Proposición sobre la reforma de las competencias del Auxiliar técnico educativo (cuidadora)

Función del auxiliar técnico educativo (cuidadora)En una entrada anterior reflexionaba acerca de la figura del auxiliar técnico educativo (cuidador) y sobre su papel en la escolarización de los niños con diversidad funcional. Las limitaciones de sus funciones, a causa de la escasa y nefasta reglamentación en torno a esta figura, conducen a un desaprovechamiento de estos profesionales e incluso a que se puedan convertir muchas veces en un elemento de aislamiento más que de integración. Urge una reforma de la normativa que permita aprovechar las inmensas posibilidades pedagógicas y sociales de estas personas responsables de nuestros niños.

En primer lugar, sería necesario dignificar la figura de la cuidadora, a veces denostada incluso por algunos compañeros del cuerpo docente, que pueden llegar a verla no tanto como un igual, sino como una especie de camarera del centro, asignándole funciones que poco o nada tienen que ver con asistir al alumno con discapacidad. Debería potenciarse esta figura de forma oficial y que su papel no quedase reducido a trasladar al niño de sitio o a su alimentación y aseo.

Es un profesional esencial en la escolarización del alumno con diversidad. El éxito o fracaso de su inclusión tiene mucho que ver con el grado de colaboración y complicidad que se pueda llegar a establecer entre el tutor docente y el auxiliar. Los cuidadores también deberían intervenir activamente respecto a las estrategias a llevar a cabo, hacerles partícipes de las reuniones internas o las mantenidas con la familia y tener en cuenta su pulso y sus opiniones, dada la gran cantidad de tiempo que pasan junto a ese niño. Los tutores cambian en cada ciclo pero, normalmente, los mismos cuidadores permanecen al lado de ese niño curso tras curso. Es por ello que llegan a conocer a ese alumno mejor que nadie en el centro, tienen la posibilidad de dar continuidad al trabajo iniciado el curso anterior e incluso orientar y asesorar al siguiente tutor.

Resulta necesario instar a la administración a que eleve de forma oficial el nivel de formación requerido para ocupar este puesto. En la práctica, la inmensa mayoría de quienes ejercen de auxiliar técnico educativo superan con creces la titulación mínima requerida y, hasta en ocasiones, la de los propios docentes. Es un personal enormemente preparado que se está desaprovechando de forma vergonzosa. Imagino que el obstáculo principal por parte de la administración reside en un problema de presupuesto puesto que, a mayor exigencia en la formación, mayor salario. El dinero siempre detrás de todo.

Asegurarles protección, cobertura y seguridad jurídica que impida que se inhiban o autolimiten: a veces estos profesionales no se arriesgan (o lo hacen con miedo) a realizar ciertas funciones que pueden exponer al niño a algún pequeño riesgo pero cuyos beneficios pueden ser infinitamente mayores y más reales que el hipotético peligro. Mi amiga Tere (maravillosa cuidadora y mejor persona) consideraba enormemente positivo para el niño que tenía a su cargo colocarle en el suelo durante el recreo, para que pudiera moverse con mayor libertad y facilitar la socialización con sus compañeros, aún a riesgo de que algún otro niño pudiera pisarle o golpearle. Decidió asumir ese riesgo porque aquel niño le importaba más que el miedo a una posible demanda por negligencia. Para la mayoría de niños con diversidad motriz, la hora del patio se limita a permanecer en la silla, viendo como juega el resto o dando paseos con la única compañía de la cuidadora.

Función del auxiliar técnico educativo (cuidadora)

Comunicación frecuente y fluida entre padres y auxiliar: en las reuniones periódicas que la familia mantiene con el tutor del niño y otros profesionales, como los especialistas en Audición y Lenguaje (AL) o Pedagogía Terapéutica (PT), debería participar también la cuidadora que, muchas veces, es quien mejor conoce al alumno, puede aportar sugerencias interesantes y participar activamente en la puesta en práctica de las medidas acordadas en esas reuniones para lograr una escolarización adecuada.

La administración debería facilitar a los auxiliares cursos de formación, tanto generales como específicos. A día de hoy, la formación depende de la voluntad y disposición del cuidador que se informa, documenta y asiste a cursos o ponencias por su cuenta y al margen de la administración. Es bastante evidente que resulta difícil poder atender a un niño de forma adecuada si se desconoce absolutamente todo sobre la condición que le afecta (parálisis cerebral, síndrome de Down, autismo, hiperactividad, sordera…) y también que las necesidades de ese alumno, así como los recursos y el enfoque pedagógico adecuados serán absolutamente distintos en función del tipo de diversidad.

Mi amiga Tere procuraba documentarse y asistir a cursos específicos cada vez que tenía a su cargo un niño nuevo con discapacidades distintas a sus anteriores alumnos. Asistió a todo tipo de jornadas y realizó cursos de formación en parálisis cerebral, autismo, lengua de signos, comunicación aumentativa, nuevas tecnologías, etc. No porque la administración o el centro así se lo exigieran, sino por dignidad personal y por amor a su profesión y a los niños que tuvieron la suerte de caer en sus manos. Seguramente llegó a estar más formada que la mayoría de docentes que ejercieron de tutores de esos niños. Yo misma me beneficié de forma particular de montones de recursos y materiales que Tere fue recabando en su periplo formativo y que me resultaron muy útiles para trabajar con Antón. Sé que hay muchas más Teres por el mundo, afortunadamente, pero esto no debería depender tan sólo de la integridad personal de ese profesional.

De todos modos, y a este respecto, resulta escandaloso que en la actualidad ni siquiera se potencie esa labor formativa entre los propios docentes. Así que entraríamos casi en el terreno de la ciencia ficción aspirando a que la reciban los auxiliares técnicos educativos.

La reformulación de las funciones de este profesional y el incremento de su formación permitirían que pudiera ejercer como una especie de auxiliar del profesor dentro del aula, para facilitar no sólo el avance académico del alumno con diversidad, sino también y sobre todo, su integración social efectiva. Con más frecuencia de la deseada, parece considerarse que el profesor es responsable de los niños de la clase, a excepción del alumno con discapacidad, que pertenece al auxiliar. Por una parte, se corre así el riesgo de que el tutor se desentienda de ese alumno en la confianza de que “ya está asistido”. Y, por otra, se incrementan aún más las diferencias que el resto de niños de la clase perciben respecto a ese compañero: no sólo funciona de forma diferente a ellos (muchas veces también con otro tipo de material y actividades) sino que, además, es responsabilidad de otro adulto distinto. Se crea entonces una especie de isla en la clase donde cuidadora y alumno están solos: el niño con discapacidad está en la clase, pero no forma parte de ella.

Esto se acaba extendiendo también a las actividades extraescolares fuera del aula y del centro. Es algo de lo que, desgraciadamente, he sido testigo demasiadas veces en mi trabajo como guía didáctica de grupos escolares en museos y exposiciones. Mi experiencia ha sido que, salvo en muy contadas ocasiones, el conjunto de la clase y el tutor iban por un lado y el alumno con diversidad y su cuidador, por otro. Imagino que ese centro se enorgullecería de ser un referente en integración. Repito una y mil veces: matricular a un alumno con discapacidad en un centro educativo ordinario no equivale a lograr su integración escolar y mucho menos su inclusión social. Hasta que no seamos conscientes de esto, lo detectemos y lo analicemos, no seremos capaces de poner en marcha medidas y estrategias para hacer de la inclusión algo real.

Si el cuidador ejerciera como auxiliar del profesor, no sólo respecto al alumno con diversidad sino ocupándose también del resto de niños de la clase, el docente podría disponer de más tiempo para atender a ese alumno, para conocerle mejor y para discurrir y ensayar estrategias de cara a su formación académica y a su inclusión social. Este nuevo enfoque serviría, al tiempo, para que el resto de niños de la clase percibieran que el auxiliar no está allí sólo por ese niño, sino para ayudarles a todos. Se limarían diferencias a ojos de los niños. Evidentemente, las diferencias están pero lo que no debemos hacer es resaltarlas y magnificarlas, tal y como sucede con la forma de abordar la discapacidad que existe hoy en día en nuestras escuelas.

La del cuidador es una figura tremendamente importante y uno de sus objetivos principales debería ser pasar desapercibido, por dos razones: 1) el niño a su cargo no puede acabar convencido de que necesita permanentemente de ayuda 2) el resto de niños (sobre todo a medida que van creciendo) rehuyen la presencia de adultos en momentos de ocio como el patio.

Otra de las funciones más importantes del auxiliar debería ser la de promover la autonomía del alumno con diversidad (buscando recursos y estrategias alternativos) y, al mismo tiempo, potenciar la colaboración activa de sus compañeros, favoreciendo que asistan a ese niño en aquellas tareas en las que tuviera mayores dificultades. Esto, por una parte, favorece el contacto continuado con sus compañeros y, por otra, permite que esos niños puedan conocer de primera mano las dificultades que su compañero debe vencer. No se trata de mostrarles sus debilidades, sino todo lo contrario: sus fortalezas, la lucha y esfuerzos diarios de ese niño por alcanzar metas que al resto les han sido dadas de forma innata y cómoda. Al mismo tiempo, traslada a los niños la idea de que “todos necesitamos de todos”. Un buen docente (y un buen padre) debería fomentar la colaboración entre los niños y la ayuda mutua, no la competitividad. Desgraciadamente, a menudo abusamos demasiado del “tienes que hacerlo tú solo” o el “supera al resto”. O nos vamos al extremo contrario y lo hacemos nosotros por ellos porque de esta forma ahorramos tiempo, energía y conflictos. Deberíamos enseñarles a ser lo más autónomos posibles, dentro de sus posibilidades, pero dentro del convencimiento de que no somos autosuficientes y de que es legítimo recurrir a la ayuda de nuestros iguales.

Resumen de lo que deberían ser las funciones del auxiliar, al margen de los cuidados básicos (movilidad, aseo y alimentación) del alumno con diversidad: promover la autonomía del niño, potenciar la colaboración y el contacto con sus compañeros y pasar lo más desapercibido posible. Es por ello que resulta tan necesario potenciar las competencias y la formación de estos profesionales, para que sepan cómo “hacerse invisibles”.

Resulta evidente que cada uno de nuestros niños tiene unas características específicas, diferentes y únicas y, desgraciadamente, la administración debe legislar de forma genérica, lo cual, imagino, hace enormemente difícil la regulación oficial  y adecuada del auxiliar técnico educativo. ¿Cómo se podrían regular sus atribuciones? ¿en función de la discapacidad concreta de cada niño? Esto no parece muy efectivo, a la vez que reduce la personalidad de nuestros niños a su diagnóstico concreto y ellos son mucho más que su discapacidad. Tienen personalidades, entornos sociales y circunstancias vitales enormemente diversas que los hacen diferentes unos de otros aunque compartan el mismo diagnóstico. Si conseguimos que la administración elabore un nuevo proyecto en este sentido, está claro que no puede quedar limitado a un sólo párrafo (!!) como ocurre con la legislación actual. Esa pobreza legislativa es un reflejo del menosprecio al papel del auxiliar técnico educativo (y por extensión a nuestros niños) y de la nula implicación de la administración para lograr una integración escolar digna.

Esto es lo que dice la legislación respecto al Auxiliar Técnico Educativo: BOE núm. 288, 2 de diciembre de 1994, pág. 37007

b) Auxiliar técnico Educativo (Cuidador): Es la persona que estando en posesión del título de Graduado Escolar o equivalente, presta servicios complementarios para la asistencia y formación de los escolares con minusvalía, atendiendo a éstos en la ruta escolar, en su limpieza y aseo, en el comedor, durante la noche y demás necesidades análogas. Asimismo colaborarán en los cambios de aulas o servicios de los escolares, en la vigilancia personal de éstos, en las clases en ausencia del Profesor como también colaborarán con el Profesorado en la vigilancia de los recreos, etcétera, de los que serán responsables dichos Profesores.

Y ya está…

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERAGracias Tere, por aportarme en su día los datos e ideas que me ayudaron a elaborar este texto que, por desgracia, ya no podrás leer. 

Nuestra Tere, la mejor cuidadora del mundo-mundial y una de las personas que más falta hacían en él. 

Siempre con nosotros

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comments

  1. Genial…muy buen artículo!!! Así debería ser y ojalá algún día sea.
    Feliz domingo y un gran abrazo.

  2. Esto que escribes es justo lo que promovemos desde la Fundación Apa Andalucía, Carmen. Nos está costando mucho pero se van dando pasos importantes ya para conseguir que la figura del asistente sea aceptada en centros públicos de Andalucía.

    • Cuánto me alegro, Natividad. Justo ahora estoy revisando la legislación del País Vasco y estoy alucinando… incluye todo lo que pedimos!!!! Mañana actualizaré el post con esta nueva información. Ojalá poco a poco se vaya extendiendo esta demanda y se logren cambios. Estamos con una legislación de 1994!! y de 98 palabras!!! No le puede importar menos a nuestros legisladores la inclusión. Besazos para la Gran Olivia 😉

  3. iria sanduende says:

    Impresionante M.Carmen!
    Me ha conmovido mucho este artículo.
    Gracias a personas como tere y como vosotros , existe la esperanza de un gran progreso para nuestros pequeñuelos!!como el de nuestro querido antón!!
    Yo he tenido la suerte de haber conocido a esta gran persona y profesional pero , quiero aprovechar para hacer desde aquí hincapié en la perfecta labor que VOSOTROS en concreto haceis con “nuestro Antón”.
    Hemos tenido la suerte de verlo crecer y observamos sus progresos mes a mes y, te puedo asegurar q son grandiosos!!!.Considero que los que los vemos desde fuera ,lo apreciamos en mayor medida.
    Con esto te quiero decir que gracias a la atencion ,dedicación y perseverancia q los suyos habeis tenido con esta joya , nos estais permitiendo a todos nosotros el poder disfrutar de una personita UNICA, con su personalidad arrolladora ,una sonrrisa siempre perpetua en su cara y un caracter abierto y alegre la cual ,nos enseña más el a nosotros, que a la inversa.
    En conclusión ,un artículo perfecto ,una Tere única y que siempre recordaremos , y una PERFECTA familia ,la vuestra.
    Un beso !😚

  4. Me ha encantando tu artículo, segun iba leyendo, pensaba, eso es lo que queremos,por el bien de cada niño especial que cae en nuestras manos, soy ATE, desde hace trece años en Castilla la Mancha, y te aseguro que cada año,con niños con diferente discapacidad y me tengo que buscar la vida, para poder darles a cada uno lo que necesita.En CLM, tambien tenemos atención de Fisios, pero tambien te digo que los propios maestros, no saben cuales son nuestras funciones, muchos creen que los niños con discapacidad son para el ATE, ala me quito al niño discapacitado de encima y ya esta, que pena, yo siempre defiendo que nuestro trabajo es tan importante o mas que el de otros profesionales.
    Seguiremos luchando para conseguir lo mejor para nuestros niños, porque los ATEs con vocación consideramos que también son un poco nuestros, pasamos mucho tiempo con ellos.
    Un saludo desde Castilla la Mancha.

  5. Conoci a Tere cuando empezaba su andadura como cuidadora en un internado,yo era alumna en ese centro y puedo decir q era una profesional como la copa de un pino y q siempre nos dio a cada una de las alumnas de ese centro la atencin necesaria en cada momento.

  6. Yolanda Galindo Fuensalida says:

    He leído el artículo sobre las funciones del Auxiliar Técnico Educativo y quiero decir que como ATE me siento totalmente identificada.
    Estoy desacuerdo con las reivindicaciones que se hacen, aunque tengo que decir que en los 15 años que llevo trabajando en colegios he desarrollado mi labor con total libertad y creo que con el reconocimiento de mis compañeros Maestros/as. También he realizado muchas de las funciones que se mencionan. Lo que al mi también me gustaría es que se nos reconociera por parte de la administración. Enhorabuena por el artículo. Seguro que tu amiga Teresa estaría orgullosa

  7. Hace años surgió la posibilidad por parte de un sindicato X de que nos reconocieran las funciones de “educador infantil” que hacíamos en nuestro día a día, trabajando como auxiliar educativo; se hicieron las oportunas indagaciones y proceso legal……a todo esto, un grupo muy reducido de auxiliares educativos se les reconocieron las “funciones de superior categoría” que les fueron remuneradas, pero de forma REVISABLE, sin el encuadramiento en el grupo superior; pasado el tiempo todo el colectivo va a tribunales para “defender semejante causa”. Al pasar unos años como el colectivo al completo no gana la sentencia, la administración quita las funciones a los que sentaron precedente; Prohibiendo todas las funciones por las que habían luchado para trabajar con los niños.
    Nuestro colectivo luchó por conseguir que se nos reconociera la labor que hacemos……….pero lo logramos, SOLO temporalmente.
    Todo esto es para dar respuesta a quienes en este foro hablan de la falta de reconocimiento de las funciones y el reconocimiento de las mismas. (LO IMPORTANTE ES EL NIÑO DE FORMA INDIVIDUAL, teniendo en cuenta que se TRABAJA con él, todas y cada una de sus posibilidades para que sea lo mas autónomo posible, haciendo que esto lo lleve a la mejor inclusión social y por tanto a un bienestar personal, familiar y social……….).En base a esto se lucha por reconocer el trabajo que hacemos con cada niño, sin pisar nunca el terreno a los demás especialistas, simplemente como uno mas que intenta que los niños alcancen sus mejores logros………..con nuestra colaboración.
    Toda mi reflexión se basa en que sigamos defendiendo la educación, integración y esfuerzo por unas personas que nos premian con sonrisas, refuerzan con cariño e incrementan nuestra riqueza personal con la evolución que aunque sea lenta……………es nuestro mayor motivo de ilusión para seguir trabajando.
    Compañeras felicidades por vuestra encomiable profesión y bien venidas A ESTE MARAVILLOSO MUNDO, donde existen muchos niños como Antón !
    Si en este ámbito hay algún compañero, le deseamos la mejor acogida !

    • Muchísimas gracias, Fela por tu información y por ayudarnos a ir completando esta compleja maraña legislativa con la que tenéis que lidiar los profesionales (y cuyas consecuencias pagan nuestros niños). Un abrazo

  8. MARA SEVA VILA says:

    Llevo 10 años ya de ATE, y cada dia estoy mas contenta de dedicarme a esta profesión. Trabajar todos los dias con estos niños es de las experiencias mas bonitas y gratificantes que te puede pasar en esta vida, ellos te dan mucho mas. He hecho de TODO: cambio de pañales , hábitos de higiene, dar almuerzo, introducir alimentos sólidos, vigilancia de recreo, enseñar juegos adaptados, enseñanza de habilidades sociales, …. y ADEMAS apoyo didáctico en clase, busqueda de materiales didácticos, realización de PTI,adaptación de temarios, adaptación de materiales, enseñanza de Lengua ; Matemáticas y Conocimiento del Medio, preparación de examenes, y evaluación . Y lo he hecho porque he querido, y porque mi formación me lo permitía , soy pedagoga, porque si no lo hacia ese niño estaba abandonado dentro de la clase y con 4 o 5 horas semanales de PT y AL ya se considera suficientemente atendido . NO ES VERDAD, estos niños necesitan que los guiemos, que los apoyemos, que trabajemos acorde con su nivel, y no solo un rato sino durante toda la jornada escolar. Hemos conseguido mucho , ya no solo que estuviera féliz,seguro y plenamente integrado , sino también que desarrollara al máximo sus capacidades físicas, sensoriales y cognitivas. He trabajado con plena libertad y con la colaboración de mis compañeros , sobre todo PT y AL, en cuanto a los tutores ha habido de todo, pero la mayoria se desentendia completamente de él, ya estaba la ATE, por eso hacia lo que ellos no hacían.
    Pero este curso ha sido ya el colmo, se ha escolarizado un niño nuevo , mucho mas afectado y la solución ha sido sacarlo de clase, que esté el menor tiempo posible dentro. Estamos todo el dia juntos , yo intento que interactue con sus compañeros el tiempo que esta dentro de clase, pero es poco, el resto del tiempo esta conmigo y algun ratillo con las especialistas. He tenido que estudiar muchísimo (por supuesto en mi casa)para atender adecuadamente a este niño , responder a sus necesidades, e intentar que aprenda lo que este capacitado para aprender , y además hacer su PTI . NADIE de este centro y del centro de Educación Especial donde va dos días me ha dado ninguna orientación, solo la madre, es más soy yo la que facilito información a mis compañeros. Estoy un poco harta que me digan que hago mas de lo que debo, pero si no lo hago yo….. ¿QUIEN LO HACE?.
    Estoy completamente de acuerdo con la carta , hay un vacio legal impresionante, y lo más gordo es que los directores, los inspectores, los asesores, etc… lo saben pero nadie hace nada, si no nos movilizamos nosotros nadie lo va a hacer.
    Me hubiese gustado conocer a Tere, debió de ser una gran persona y una gran profesional desde aqui mi reconocimiento, y un recuerdo de una colega,

    • Querida Mara: me ha dejado sin palabras tu testimonio… Gracias, gracias como madre de un niño con discapacidad, gracias como ciudadana por ir mucho más allá de tu función y, sobre todo, gracias como ser humano porque personas como tú hacen de este mundo un lugar mucho mejor. Te hubieras entendido a las mil maravillas con Tere y me alegro de que su forma de ser, de pensar, de actuar, de sentir, de dar… esté presente en tantas personas que comparten su profesión. Un abrazo infinito

    • MamadeHelena says:

      Mara, yo tengo una hija, se llama Helena y es una “pequeña bruja” que en su cole y durante tres años encontró no una sino 4 “brujas mayores” que hicieron tanto por ella que a mi, su madre, me saltan las lágrimas sólo de recordarlo, nunca sabré cómo agradecérselos, la traquilidad que me aportaban a mi, la seguridad y confianza que le daban a ella, ese ojo siempre viglando que tenía mi niña…. tu profesión es maravillosa pero VOSOTRAS muchas de vosotras sois quienes la hacéis realmente así, tan valiosa, esa entrega con la que os dedicáis a nuestros hijos, no! no es reconocida muchas veces pero que sepáis algo, mi Helena siempre recordará a través de la boca de su madre (sino con su memoria) lo mucho que la ayudaron sus brujas Carmen, Vicky, Bea y Elena, y lo hicieron por pura generosidad porque sólo una de ellas tuvo asignada a mi hija y aún así se sobrepasó de sus “funciones” y no hay día en que no tenga su consejo y apoyo,, pero las 4 se me acercaron en su momento y me ofrecieron una ayuda generosa que yo acepté con el corazón apretujado……era tan pequeña mi niñita, aún no cumplía los 3 añitos, así que si, nuestra Carmen mamá de Antón tiene toda la razón en lo que escribe pero sabed que SI hay un reconocimiento: el nuestro, el de las que parimos a esos alumnos que pasan por vuestras manos. Te mando un abrazo muy muy grande, y la mejor de mis vibras para que sea bueno tu camino. GRACIAS!!!!!!!! MUCHAS GRACIAS!!!!!!!

  9. En efecto eso es lo que se dice “oficialmente” de nuestras funciones, sin embargo nada mas lejos de la realidad. Es triste y seguro que inasumible para mucha gente que hagamos otras funciones que no nos son reconocidas ni, por supuesto, pagadas. Pero si no lo hacemos así, que pasa con estos niños? En mi experiencia el apoyo que reciben es, en el mejor de los casos, una sesión de PT y otra de AL…. Y el resto de la jornada? En mi caso particular, en todos los centros en los que estuve ha contado con la colaboración tanto de Equipo Directivo, Departamento de Orientación y, por supuesto, de los tutores. Quizás ha tenido mucho que ver mi formación, soy psicóloga y siempre estuve dispuesta a colaborar en el bienestar y aprovechamiento máximo del tiempo que el niño pasaba en el colegio. Pienso que lo tenemos bastante complicado de cara a la administración, juega con que no podemos “pasar” de ese ser que día tras día tenemos que atender, que depende de nosotras, que en muchas ocasiones somos su voz, sus manos, su conexión con lo y con los demás….

    De todas formas soy optimista si Familias, Equipos de Orientación Específicos, Equipos Directivos y de Orientación, tutores (y por este orden) y, por supuesto, NOSOTRAS, nos comprometemos a sacar este tema adelante, lo conseguiremos.

    YO ME COMPROMETO POR MI Y POR TERE, GRAN AMIGA 😘😘

    Un abrazo
    Nina

  10. Que tiene este artículo que cada vez que me llega “revotado” y lo releo, se me empañan las gafas?

  11. Nina (M. Victoria Gomez Ares) says:

    Comparto la emoción de Carlos. Desde la lectura, por primera vez, de este artículo me ha llegado “rebotado” por distintos medios y, siempre, siempre lo vuelvo a leer. No puedo dejar de hacerlo después de la sonrisa de Tere, pero también por Jorge, por Antón, por Xandre, Amara….. Suerte que hemos tenido por haberla conocido. Nunca abandonará nuestros corazones. 😔😍😍

  12. carmen maria says:

    Precisamos unha cualificación especifica e deixar de ser un caixon donde todos caben!

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