar. De verdad, nunca entenderé a este perfil de señora (porque siempre son féminas) convencidas de que esos niños les duelen más a ellas que a sus propias madres. En fin…

discapacidad / diversidad funcional, infancia, niños, maternidad

El caso es que un buen día mi santo recuperó ese triciclo convencido de que su hijo, que era incapaz de mantenerse en pie, sí iba a conseguir pedalear. En serio, después de tantos años aún no he conseguido saber si es un optimista o un completo iluso.

A Antón le resultó imposible mantener siquiera los pies sobre los pedales… evidentemente. Pero lo que sucedió a continuación fue extraordinario: empezó a propulsarse con las piernas y consiguió avanzar. Y encima resultaba que llegaba a lugares de casa que no había podido explorar jamás desde su limitado alcance de medio metro sobre el suelo. No se apeó de aquel triciclo desde ese día.

Su padre acabó serrándole aquellos pedales que no servían más que para amoratarle las piernas y empezamos a llevarlo a todas partes. Y también nos tropezamos con bastante incomprensión: aún recuerdo mi discusión con un empleado de la recepción en Faunia. No le cabía en la cabeza que ese triciclo equivaliera a la silla de ruedas de mi hijo, por más explicaciones que yo le diera. Que ya es humillante tener que explicar en público, rodeada de extraños y con el niño delante escuchando, que tu hijo tiene una discapacidad, que no puede andar y que usa ese triciclo para desplazarse. “Las sillas de ruedas sí están permitidas, los triciclos no”. Ese triciclo me ayudó también a conocer la magnitud de los “cabezas cuadriculadas” que hay por el mundo.

También se convirtió en un detector de “buena gente”. Antón fue el único niño del pueblo a quien se le permitió entrar motorizado en la tienda de chuches de Pura: “las bicis me las dejáis fuera, aquí el único que puede entrar sobre ruedas es Antón” (Pura dixit). Gracias también al personal del Gadis por permitirle deambular por los pasillos del súper.

Ese triciclo se convirtió por mucho tiempo en sus piernas (y me ahorró, de paso, muchas mordeduras de lengua). Y digo “ese” porque, precisamente por su simpleza, nos empeñamos en hacernos con otros más sofisticados y también más costosos. Pero Antón no quiso saber nada de ellos. Ni siquiera cuando las piernas le crecieron tanto que las rodillas le daban en la cara. Compramos triciclos más grandes. Tampoco. Ni verlos. Y no me extraña, porque “el suyo” era absolutamente perfecto.

Si pudiera, enmarcaría ese triciclo y lo colgaría de la pared del salón.

¿¿Cómo voy a tirarlo?? ¡Ni de coña! ¡Por encima de mi cadáver!

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El precursor de “el triciclo”

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