Grazas á túa vida

Este es, sin duda, el regalo más bonito que ha recibido Antón por su cumpleaños: la carta de su maravillosa y especial hermana.

 

Grazas á túa vida, e á miña que me das.

Moitas veces intetei traducir a palabras ese cálido sentimento que teño cara ti. Sempre fracasei, e esto é só outro mero intento condenado ao fracaso. Porque sempre haberá algo máis que esquezo, que son segredos ou sinxelamente que é imposible de describir. De todos xeitos, preciso decirche todo esto, que fun vendo, aprendendo, sentindo e vivindo contigo. Espero, irmanciño, que me perdoes que non sexa tan bo como mereces. Non só me refiro a esta carta, senón a todo o que fixen, ou deixe de facer, nestes once marabillosos anos.

Fai case tres meses que non te abrazo, pero a miña pel mantén intacto o recordo de terte rodeado cos meus brazos, e creeme cando che digo que os meus ollos empáñanse cando ven a min esa sensación. Supoño que todas as relacións entre persoas son únicas e moi especiais, pero Antón, a nosa é incrível, nin sequera é preciso a presenza física para manter todo o que nos une.

Non son só esos agarimos, paseos, cancións, comidas, tardes de peli, natureza compartida, parvadas, domingos de tostadas e cola-caos, discusións, noites de “Amara duermes hoy en mi habitación?” ou pertencer á mesma familia. E algo que vai moito máis alá e que abarca todo o anterior; compartimos unha vida de once anos en común. O que fun, son e serei é en parte grazas a ti, e todo o que representas.

Grazas, moitas grazas por ensinarme e impregnarme, sen sequera sabelo con todo o que gardas no teu adentro. Porque ti es como o bolso de Mary Poppins, tan pequeniño e tan cheo de máxia ao mesmo tempo.

Amor incondicional, do máis puro e indomable que xamais vin, ese que é tan salvaxe que ás veces ata doe. Perdón, que non precisa de ser pedido porque ningún odio habita en ti. E ese gran camiño que todos chaman alternativo, porque poucos teñen a túa valentía para collelo.

Grazas por aparecer once anos atrás, e facernos aparecer de súpito no teu camiño. Grazas por levarnos de paseo, axudarnos a subir as costas e ensinarnos as vistas nas cimas, que non precisan de ser moi altas para ser bonitas. E máis, moitas veces estamos ao nivel do mar, pero as nubes aparecen arredor nosa, creando a máis surrealística névoa de boas e malas emocións. Ese xeito co que mezclas calqueira sensación, sen importar a cor que teñan. Así é como creaches ese arco da vella, o último obxecto debuxado no noso imperfecto e desexado retrato. Sen ningún tipo de marco, porque nada alleo ten que adornarnos.

Espero que esta felicitación que lle soplo ao vento nun susurro cree unha boa ola, que cruce o océano, aproveitando as tormentas do camiño para facerse máis forte. Unha amiga gaivota recollerao e deixarao nun ralliño do sol que sairá a mañá do teu onceavo cumpleanos, e que formará parte do amencer que tomas con galletas e cola-cao todas as mañás. Espero que esta mensaxe, este ralliño de Sol, despois da súa longa viaxe, che quente o día do teu cumpleanos, así como o resto da túa vida. Porque ese é o meu propósito como irmá maior. Quérote, Antón.

Amara

grazas a tua vida 1

 

Siento que mi traducción al castellano no esté a la altura de la magia del escrito original:

Gracias a tu vida, y la que me das a mí.

Muchas veces he intentado traducir a palabras ese cálido sentimiento que tengo hacia ti. Siempre he fracasado y esto es sólo un nuevo intento condenado al fracaso. Porque siempre habrá algo más que se me olvida, que es secreto o que, sencillamente, es imposible de describir. De todos modos, necesito decirte todo esto, lo que ha ido viendo, aprendiendo, sintiendo y viviendo contigo. Espero, hermanito, que me perdones que no sea tan bueno como mereces. No me refiero sólo a esta carta, sino a todo lo que he hecho o he dejado de hacer en estos once maravillosos años.

Hace casi tres meses que no te abrazo, pero mi piel mantiene intacto el recuerdo de tenerte rodeado con mis brazos, y créeme cuando te digo que mis ojos se empañan cuando viene a mí esa sensación. Supongo que todas las relaciones entre personas son únicas y muy especiales, pero Antón, la nuestra es increíble, ni siquiera es necesaria la presencia física para mantener todo lo que nos une.

No son sólo esos mimos, paseos, canciones, comidas, tardes de peli, naturaleza compartida, tonterías, domingos de tostadas y colacaos, discusiones, noches de “¿Amara duermes hoy en mi habitación?” o pertenecer a la misma familia. Es algo que va mucho más allá y que abarca todo lo anterior; hemos compartido una vida de once años en común. Lo que he sido, soy y seré es en parte gracias a ti, y todo lo que representas.

Gracias, muchas gracias por enseñarme e impregnarme, sin siquiera saberlo, con todo lo que guardas dentro de ti. Porque tú eres como el bolso de Mary Poppins, tan pequeñito y tan lleno de magia al mismo tiempo.

Amor incondicional, del más puro e indomable que jamás he visto, ese que es tan salvaje que a veces hasta duele. Perdón, que no necesita ser pedido porque ningún odio habita en ti. Y ese gran camino que todos llaman alternativo, porque pocos tienen tu valentía para cogerlo.

Gracias por aparecer once años atrás, y hacernos aparecer de repente en tu camino. Gracias por llevarnos de paseo, ayudarnos a subir cuestas y enseñarnos las vistas en las cimas, que no necesitan ser muy altas para ser bonitas. Es más, muchas veces estamos al nivel del mar, pero las nubes aparecen a nuestro alrededor, creando la más surrealista niebla de buenas y malas emociones. Esa forma con la que mezclas cualquier sensación, sin importar el color que tengan. Así es como has creado ese arco iris, el último objeto dibujado de nuestro imperfecto y deseado retrato. Sin ningún tipo de marco, porque nada ajeno tiene que adornarnos.

Espero que esta felicitación que le soplo al viento en un susurro, cree una buena ola que cruce el océano, aprovechando las tormentas del camino para hacerse más fuerte. Una amiga gaviota lo recogerá y lo dejará en un rayito de sol que saldrá la mañana de tu once cumpleaños, y que formará parte del amanecer que tomas con galletas y colacao todas las mañanas. Espero que este mensaje, este rayito de sol, después de su largo viaje, caliente el día de tu cumpleaños, así como el resto de tu vida. Porque ese es mi propósito como hermana mayor. Te quiero, Antón.

Amara

grazas a túa vida 2

Este fue su homenaje el pasado cumpleaños: Parabéns, meu rei 

Parabéns, meu rei

¡Felicidades, mi rey! 🎁🎂

No puedo creerme que este niño tan pequeñito de la foto fueras tú hace sólo 8 años, y que ahora ya tengas 10… Sé que suelo decirte que eres un pesado y un plasta, pero la verdad es que eres la persona más fuerte y luchadora que jamás he conocido. Nadie podría creer todo lo que has pasado en tan pocos años, y lo que te queda por pasar todavía, y yo voy a estar a tu lado siempre que lo necesites 😘😘

¡Te quiero hasta la Luna y vuelta!🌙➰

(Amara Fontão)

 

Parabéns, meu rei

 

Parabéns, meu rei! 🎁🎂

Non me podo crer que este neno tan pequeniño da foto foras ti hai só 8 anos, e que agora xa teñas dez… Sei que acostumo a dicirche que es un pesado e un plasta, pero a vedade é que es a persoa máis forte e loitadora que xamais coñecín. Ninguén podería crer todo o que pasaches en tan poucos anos, e aínda che queda moito máis por pasar, e eu vou estar ao teu carón sempre que o precises.😘😘

Quérote ata a Lúa e volta!🌙➰

(Amara Fontão)

Querido Ratoncito Pérez

Carta al Ratoncito PerezHace algunos años, cuando Sirena acababa de cumplir 7 años y apenas un mes antes de la Navidad, una niña (mayor) de la familia vino a preguntarme si ya sabía “lo de los Reyes Magos”.

– Noooo ¡Ni se te ocurra decírselo!

Apenas cinco minutos después, mi pequeña Sirena bajo las escaleras con la cara descompuesta…

– ¿Es verdad, mamá?

¿Qué hacer? Pues confesar “la verdad”… Y reprimir las ganas de abofetear a niña-mayor.

– Sí….

De repente, se le descompuso aún más el rostro y apareció en sus ojos una mirada de pánico:

– ¿Lo del Ratoncito Pérez también era mentira? 

– Sí….

– ¿Y qué más mentiras me habéis contado? – preguntó dolida. Y decepcionada con esa madre que llevaba toda la vida insistiéndole en que nunca, nunca se debía mentir a los padres y que le aseguraba que ella jamás le contaría mentiras a sus hijos (salvo esa…)

Lo de los Reyes Magos fue una pequeña decepción pero lo del Ratoncito Pérez adquirió tintes de tragedia. Porque mantenía una relación muy especial con ese roedor coleccionista de dientes. Llevaba varios años carteándose con él. Todo empezó la noche en que perdimos el diente que se le había caído ese día. Al verla tan angustiada, se me ocurrió una solución: escribirle una carta donde le contáramos lo que había pasado. Para darle credibilidad yo misma respondí a la misiva y ahí se inició el embrollo.

– La vas a volver loca… –  me recriminaba su padre.

Al principio escribía yo las cartas que ella me dictaba. Cuando aprendió a escribir, las redactaba ella misma. Y yo seguía contestando con la caligrafía que había inventado para el Sr. Pérez.

Tanto le gustaba este intercambio epistolar, que no sólo le escribía cada vez que se le caía algún diente: le contaba cosas que le sucedían en el cole, lo invitaba a su cumpleaños…. En fin, que se me fue de las manos. ¿Cómo no iba a decepcionarse al conocer “la verdad”?

querido raton Perez. Me voy a portar muy vien y me voy a cuidar mis dientes pero tengo una pregunta ¿porque te gusta acer regalos a los niños e raton perez? ¿porque quieres a los niños?

muchos Besos

Amara

 

querido Ratoncito Perez:

soi Amara  este fin de semana ben a mi casa el sabado alas 8 de la mañana.

 

querido raton perez:

bas a venir a la fiesta de cumpleaños si o no

tu amiga

Amara

 

Querida Amara:

No puedo ir. Voy a estar durmiendo después de toda la noche trabajando. Sólo puedo ir cuando me dejes algún diente.

¿Qué quieres decirme?

Te mando esta nota por medio de mi gran amiga la Ratita Margarita.

Pórtate bien y cuida y limpia mucho los dientes.

Muchos besos

Tu amigo,

Ratón Pérez

 

Aún después de enterarse de “la verdad” la pobre siguió acompañando cada diente con una nota…

Querido Ratoncito Perez:

Soy Amara Hoy se me cayo un diente. La verdad es que le tocaba amenudo al diente. 

Y te lo dejo ai y también un regalo y Antón está superentusiasmado con el diente y bueno tengo que irme a la cama.

La que se le cayó el diente, 

Amara

 

A Antón se le cayó su primer diente comiendo palomitas en el cine. No fuimos capaces de encontrarlo… Esta vez fue su hermana quien decidió que había que recurrir a la tradición familiar y enviar una misiva al ratoncito explicándole lo sucedido. Así que imagino que ya no me guardaba rencor por el “engaño”.

Carta al Ratoncito PerezHola!!

Soy Antón y se me cayó un diente pero lo tragué

¿Puedes hacerme un regalo de todos modos y buscarlo en el cine?

Muchas gracias,

Antón

 

 

 

Carta al Ratoncito PerezQuerido Antón:

La próxima vez diles a tus papás que te arranquen el diente para no perderlo.

Besos,

Ratón Pérez

Hay que decir que Antón no reaccionó de igual forma que su hermana. No resultó buena idea. Cuando vio que el bicho respondía, le entró auténtico pánico: ¡ni hablar de volver a dejar los dientes debajo de su almohada! Había que colocarlos en el pasillo, bien lejos de su habitación. Para él resultó una liberación enterarse de “la verdad” sobre los Reyes Magos, el Ratón Pérez y demás moradores de la mitología infantil. Mi pequeño valiente 😊

Carta al Ratoncito Perez

Ya hemos llegado

Adolescencia: Cuando los niños se nos escapanLadolescente se me escapa. Qué pena… Cada vez resulta más difícil engancharla en aquellos planes que tanto le gustaban de “sólo nosotros cuatro“. Conseguir ponernos de acuerdo para ver una peli en familia resulta ahora misión imposible.  Pero estoy decidida a encontrarle ventajas a esta transición. La mejor: poder ver todas esas películas que había estado reservando para “más adelante”. Acostamos al enano, convencemos al padre para que disfrute de los colegas, nos arrebujamos en la manta y, a soñar juntas.

La de ayer, la película que más veces he visto después de Tal como éramos: The Commitments. Esta mañana se ha levantado y me ha preguntado si no tendría por un casual el cd con la BSO. Lleva toda la mañana sonando… Creo que ya ha ingresado en la secta commitmentiana 😉

Ya hemos llegado a “Más adelante”. Rosa Brillantina se ha convertido en Solo-Negro-Marrón y he dejado de ser su heroína. Ahora cierra la puerta de su habitación para hablar por teléfono y ya no suspira por hacerse un hueco en nuestra cama. Los besos y muestras de cariño en plena calle están completamente prohibidos y he pasado de “estar guapísima” a “vestir hortera”.

Sin embargo, ”Más adelante” no está tan mal. Es un lugar diferente y se añora muchísimo “Más atrás”, pero no está mal del todo… Estoy tratando de centrarme en descubrir sus ventajas y asumir que, aquella niña, ya no existe. Ahora tengo que ganarme a esta.

 

Feliz día, Sirena

hermanos de niños con discapacidadPor estas mismas fechas, hace ya algunos años (más de la mitad de la vida para ti), nos pediste que te regaláramos para tu 6º cumpleaños un libro escrito por sirenas, para poder demostrar que realmente existían.

Has sido siempre única y especial. Y aunque creas que este blog es por y para Antón, y porque seguramente muchas veces también sientas que mi vida gira sólo entorno a él, quiero que sepas que los dos sois lo más grande de mi existencia. Que nunca ha existido una niña tan generosa como tú, que desde el día en que tu hermano llegó a casa, supiste entender sus circunstancias, quererle, apoyarle y demostrar una generosidad infinita para cederle el protagonismo principal en nuestra familia. Te quiero, mi vida.

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