Que el diagnóstico no tape a tu alumno

En un post anterior hablaba de la necesidad de utilizar la metodología y herramientas adecuadas -las que se adapten a la forma de funcionar de cada alumno- para no convertir el aprendizaje de muchos niños y niñas en una tortura que, además, les lleve a resistir y desistir en dicho proceso.

En aquella entrada hablaba de nuestra experiencia en Educación Primaria. Hoy voy a abordar una de las experiencias de nuestro paso por Secundaria.

Ya he comentado anteriormente que las dificultades de mi hijo respecto a la motricidad fina le impiden poder escribir a mano y que necesita hacerlo mediante un teclado. Así que las principales dificultades con que se encontró Antón en esta nueva etapa de su escolarización obligatoria fue respecto a las matemáticas. A la complejidad de entender la materia se añadió la dificultad de ejecutar las operaciones en los ejercicios y, especialmente, en los exámenes. Os podréis imaginar lo tremendamente difícil que resulta realizarlo con un procesador de textos y empleando un solo dedo. Su esfuerzo, su trabajo, su aprendizaje nunca se reflejaban en las pruebas que decidían si había alcanzado o no lo que el sistema exigía y que determinaban casi la totalidad de la nota final.

Durante la etapa de Educación Primaria se había encontrado con la misma dificultad, pero se había solventado gracias a la asistencia de su profesora de Pedagogía Terapéutica (PT). Sus tutoras (a excepción de una de las que tuvo) programaban el examen de matemáticas coincidiendo con la hora en que esta profesora de apoyo entraba en el aula. Antón le dictaba las respuestas y ella escribía por él.

El profesor de matemáticas en su primer curso de ESO nos transmitió en una reunión que era consciente de que Antón sabía más de lo que demostraba en los exámenes, pero que se veía sin recursos para solventar el problema. Yo le había planteado a la PT al inicio de curso la posibilidad de que le diera apoyo a Antón en los exámenes de matemáticas de la forma en que se había hecho en Primaria, pero su respuesta fue que resultaba imposible tal y como estaban organizados los horarios. Que era muy difícil que pudiera coincidir el examen con la hora que tenía asignada en ese aula. Dado que era nuestro primer curso allí y no quería que me pusieran la etiqueta de madre conflictiva nada más poner un pie en el centro, no insistí. Y Antón nunca pudo demostrar en los exámenes lo que realmente sabía.

El curso siguiente fue todavía peor. La nueva profesora de esa materia tenía una mirada y una actitud tan absolutamente capacitistas respecto a Antón, que di por imposible todo tipo de colaboración y ni siquiera comunicación con ella. Vio a Antón (lo vio, no lo miró) y lo primero y único que debió pensar fue que qué demonios pintaba aquel niño en aquel centro, en aquella clase y sin adaptación curricular. No le dio jamás la menor oportunidad. Tampoco ayudó la nueva PT con la que Antón no tenía la menor sintonía y que sólo sabía decirle que hiciera las cosas más rápido. Como si sus tiempos fueran una cuestión de voluntad.

Aquel curso hubo incluso una sustituta de esta PT que por no molestarse, ni siquiera se molestaba en sentarse junto a él cuando entraba en clase a hacer el apoyo. Se quedaba de pie junto a la puerta. Si a quien lea esto le deja atónito, no voy a contar cómo me dejó a mí. Llegué a dudar de lo que me contaba mi hijo y tuve que confirmarlo con el testimonio de un compañero de clase. Lo inconcebible no era sólo el hecho de que no hiciera nada y permaneciese toda la clase de pie junto a la puerta, sino que la profesora de matemáticas no hiciera nada por corregir esta situación. Pero claro, no era precisamente la persona que más confiaba en la capacidad de Antón para aprender la materia. No sé si le había contagiado su mirada o aquella sustituta ya la traía puesta.

Aquel curso había decidido, casi nada más iniciarse, que ya no podíamos más, ni mi hijo ni yo. El curso anterior había sido tan agotador que yo estaba completamente sobrepasada. Sólo pensar en otra nueva ronda de conversaciones con los nuevos profesores… en toda la energía necesaria para convencerles de que vieran a Anton y no a un síndrome… me generaba una angustia paralizante y aquel curso no me sentía con fuerzas para seguir resistiendo y disintiendo. Así que ni siquiera llegué a hablar con aquella profesora de matemáticas ni con aquella PT, que ni un sólo día le dio a mi hijo el apoyo por el que le pagaban. A día de hoy sigue pareciéndome increíble que se hubiera producido aquella situación, que hagamos el esfuerzo como sociedad para emplear a una persona en un centro educativo para que se quede de pie junto a una puerta.

Aquí surge otra cuestión respecto a los profesores de apoyo en Secundaria: que muchos no están preparados para dar apoyo a alumnos que siguen el currículo ordinario y no tienen adaptaciones curriculares. Esto es especialmente sangrante en materias como matemáticas o física y química. Y esa creo que es la explicación a la nula calidad de las PTs y profesoras de refuerzo educativo que ha tenido mi hijo en esta etapa: que estaban preparadas para enseñarle a restar con llevadas, pero no para resolver ecuaciones de segundo grado.

Y seguramente sea también la razón por la que para cierto alumnado (ese al que se le pone la pegatina de “necesidades educativas especiales”) no se plantee otra estrategia que la adaptación curricular significativa. Su diagnóstico les adjudica de manera automática un techo para sus aprendizajes. Y así, se les tiene curso tras curso realizando las mismas fichas que llevan haciendo desde que pusieron un pie en la escuela: colorea de rojo los círculos y de azul los cuadrados, repasa los números, 2 + 2, 6 — 3, rodea con un círculo las prendas de invierno, ma me mi mo mu…

Recientemente me compartía una compañera que a su hijo, que cursa 1º de ESO, le habían mandado unas fichas para trabajar su “pésima caligrafía”. Y las fichas de marras contenían frases como: “Isa – sapo – sopa. Susi pasea. Susi asea a su oso. Mi mamá me ama. Mi tita toma tomate. moto – pito – tele – pato. Pepa toma té. Mamá pela la patata.

¿De verdad no hubiera sido posible incluir en ese trabajo frases que no atentaran contra la dignidad de un chico de trece años? ¿En un curso donde ese alumno está estudiando las partes de la célula eucariota o las características de los textos argumentativos, no era posible haber ideado otro tipo de frases? ¿A algún otro de sus compañeros o compañeras no nombrados por la discapacidad se les infantilizaría de esa manera?

Ya no entro a analizar la necesidad de martirizar con el tema de la caligrafía a ciertos alumnos con enormes dificultades motrices, cuando la tecnología nos ha regalado ordenadores y teclados que permiten que ese alumnado se centre en el contenido de lo que escribe y no en la estética de lo escrito. Me parece algo tan absolutamente demencial, que me sigue impresionando curso tras curso la cantidad de compañeras que tienen a sus hijas e hijos sufriendo por este tema.

Volviendo a la incapacidad de los profesores de refuerzo y de pedagogía terapeútica -qué escalofríos me produce esa denominación, ese adjetivo que señala y medicaliza- que no han sabido ayudar a mi hijo a resolver ecuaciones, yo tampoco sabía hacerlo. Con la diferencia de que yo debería ejercer de madre-madre y no de madre-profesora. Con dieciséis años escapé a letras puras para poder decir adiós para siempre a las matemáticas. Y, sin embargo, tuve que volver a ellas para enseñar a mi hijo el aprendizaje que el sistema le negaba. Su derecho a aprender. Así que tuve que aprender a resolver operaciones combinadas, descomponer números, averiguar el mínimo común múltiplo y el máximo común divisor, operar con potencias y con fracciones… Pero profesionales más jóvenes que yo y formados específicamente para dar apoyo a alumnado con dificultades de aprendizaje, no estaban capacitados para ello. Para enseñar matemáticas de 7º y 8º de EGB. Porque quiero recordar que los dos primeros cursos de la actual ESO (Educación Secundaria Obligatoria) equivalen a los dos últimos de la antigua EGB (Educación General Básica).

Bien, no pasa nada, ya se lo enseñamos en casa. El primer curso lo asumí yo y los siguientes, profesores particulares que pudimos permitirnos contratar. Porque yo ya no podía más y tampoco Antón podía más conmigo. No sólo eso, quería saber si realmente era yo la que “veía más capacidades en Antón de las que realmente tenía”, tal y como le había comentado un profesor a otro en ese segundo curso, o al menos eso fue lo que nos comentó en una reunión ese segundo profesor para justificar todo lo que no le enseñaba a nuestro hijo. Así que fue como contratar a una agencia de control de calidad: ahí tenéis a Antón, decidme si es capaz o no de seguir el currículo oficial ordinario. Y coincidieron en que sí. No sólo eso, sino que se indignaban tanto como yo con cada suspenso en Física y Química y Matemáticas que eran las materias que le impartían. En la primera materia eran suspensos raspados (4 ó 4,5) pero acabó superando la materia en septiembre y con un 6. Pero es que en Matemáticas no pasaba del 2 con aquella profesora que permitía que la PT se quedara junto a la puerta.

Así que le enseñamos en casa pero, ¿de qué valió si luego no pudo demostrar en el examen lo que sabía? Si tenía que someterse a la tortura de ejecutar ejercios de matemáticas en un archivo de word. Haced la prueba: intentad resolver una ecuación o cualquier otro ejercicio de matemáticas en un procesador de textos, para entender la pesadilla que supone. La energía y el tiempo que requieren la ejecución, apenas deja nada para dedicar a su resolución.

Imagen de la pantalla de un ordenador con un texto de word donde se está resolviendo una ecuación.

Lo único que tenía que haber hecho aquella profesora era haberle facilitado la ejecución del examen, pero ni en eso se molestó. Porque nunca se le pasó por el pensamiento que Antón pudiese hacer algo.

Adiosgracias aquella señora se fue del centro y el siguiente curso apareció un profesor de matemáticas nuevo y también una nueva PT. Y aquel profesor vio enseguida el potencial de Antón y que “sabía de qué iba aquello” (casi me echo a llorar cuando le escuché esta frase), que tenía nociones, sino extradordinarias sí básicas de su materia y que por supuesto merecía la misma oportunidad de aprender que el resto de sus compañeros y compañeras.

También la nueva especialista de apoyo se molestó en conocer a Antón, en llegar a él, en crear un clima de confianza y cariño con él. Y no sólo eso, sino que dominaba (o aprendió a dominar) el currículo que exigía la asignatura aquel curso. Y, rizando el rizo, obrándose el milagro de los milagros, el profesor y la PT se dieron cuenta de las extraordinarias dificultades de Antón para hacer el examen y decidieron que los realizaría con el apoyo de esa profesora: Antón se podría centrar en resolver los ejercicios y la PT escribiría lo que él le dictaba. Aquellos dos profesionales demostraron que no era tan difícil, que no hacía falta reorganizar todo el cuadro del horario del profesorado como se alegaba el primer curso. Era tan sencillo como esto: programar el examen de matemáticas en el día y hora que tenía asignada la PT. Porque, ¿qué más daba hacer el examen un martes que un viernes?

Y todo cambió. Y Antón empezó a dejar de decir que era malo en mates porque así se lo habían hecho creer (ya sabemos del poder de la indefensión aprendida). Y Antón no sólo aprobaba matemáticas, sino que lo hacía con un 6.

Así de sencillo era. Pero duró poco. Exactamente hasta el 13 de marzo de 2020 en que el dichoso coronavirus les mandó a todos a casa.

Pero F. y R. quedarán para siempre en nuestro albúm de buenos recuerdos de la escuela como ejemplo de que lo único necesario para enseñar a un alumno como Antón es verle a él, ver su humanidad y no una etiqueta médica andante. Ver en él exactamente la misma potencialidad que en cualquiera de sus compañeros y compañeras. 

Lo único necesario en este caso de éxito que hoy comparto, fue que llegaran al centro personas que le quitaran de encima ese techo que, en el caso de Antón, no era de cristal sino de cemento.

Autor pictogramas: Sergio Palao. Origen: ARASAAC. Licencia: CC (BY-NC-SA). Propiedad: Gobierno de Aragón (España)

Trabajamos diferentes formas de plasmar LA FECHA

El tema de “La Hora” suele venir precedido por un pequeño apartado dedicado a la organización de los 365 días que la Tierra tarda en dar la vuelta alrededor del Sol y a su estructuración en semanas y meses. Así que, también hemos estado trabajando las diferentes formas en que reflejamos la medida del tiempo, a La Fecha.

ACTIVIDAD: Transformamos la fecha reflejada con palabras en números, y viceversa. Los primeros días recurrimos a una “chuleta” en la pizarra ya que, visualizando la correspondencia mes-número, resulta más sencillo retenerlo y dominarlo.

Además de fechas aleatorias, utilizamos también las de los cumpleaños de distintos miembros de la familia porque el “universo cumpleaños” resulta siempre un recurso tremendamente motivador.

Trabajamos diferentes formas de plasmar La Fecha

 

El de la fecha es un tema relativamente sencillo (una vez memorizados los meses del año, claro está) y quizás el único punto complejo sea el identificar y diferenciar los meses con 31 días de aquellos con 30. Para ello le he enseñado a Antón un truco muy sencillo que yo, con todos mis años, sigo utilizando porque hay un par de meses que siempre me generan dudas.

El truco del nudillo consiste en cerrar el puño e ir señalando los nudillos y los espacios que quedan entre ellos, a la vez que vamos enumerando los doce meses. Aquellos meses que coincidan sobre un nudillo corresponden a los que cuentan con 31 días, mientras que los que se señalan en los surcos son los de 30 (exceptuando febrero, claro).

Creo que resulta un truco mucho más sencillo que memorizar el refrán al que recurren algunos libros de texto: «Treinta días trae noviembre, con abril, junio y septiembre. De veintiocho sólo hay uno, y los demás, treinta y uno«.

Truco para diferenciar los meses de 30 y 31 días

 

Regla para saber los meses del año utilizando los nudillos de las manos

Actividades para estudiar LA HORA

Casi todos los cursos de Primaria incluyen un tema en la asignatura de Matemáticas dedicada a la lectura de la hora. Lo que varía de un curso a otro es el incremento de dificultad progresivo. Y debo decir que yo, particularmente, temo este momento del curso. Las dificultades principales de mi hijo residen en las matemáticas, en las cuestiones abstractas, y la forma en que hemos estructurado las 24 horas del día, resulta enormemente compleja. Quizás los adultos no seamos del todo conscientes porque es un recurso imprescindible y utilizado a diario. Lo hemos integrado en nuestras vidas de tal manera, que no somos capaces de percibir su complejidad. Hasta que nos toca enseñárselo a nuestros enanos… Los pobres se han pasado los últimos años intentado asimilar el sistema decimal y, cuando por fin lo consiguen, les lanzamos a este otro (el relacionado con la hora) que les despista por completo porque no tiene correspondencia alguna con el anterior.

Evidentemente, lo aconsejable sería que fueran dominándolo de forma progresiva y no en los 15 días que le asigna la programación: relacionándolo con sus costumbres y rutinas diarias, comenzando por las horas en punto, para seguir después con las medias y los cuartos, y no abordar el resto (“y”/“menos”) hasta tener esos conceptos completamente dominados.

Para trabajar este tema hemos fabricado un reloj que Antón pudiera manipular con cierta facilidad, dadas sus dificultades motrices. Hemos reutilizado la bandeja de cartón en el que la abuela nos mandó su último bizcocho (lamento esas manchas tan poco estéticas pero siempre es mejor reutilizar que malgastar) y sobre él hemos colocado pistas impresas para facilitar visualmente la comprensión de la forma en que está dividida esa unidad de medida del tiempo que denominamos HORA. Hemos transformado un par de piezas Lego en las manecillas de nuestro reloj que, al no estar ancladas, facilitan su manipulación. La roja indica las horas y la azul los minutos.

Para confeccionar el reloj me he inspirado en ideas extraídas de estos dos enlaces:

Gramer Dersleri- ¿Qué hora es? 

“Tell the time” clock – Free Printable

El primero es un espacio que ofrece recursos destinados a estudiantes de español. El segundo enlace incluye plantillas para relojes muy chulas y prácticas, el problema es que está en inglés y no tengo suficiente habilidad para modificarlas ni para crear unas nuevas imitando este modelo. Si alguien es capaz de hacerlo, se agradecería que lo compartiera 🙂

Recursos para enseñar la hora a los niños

ACTIVIDAD: Yo expreso en voz alta una hora y él la señala en el reloj. Una vez conseguida cierta soltura, hemos ideado una variante de este ejercicio que consiste en que yo escribo un listado con diferentes horas y él las vas reflejando en el reloj. A continuación, dispara una foto para que las podamos corregir posteriormente.

Esta idea tiene dos objetivos: Intentar hacer la actividad lúdica (1) y que Antón pueda trabajar de forma independiente (2), de forma que no me obligue a mí a estar a su lado indicándole la hora que debe componer.

Estamos trabajando desde el curso pasado para que sea lo más autónomo posible a la hora de estudiar y hacer los deberes, procurando que haga solo aquellos ejercicios/tareas en los que no necesita ayuda. Creo que una parte fundamental del progreso académico reside en que los niños aprendan a trabajar solos y a solas. Es al menos lo que me ha enseñado mi propia experiencia, dando clases particulares a niños en mis años universitarios y como madre, después.

Durante todo el primer curso de Educación Primaria y parte del segundo, tuve que luchar a diario con mi hija mayor para que hiciese los deberes en la mesa de su habitación y sola, limitando nuestra presencia a cuando no entendía algo o se quedaba atascada en alguna tarea. Lloró a diario, protestó y se resistió durante meses pero finalmente lo conseguimos. De hecho, apenas me enteré de los contenidos de la programación de cada curso en los restantes cursos de Primaria.

Al contrario que con Antón, que casi se puede decir que he memorizado temarios y contenidos curriculares. En el caso de mi hijo pequeño, y por sus características, el proceso vivido con su hermana se está alargando más, pero no hemos renunciado a que consiga trabajar también solo y a solas. Lo vamos logrando poco a poco, en las Lenguas (castellano y gallego) es casi completamente autónomo. En Matemáticas, sin embargo, va a resultar más complicado lograrlo.

Es, por tanto, este segundo objetivo (2) el que me llevó a idear el ejercicio descrito para trabajar la hora: para comprobar que indicaba correctamente la hora que se le pedía, debería sacar fotos que nos servirían para corregir el ejercicio juntos y una vez finalizado. Le divirtió enormemente esta dinámica y acabo diciendo que le encantaba estudiar el tema de la hora y que era “superfácil” (es un optimista nato 😉

Recursos para enseñar la hora a los niños

Recursos para enseñar la hora a los niños

Una vez señalada la hora, el niño realiza una fotografía que nos servirá para corregir el ejercicio posteriormente

Recursos para enseñar la hora a los niños

Aunque el temario de este curso obligaba también a estudiar la hora digital, yo he preferido ignorarlo y dejarlo para más adelante, cuando ya tenga asentado el sistema analógico, para no liarle más de lo necesario. Evidentemente y si lo miramos de forma objetiva, resulta mucho más fácil la hora digital pero he preferido empezar por este otro y afianzarlo porque es el que está más extendido, el que todos utilizamos. Nadie dice «son las once cuarenta y cinco», sino las «doce menos cuarto». Introducirle ambos sistemas a la vez no me parece pedagógico, y debo decir que no me lo parece tan sólo para él por sus características, sino para el conjunto del alumnado de esta edad. Sinceramente, no sé en qué piensan los técnicos encargados de elaborar los planes de estudios.

Enlaces relacionados:

– He creado un tablero en Pinterest donde he recogido los recursos que he ido encontrando sobre este tema. Este es el enlace: LA HORA

– Aplicación para aprender a leer La Hora reseñada en Cappaces: Dime la hora

Actividades para trabajar el Ciclo del Agua

Una vez conocidas las diferentes partes que componen nuestro planeta, nos adentramos en el fascinante mundo del agua y en tratar de hacer comprender a los niños que este elemento no se fabrica en las nubes, sino que vive un proceso continuo de transformación, un ciclo constante e invariable. Que una de las gotas de ese charco que hoy pisamos, quizás formara parte de los barriles con que subsistió la tripulación de Colón hace más de quinientos años, cuando llegaron a aquella tierra que no figuraba en sus mapas. La misma gota que ayudó a pulir el canto rodado con que se fabricó la primera hacha que utilizó el ser humano o la misma con la que quizás se duchen nuestros tataranietos. 

Para trabajar este tema, hemos recurrido a la excelentes ideas facilitadas por Anabel Cornago, tanto a través de su blog (El sonido de la hierba al crecer) como de su página en Facebook. Reiterarle desde aquí el agradecimiento de tantas madres por todos los recursos que nos proporciona de forma tan generosa.

También nos han entusiasmado los recursos aportados por El vuelo de las mariposas cuya responsable, Marta Carracedo, no sólo es una excelente maestra de Infantil que trabaja utilizando la metodología con la que mejor pueden aprender sus niños y que es el Trabajo por Proyectos (y lo sé porque Antón tuvo la inmensa suerte de poder disfrutarla), sino que tiene la generosidad de compartir su experiencia en la blogosfera. Esta es el enlace a la entrada dónde reúne los recursos utilizados: Proyecto Agua

ESTADOS DEL AGUA

Lo primero de todo es aprender a diferenciar los distintos estados en que podemos encontrar este elemento en función de la temperatura a que está sometido.

Tres estados del Agua: liquido, solido y gaseoso

 

PRESENCIA DE AGUA EN EL AIRE

El aire está formado por nitrógeno, oxígeno, dióxido de carbono y vapor de agua. ¿Cómo que agua? Pues sí, recurrimos al deshumificador para demostrarle al niño que esta información no es una patraña del libro de Coñe (abreviatura con la que los niños gallegos hacen referencia a la asignatura de Coñecemento do Medio). Ponemos en marcha el deshumificador a primera hora de la mañana y hacia el final de la tarde, podemos comprobar cómo el depósito se ha llenado de agua a lo largo del día. Agua que el aparato ha ido extrayendo del aire. Constatamos, pues, como este elemento está efectivamente presente el aire.

[Advertencia: la rapidez de esta observación es sólo posible si se vive en Galicia en los primeros meses de 2014]

El vapor de agua es uno de los componentes del aire

 

FABRICANDO LLUVIA

Este experimento nos permite reproducir el proceso por el que el agua condensada en las nubes se precipita sobre la tierra en forma de lluvia.

Necesitaremos:

– Un vaso con agua

– Espuma de afeitar

– Colorante azul disuelto en agua

El agua del vaso hace las veces de aire, mientras que la espuma de afeitar representa a ese vapor de agua que se ha convertido en nubes. Ahora imaginamos cómo el colorante azul es el vapor de agua que se ha enfriado y modificado su estado de gaseoso a líquido, cayendo de nuevo a la tierra en forma de precipitación. El niño se hará así una idea del proceso que tiene lugar allá arriba y que devuelve a la tierra esa misma agua que tiempo atrás fluía por su superficie.

Fabricando lluvia

 

REPRODUCIENDO “EL CICLO DEL AGUA”

Esta actividad nos ha permitido reproducir los diferentes procesos que intervienen en el Ciclo del Agua:

Llenamos una botella de agua y la colocamos sobre una fuente de calor (calefacción) para acelerar su calentamiento.

Botella-1 Ciclo del Agua

El agua en estado líquido de la superficie se convierte en vapor de agua por efecto del calor y asciende a la parte superior de la botella.

Botella-2 Ciclo del Agua

El vapor de agua se vuelve a enfriar en la parte superior de la botella y se convierte en gotitas diminutas de agua que “forman nubes”.

Botella-3 Ciclo del Agua 

Esas gotas pequeñas se agrupan y dan lugar a gotas más grandes que, por efecto de su peso, vuelven a descender (se “precipitan”) a la parte inferior de la botella. Y así, comienza un nuevo ciclo

CompoBOTELLA

 

Estos VÍDEOS también nos han permitido visualizar y profundizar en el tema del Ciclo del Agua:

 

 

 

Desde la Tierra hasta el Espacio

Enlace a descarga en iTunes

Enlace a descarga en iTunes

Desarrollador: Chocolapps

Idioma: español, portugués, inglés, francés, alemán e italiano

Precio: 1,99€. Versión lite gratuita

Categoría: Conocimiento / Ciencia

Descripción: Resulta relativamente sencillo lograr que un niño pueda visualizar nuestro planeta a través de una bola del mundo. En la anterior entrada ideamos incluso un sistema para entender las diferentes capas que componen la geosfera, realizando un corte sobre una manzana. Visualizar los distintos niveles de la atmósfera resulta más complicado. Lo mismo que reunir en una sola actividad todos estos componentes en que hemos dividido la Tierra para facilitar su estudio: Atmósfera, Hidrosfera, Biosfera y Geosfera.

La estupenda app diseñada por Chocolapps nos permite realizar la transición desde la exosfera hasta las profundidades de la tierra y llegar al núcleo mismo de la geosfera. De un solo vistazo. Transitamos por los diferentes tramos de la atmósfera (desde la exosfera hasta la troposfera) hasta situarnos en una ciudad junto al mar (referencia que tomará el niño para ubicarse a sí mismo respecto a toda esa complejidad de mundos). Si seguimos desplazando la pantalla hacia abajo, podremos observar tanto las profundidades marinas como las de la corteza terrestre, hasta alcanzar el núcleo interno una vez atravesadas litosfera, manto y núcleo externo.

Todo este recorrido está salpicado de diferentes elementos. Si nos detenemos sobre ellos, podremos ampliar información sobre aquellos que más nos interesen: saber que el Sol se encuentra a 150 millones de kilómetros, entender la diferencia entre una estación espacial y un satélite artificial, saber que Yuri Gargarin fue el primer ser humano que viajó al espacio o que Félix Baumgartner batió el récord de caída libre al saltar desde 39.000 metros, entender el proceso de formación de una tormenta, conocer diferentes detalles sobre la historia de la aviación o sumergirnos en la fosa de las Marianas. Podemos incluso relacionar la información que se nos facilita sobre los fósiles con la formación del petróleo y su proceso de extracción. Toda esta información se acompaña de imágenes que no sólo la hacen más atractiva, sino que facilitan que el niño pueda comprenderla y retenerla mejor.

Valoración: Esta aplicación nos ha sido de enorme ayuda para representar toda la amalgama de factores, elementos y subelementos que componen nuestro planeta. A mi hijo le resulta imprescindible visualizar toda esa teoría para lograr comprenderla.

Si observamos, además, que el niño tiene especial interés por alguno de los más de 60 elementos que nos vamos encontrando, podemos ampliar esa información por nuestra cuenta con tan solo abrir el icono de Safari. A mi hijo, por ejemplo, le llamó la atención el tema de la llegada del hombre a la Luna, así que tiramos de Youtube y nos pasamos media tarde buscando y viendo vídeos de cuando Neil Armstrong y sus colegas se metieron en el Apolo 11, recorrieron casi 400.000 kilómetros y pisaron el suelo de nuestro satélite cinco días después. Estaba completamente fascinado y no paraba de repetir: “Qué miedo…

Ha salido a mí. Siempre he dicho que nunca sería capaz de viajar al espacio ni de practicar submarinismo. Son dos mundos que, aunque me fascinan, me aterraría verme en ellos. Así que, agradezco a esos valientes que sí se atreven a explorarlos, que nos faciliten imágenes para que podamos disfrutarlos quienes no los visitaremos jamás.

Actividades para trabajar el Movimiento de Rotación y Traslación de la Tierra

 Además de señalar aquellas apps que hemos utilizado para trabajar el tema de este comienzo de trimestre, me gustaría también compartir aquí otros recursos de los que nos hemos servido para que Antón pudiera visualizarlo mejor. Algo imprescindible para que él sea capaz de entender cualquier materia o concepto. A veces resulta difícil encontrar la forma en que pueda “tocar” aquellos conceptos demasiado abstractos, pero en este caso ha resultado relativamente sencillo.

MOVIMIENTO DE TRASLACIÓN DE LA TIERRA

Convertimos una naranja en el Sol y una manzana en la Tierra, mientras un pequeño sacapuntas redondo hace las veces de Luna. Movemos la manzana alrededor de la naranja, mientras la Luna da, a su vez, vueltas alrededor da la Manzana-Tierra.

Movimiento de Traslación de la Tierra

Movimiento de Traslación de la Tierra

 

MOVIMIENTO DE ROTACIÓN DE LA TIERRA

Aumentamos un poco la sofisticación de nuestros recursos y, esta vez, convertimos una lámpara en el Sol que proyecta sus rayos sobre la Tierra y nos ayuda a comprender mejor la sucesión de los días y las noches.

Movimiento de Rotación de la Tierra

Movimiento de Rotación de la Tierra

Si colocamos la lámpara en el centro de la habitación y damos vueltas a su alrededor con la bola del mundo en la mano, dispondremos de otro recursos para visualizar el Movimiento de Traslación. Si, además, situamos los cumpleaños de diferentes miembros de la familia en distintos puntos de la habitación (en esa elipsis imaginaria), ayudaremos también a recordar que ese movimiento requiere de un año para completarse, al tiempo que permite comprender y visualizar la sucesión de las estaciones.

PARTES DE LA GEOSFERA

Una simple manzana le ha ayudado a entender todo lo que se esconde bajo nuestros pies, en el interior de la Tierra:

Núcleo: semilla

Manto: parte carnosa

Corteza: monda

Partes de la Geosfera

Partes de la Geosfera

 

LAS FASES LUNARES

El recurso a la lámpara y la bola del mundo nos ha servido también para estudiar las diferentes fases lunares. No es exactamente riguroso, pero al menos me ha servido para convencer a Antón de que la Luna no se estira ni encoge o desaparece, tal y como él imaginaba.

Luna Llena

Luna Llena

Cuarto Menguante

Cuarto Menguante

Luna Nueva

Luna Nueva

Cuarto Creciente

Cuarto Creciente

En el magnífico blog de Anabel Cornago, El sonido de la hierba al crecer, hemos encontrado también una actividad chulísima para trabajar este tema: Hacemos una rueda con las fases lunares 

Planets: app sobre el Sistema Solar y las movimientos de rotación y traslación de la Tierra

Aplicación para estudiar el Sistema Solar

Enlace a descarga en iTunes

Desarrollador: QContinuum

Idioma: Español

Precio: Gratuita

Categoría: Conocimiento / Ciencia

DESCRIPCIÓN:

La aplicación se compone de cuatro actividades:

Cielo 2D: Visualización del cielo en 2 Dimensiones. Se representa como si fuese una brújula, con un icono que representa el Sol. Si lo tocamos podremos obtener información sobre la hora en que amanecerá y anochecerá en el punto del planeta donde nos encontremos. Esta parte de la actividad funciona, efectivamente, como una brújula que nos ayuda a señalar los cuatro puntos cardinales y a comprobar cómo el Sol se sitúa en aquel señalado en el plano.

Podemos desplazarnos con el niño, iPad en mano, y comprobar su funcionamiento. En diferentes posiciones y en diferentes momentos del día. De esto modo, comprenderá mejor las diferentes localizaciones del Sol sobre la línea del horizonte.

Cuando se hace de noche, este mismo mapa en 2D reflejará las diferentes constelaciones que podemos observar en el cielo.

Cielo 3D: Representación en 3 dimensiones del Sistema Solar tal y como lo observaríamos desde nuestra posición en la Tierra. La zona que aparece en verde en la parte inferior de la pantalla, representa el suelo y se acompaña con marcas que señalan los distintos puntos cardinales desde los que ejerceríamos esa observación de los planetas y de las constelaciones que aparecen en el cielo.

Visibilidad: Nos indica las horas a las que serán visibles los diferentes planetas, así como aquellos que serán visibles desde nuestra posición y aquellos que no.

Mundo: En esta opción contamos con un icono en la parte superior derecha que nos permite seleccionar, entre los ocho planetas del Sistema Solar, aquel que queramos observar. Una vez seleccionado, se representa ese planeta rotando. Podemos pararlo en el punto del globo que nos interese con un sólo toque, impulsarlo de nuevo, aumentar la velocidad de rotación, observarlo desde diferentes ángulos, etc.

Es la actividad a la que más partido le hemos sacado y que por sí sola ya justifica esta aplicación. Tenemos casi permanentemente seleccionada la Tierra y nos gusta observarla por las mañanas, a la hora del desayuno, y en el momento de acostarnos por la noche. Lo primero que hace mi hijo es buscar la señal roja que indica en qué parte del mundo nos encontramos nosotros y comprueba que, efectivamente, la aplicación no se engaña y es día o noche en función de la hora a la que lo observamos.

Lo que le gusta hacer a continuación, es ir girando la esfera para observar en qué momento del día se encuentran en otros países: cuando nosotros desayunamos, señala una isla alargada profusamente iluminada y me dice que los niños japoneses seguramente estén cenando y preparándose para ir a la cama. Le divierten muchísimo este tipo de apreciaciones. De la misma forma que, por la tarde, cuando estamos haciendo los deberes, los niños nepalíes estén en pleno sueño o que, por la noche, cuando nosotros nos disponemos a leer el cuento que señala el final de su día,  los australianos estén a punto de entrar al cole. Le resulta increíble…

VALORACIÓN:

Esta aplicación no sólo ha ayudado a mi hijo a entender el Movimiento de Traslación o Rotación de la Tierra, sino que también le ha venido genial para aprender geografía de una forma amena y práctica. Es capaz de localizar los diferentes continentes e incluso varios países.

Los polos, con sus nieves perpetúas, son la mejor forma de visualizar la influencia que los rayos solares ejercen sobre la Tierra en la práctica y las consecuencias que tendría no contar con este astro.

Nos encanta observar también la parte de la Tierra donde es noche cerrada: ver aquellos países donde hay montones de ciudades que iluminan toda su geografía y aquellos otros menos urbanizados donde apenas aparece iluminado el perfil de la costa. Este tipo de observaciones también nos ayuda a aprender diversos conceptos sobre Geografía Humana: distribución de la población y de la riqueza, etc.

El otro día paró la Tierra y me hizo la siguiente reflexión: si no la volviese a poner en marcha, sería siempre de noche en una parte y siempre de día en la otra. Y hablamos sobre en qué zona nos gustaría quedarnos. Después de valorar los pros y los contras de ambas opciones, llegó a la conclusión de que sería mejor quedarse en el día perpetuo. Me dijo que, entonces, los que se hubiesen quedado a oscuras querrían venir a vivir a la parte del Día. ¿Qué haríamos? ¿Les dejaríamos venir a todos? ¿No seríamos demasiados y estaríamos muy incómodos? Me dejó loca cuando me respondió que sí que habría que acogerlos porque, si nos hubiese tocado a nosotros en la “parte oscura” del mundo, también nos habría gustado que “los del Día” nos dejasen vivir en su zona.

No puedo evitar pensar que algo similar ha ocurrido en las últimas décadas con los movimientos migratorios en el mundo. Y “los del Día” no nos hemos portado demasiado bien con “los de la Noche”. Quizás, ahora que la Tierra se ha movido para volverse a parar y esta vez nos ha tocado en el lado oscuro, paguemos cara esa falta de generosidad.

Actividades para trabajar los €uros con niños: billetes

Ayer analizábamos diferentes actividades que hemos utilizado para que a Antón le resultara más fácil comprender el lioso tema de las  monedas. Hoy mostramos el mercadillo que hemos montado en casa para trabajar los billetes de euro. Hemos asignado un valor en euros a diferentes objetos de casa y hemos jugado a las tiendas para darle dinamismo y enmascarar un poco el trabajo y esfuerzo que conlleva. Las cifras asignadas son cantidades redondas que se puedan construir utilizando y combinando diferentes billetes. En el juego hemos manejado inicialmente billetes y, una vez dominados, hemos añadido también algunas monedas de euro.

Esta actividad la realizamos tiempo antes de ponernos a trabajar con las monedas porque el de los billetes resulta un tema mucho más sencillo de entender. La dificultad reside en combinar de forma acertada los billetes y dominar la numeración saltando de 5 en 5, de 10 en 10, de 20 en 20, etc. para obtener la cantidad necesaria para determinado artículo.

El juego nos ha permitido también manejar la suma y la resta, a través del cambio. La caja registradora de juguete nos ha venido genial para esta tarea.

Actividades con billetes de euro para niños

Actividades con billetes de euro para niños

Actividades con billetes de euro para niños

Actividades con billetes de euro para niños

Actividades con billetes de euro para niños

Como hemos utilizado este juego durante varios días, nos han quedado los carteles con el precio ya casi como parte de la decoración de casa. El otro día se le ocurrió a mi santo aparecer sin avisar con un colega del trabajo (=poca o nula confianza). El hombre ha debido alucinar. No ha comentado nada y yo tampoco. A veces resulta mejor callar que dar explicaciones 😉

Enlaces relacionados:

Aplicaciones para facilitar el aprendizaje de las monedas

Actividades con €uros: monedas

Actividades para trabajar los €uros con niños: monedas

monedas de euro y céntimosResulta bastante complicado introducir a los niños en nuestro complejo sistema monetario: el sistema de céntimos, el reconocimiento y discriminación de las diferentes monedas y billetes, las equivalencias entre ellos, la combinación euros-céntimos, monedas-billetes, etc. Resulta un tema enormemente complejo y yo, como buenamente he podido, he ideado una serie de actividades para intentar que mi hijo lo comprenda sin generarle la ansiedad y frustración que la cuestión conlleva. Creo que hemos avanzado bastante y es por ello que comparto aquí nuestra experiencia. A ver si consigo hacerme entender ;)

Lo primero que hemos hecho, ha sido trabajar la identificación y diferenciación de las diferentes monedas. Las hemos agrupado y diferenciado por cajas. Hemos ordenado y dispuesto esas cajitas en función de su valor: de 1, 2, 5, 10, 20 y 50 céntimos, así como de 1 y 2 euros.

Una de las actividades que hemos realizado, consiste en anotar distintas cifras en papelitos bajo los cuales el niño debe colocar las monedas necesarias para componer el valor que se señala. Vamos aumentando el nivel de dificultad de forma gradual.

Intentamos hacer bien clara la distinción Euro/Céntimo utilizando un sistema de columnas. Esta visualización facilitará la comprensión/diferenciación entre ambos valores.

1-Monedas euro

monedas de euro y céntimos

3-Monedas euro

monedas de euro y centimos

En la siguiente actividad, invertimos el proceso: disponemos las monedas ya agrupadas en diferentes cantidades y ahora es el niño quien debe asociar las cifras representadas en los papeles con el montón correspondiente.

monedas de euro y centimos

Una vez dominado este tipo de ejercicios, organizamos una nueva actividad donde las monedas aparecen amontonadas y desordenadas. El objetivo del juego es que el niño haga grupos de 100 céntimos con esas monedas y los sustituya por una moneda de 1 euro. Así entenderá cómo se compone el valor correspondiente a los euros y el por qué los céntimos sobrantes se anotan detrás de estos y precedidos por una coma (,).

Anota en la pizarra la cantidad resultante para visualizar la cifra e integrar los conceptos.

monedas de euro y centimos

 monedas de euro y centimos

monedas de euro y centimos

monedas de euro y centimos

monedas de euro y céntimos

Aunque mi hijo escribe habitualmente utilizando el teclado del iPad/PC debido a sus enormes dificultades respecto a la grafomotricidad, en esta actividad hemos echado mano de la pizarra (cortesía de los Reyes Magos) ya que, y a pesar de sus impedimentos motrices, le motiva enormemente y nos ayuda a dar dinamismo a la actividad. Sirve para convertirlo en un juego ya que tiene muy asociado el iPad a deberes/trabajo. Imagino que cada familia puede recurrir a su propio recurso para que el niño se convenza de que está jugando y no trabajando.

En esta actividad yo le muestro un grupo de monedas en la palma de mi mano y el debe interpretar la cifra y trasladarla a la pizarra, sumando euros por un lado y céntimos por el otro.

monedas de euro y centimos

Espero que estas actividades os puedan ser de utilidad. Lo suyo sería hacer una excursión al súper y experimentarlo en vivo y en directo pero, con esta sucesión de ciclogénesis explosivas que parece infinita, cualquiera pone un pie en la calle…

Enlaces relacionados:

Aplicaciones para facilitar el aprendizaje de las monedas

Actividades con €uros: billetes

Aplicaciones para facilitar el aprendizaje de las monedas

caja registradoraEl euro ha estado en mi vida durante una cuarta parte de mi existencia. Los inicios de nuestra relación resultaron bastante difíciles. Pensé que jamás conseguiría aceptarlo ni cambiar mi chip mental pesetero. Lo cierto es que, poco a poco y sin apenas percibirlo, he conseguido olvidarme de las pesetas e integrar plenamente la nueva moneda. Y resulta que ahora, precisamente ahora y después de más de una década de lucha y aceptación, vuelvo a añorar las pesetas.

La causa: mi hijo ha llegado a esa temida lección de las monedas y el manejo del dinero, que se incluye en la programación de este curso. Soy consciente de cuantísimo le habría facilitado ese aprendizaje la añorada peseta. Realmente resulta muy complejo para un niño que casi acaba de aprender a contar, no sólo dominar el concepto del dinero, sino llegar a entender también la diferencia entre el valor de céntimos y euros. Es una auténtica pesadilla. Así que vuelvo a tener un motivo más para odiar esta divisa, causa y origen (a mi modesto entender) de la compleja situación económica, laboral y social en que nos encontramos.

Hemos recurrido a algunas aplicaciones que pudieran facilitarnos esta labor. Sin embargo, no hemos logrado encontrar ninguna que nos convenza plenamente a la hora de introducir a los niños en este tema. Las apps que hoy reseñamos resultan útiles para reforzar ese conocimiento de forma lúdica, pero resulta recomendable iniciarse en esta cuestión a través de monedas reales. Así que, llevamos varias semanas con la mesa repleta de cajitas con diferentes monedas, intentado que comprenda este complejo sistema monetario. Resulta interesante utilizar la tecnología como apoyo, pero hay ocasiones en que nada más útil que recurrir a métodos tradicionales y objetos reales. Defiendo la necesidad de alternar metodologías, instrumentos y actividades, escogiendo en cada momento aquellas que mejor se adapten a las necesidades pedagógicas de la materia y a las habilidades cognitivas y motrices del niño/alumno.

El primer paso se refiere al reconocimiento y discriminación de las monedas. Nosotros hemos comenzado con las monedas de céntimo antes de pasar a las monedas y billetes de euro. Lo hemos hecho con un sistema de cajitas donde agrupamos las monedas de 1, 2, 5, 10, 20 y 50 céntimos. Cada caja contiene el equivalente a 1 euro: 100 monedas de 1 céntimo (por fin hemos encontrado utilidad a esas monedas que resultan más difíciles de encontrar en la cartera que una lentilla), 20 de 5 céntimos, 10 de 10 cts., 5 de 20 cts. y 2 de 50 cts. Junto a cada cajita, hemos colocado una moneda de 1€ para que comprenda que todas esas monedas contienen el valor equivalente a un euro. De esta forma, puede entender mejor que resulta poco práctico ir por la vida con la cartera llena de monedas de céntimo. Comprende la utilidad de las monedas y billetes de euro, como una forma más compacta de transportar dinero.

A pesar de lo rudimentario, este sistema de cajitas le está ayudando a mi hijo a comprender este complejo tema. Es muy visual y concreto: el valor de las monedas deja de ser una abstracción para convertirse en algo real y tangible.

Composicion Monedas

El segundo paso consiste en asignar una función práctica al dinero. El niño debe entender que toda esa teoría tiene una función práctica, que el dinero sirve para obtener productos y servicios. Un recurso genial consiste en “jugar a las tiendas”, una actividad que, al menos a mi hijo, le entusiasma. Hemos montado un súper en el salón y nos alternamos el rol de cajero y cliente. Hemos elaborado también una lista en un tablón con el nombre y precio de los productos. Así que aprovechamos este juego simbólico para trabajar la lectoescritura, la numeración/suma/resta y las monedas en una misma actividad. Utilizamos una de esas cajas registradores de juguete que incorporan una calculadora. Es un tema muy complejo, así que nos tenemos que armar de paciencia y buscar recursos lúdicos para que no les provoque el rechazo que merece.

El último paso para dominar este tema debería ser decidir con qué monedas / billetes pagar y aprender a manejar el cambio. Me temo que con todo lo anterior tenemos suficiente por ahora y vamos a tener que dejar para más adelante este nivel. De momento, intentamos aprovechar ciertas situaciones para que vaya asimilando toda esa teoría. Intentamos que nos acompañe cuando vamos al súper y tratamos de explicarle en la caja la situación que se nos presenta: a veces pagamos con el número exacto de monedas/billetes que nos piden mientras que, en otras ocasiones, nos devuelven dinero porque hemos entregado un número mayor al del importe de la compra.

Cuando salimos a tomar algo le encargamos que pida la cuenta en la barra (algo que le encanta). Analizamos con él el importe y valoramos qué tipo de monedas/billetes debemos utilizar para pagar. Este paso de los euros y billetes todavía no lo entiende tan bien como el de los céntimos, pero es cuestión de tiempo y madurez que lo consiga.

Lo más sencillo y que mejor comprende, por ahora, son las transacciones en la tienda de chuches. Son productos de pequeño valor y evitamos así mezclar céntimos con euros. Él sabe que cada chuche cuesta 5 céntimos, “negociamos” entonces cuántas va a comprar y, en función de la cantidad que acordemos, calculamos el número de monedas que le harán falta. Al principio manejábamos sólo monedas de 5 céntimos, ahora ya utilizamos las de 10, 20 y 50. Es genial, porque ha acabado entendiendo que esta última moneda es la que más chuches le reporta.

 

Todos los niños tienden, al principio, a establecer el valor del dinero en función de su cantidad: consideran la magnitud de sus ahorros, en función del número de monedas que poseen. A mi enano le ha venido tangando su hermana mayor desde hace años, cambiándole las monedas de la hucha como quien intercambia cromos. El resultado es que en su hucha abundaban las monedas y billetes de euro, mientras la de su hermano estaba repleta de monedas de céntimos. Él estaba encantado: su hucha pesaba más y le fascinaba el ruido de las monedas al chocar entre sí.

Del mismo modo, también le dan más valor al dinero en moneda que en papel. Puede deberse a que las monedas son percibidas como algo más tangible y real, o porque exista algo atávico en ellas, el caso es que es algo que les ocurre a la mayoría de niños. He comprobado que esto complica enormemente el aprendizaje del tema de la moneda, porque cuesta un mundo derribar este prejuicio que tienen tan interiorizado: “a mayor número de monedas, más dinero”. Así que, resulta aconsejable desmontarles de este error lo antes posible.

Estas son las aplicaciones que nos han resultado más útiles para reforzar el tema de las monedas, una vez se cuenta ya con ciertas nociones básicas.

Euro€: monedas y matemáticas

Euro€_ Coin Math for kids

Enlace descarga en iTunes App Store

Desarrollador: Joy Preschool Game

Idioma: español, inglés, francés y alemán

Precio: 1,79 € (versión lite gratuita)

Categoría: Monedas

Descripción: Consta de siete actividades diferentes, a través de las cuales se persiguen determinados objetivos como: reconocimiento de las monedas, asociación con su correspondiente valor, decidir qué monedas utilizar a la hora de pagar y manejo del cambio. Cada respuesta correcta se premia con una moneda que se guarda en una hucha. Con este dinero, el niño podrá adquirir diferentes productos para abastecer una nevera virtual que se utiliza como ejercicio de recompensa.

Valoración: Aplicación interesante para iniciar al niño en el complejo tema de la moneda. Nos gusta especialmente el recurso al frigorífico, ya que ayuda a hacer real esa abstracción que representan las monedas: el niño aprende a través de esta actividad que el dinero sirve para adquirir productos reales, que tienen un precio concreto relacionado con el valor de las monedas. Al principio, comprará sin pensarlo demasiado pero, una vez compruebe que se ha quedado sin dinero, la siguiente vez que le toque rellenar su nevera será más selectivo y cuidadoso.

Enlaces:

Euro€: monedas y matemáticas (versión lite gratuita)

Euro€: monedas y matemáticas (versión completa: 1,79€)

 

Monedas en la selva

Enlace descarga en iTunes App Store

Enlace descarga en iTunes App Store

Desarrollador: Jungle Education

Idioma: español, inglés, francés, alemán, italiano y holandés.

Precio: 2,69 €

Categoría: Monedas

Descripción: Actividades que se incluyen:

Aprender: Ejercicio que permite familiarizarse con las diferentes monedas. Ofrece también ejemplos prácticos que establecen sus equivalencias.

Buscar: Actividad que facilita el ejercicio del reconocimiento de monedas.

Contar: Debemos averiguar el valor total del conjunto de monedas que se nos presentan.

Comparar: Se comparan dos montones de monedas de diferentes valores. El objetivo es establecer si uno de ellos es de mayor, igual o menor valor que el otro.

Cambio correcto: Ejercicio de compra virtual, cuya finalidad es determinar el cambio derivado de esa transacción.

Valoración: Esta aplicación resulta más compleja que la anterior y requiere de un mayor dominio del tema por parte del niño. También es cierto que ofrece más posibilidades respecto a la configuración, lo que posibilita adaptarla a las características y necesidades específicas de cada alumno.

Dispone de seis niveles de dificultad: en el primero tan sólo se manejan monedas de 1, 2 y 5 céntimos, los siguientes niveles van incorporando nuevas monedas hasta incluir todas las de céntimo y euro. El nivel 6 es editable y nos permite decidir qué monedas queremos trabajar en las actividades.

El apartado “Divisa” ofrece la posibilidad de seleccionar el tipo de moneda que nos interesa: euros de diferentes países comunitarios, dólar (estadounidense, australiano o neozelandés), libra esterlina, franco suizo, rublo ruso, corona sueca y yen japonés. Sugerente ajuste que permite utilizar esta app también con niños mayores o incluso útil para que se familiaricen con ciertas monedas de países a los que tengamos pensado viajar con ellos.

Constituye una aplicación interesante para reforzar y ejercitar esta materia de forma lúdica y sin necesidad de tener a mano monedas reales.

A %d blogueros les gusta esto: