SOLEDAD

La soledad no elegida no sólo tiene un impacto terrible sobre nuestra salud sino, sobre todo, sobre nuestra alma.

«Nacemos solos y morimos solos, y en el paréntesis, la soledad es tan grande, que necesitamos compartir la vida para olvidarla.»

(Erich Fromm)

 

Leyendo, escuchando y viviendo historias que me convencen de que nunca es mejor estar solo que mal acompañado.

La mayoría no son historias de exclusión ni rechazo, sino de simple desconocimiento. De no saber cómo acercarse al otro.

Hay muchos niños y niñas en los patios de las escuelas que no saben tocar a la puerta, y la mayoría de sus compañeros también desconocen cómo invitarles a entrar. 

Quizás quienes estemos fallando somos los adultos que no sabemos enseñarles.

Así que, ojalá aprovechemos este largo descanso para encontrar caminos que impidan que el próximo curso ningún niño sufra de soledad.

 

©Paula Verde Francisco