Apoyo educativo fuera del aula

el refuerzo educativo de PT (pedagogía terapéutica) y AL (audición y lenguaje) deberían tener lugar dentro del aulaLa legislación de la inmensa mayoría de comunidades autónomas de nuestro país establece, respecto a las intervenciones del profesorado de apoyo, que estas deben desarrollarse en el aula ordinaria “y sólo podrán llevarse fuera de ella en casos excepcionales”. Si la legislación es tan clara y contundente al respecto, ¿por qué, entonces, se ha convertido la excepcionalidad en norma habitual? Al alumnado con necesidades educativas especiales se le saca continuamente y por sistema de su aula para recibir el apoyo de PT (Pedagogía Terapéutica) y AL (Audición y Lenguaje). Son innumerables los informes de expertos de países socialmente avanzados que denuncian que esta segregación estigmatiza al niño y obstaculiza su inclusión. Defienden que los avances académicos que se logran (igualmente alcanzables con ese apoyo dentro del aula) no pueden compensar, en modo alguno, la exclusión social y afectiva que esta práctica genera.

Segregación del niño y estigmatización social

El principal problema que, desde mi punto de vista, se deriva de las clases de apoyo/refuerzo, es el hecho de arrancar al niño del aula y segregarle del resto de sus compañeros. Lo cierto es, muchas veces, que son los propios padres de niños con necesidades educativas especiales los que abogan y luchan por conseguir que dichos refuerzos se realicen de forma aislada e individualizada. Disponer de un docente en exclusiva para un niño implica un esfuerzo económico importante para la administración y nuestra tendencia a interpretar que todo lo que supone esfuerzo (en términos económicos, de tiempo o de energía) por fuerza ha de ser bueno, nos impide ser conscientes de todo lo negativo que se deriva de esta estrategia. Cuando se saca a un niño de su clase, se le aparta de sus compañeros y se le recluye en otra aula, se están lanzando muchos mensajes a ese niño y al conjunto de la clase. Se le estigmatiza para siempre: se lo llevan “porque no es como nosotros”, “porque molesta y así nos deja trabajar”. Se multiplica su diferencia de tal forma, que impedirá que algún día lo puedan ver como a uno más.

Si resulta absolutamente imprescindible para trabajar con ese alumno, hacerlo de forma individualizada, ¿por qué la administración no se plantea trasladar esos apoyos fuera del horario lectivo? No implica un mayor esfuerzo económico: los medios materiales y humanos ya los tiene, tan sólo debe modificar el horario de trabajo de esos profesionales.

Obstaculiza parte del aprendizaje y origina inestabilidad

Está claro que cuando un niño abandona el aula, el resto de sus compañeros no se dedica a perder el tiempo, siguen aprendiendo algo de lo que se está privando al alumno a quien se segrega.

A esto hay que sumar el hecho de contribuir a la inestabilidad de ese alumno. Lo más probable es que sus características y sus limitaciones hagan más necesario que en ningún otro niño la necesidad de seguridad, rutina y estabilidad. El sacarle y meterle de clase continuamente no contribuye a ello en absoluto.

Ejemplo: La profe de AL viene a por Claudia para llevarla a otra aula y trabajar con ella. Cuando Claudia abandona el aula, sus compañeros están leyendo un texto de lengua. Ya sin Claudia en el aula, en el texto aparece la palabra Colombia y uno de los niños de clase comenta que sus padres son de allí y que ha pasado dos meses en ese país el pasado verano. La tutora aprovecha la coyuntura para animar a Esteban a que sitúe Colombia en el mapa y les hable a sus compañeros de su cultura, costumbres, gastronomía, etc. La clase se anima porque hay otro niño que ha nacido en Argelia y otra que acaba de llegar de Sevilla. Claudia regresa al aula pero se encuentra con otra clase muy diferente a la que dejó: todos están animados y entusiasmados, inmersos en un debate que Claudia no entiende. Está confusa y perdida y no puede participar de la actividad de la clase. Esta situación se repite todos los días para Claudia. Además de privarle del aprendizaje de ciertas cuestiones, esta situación contribuye a reforzar la idea de que Claudia no pertenece al grupo, está en él pero no forma parte de él, sólo comparte el mismo espacio físico y de forma discontinua.

Experiencia personal respecto a los apoyos

Mi marido y yo fuimos muy tajantes cuando se nos planteó la posibilidad de reforzar a Antón con el apoyo de un especialista en Audición y Lenguaje: si ese apoyo significaba sacar a Antón del aula, los posibles beneficios no iban a compensar en absoluto los perjuicios de arrancarlo de su clase. Tuvimos la gran suerte de que las terapeutas que lo atendían hasta entonces, tanto su logopeda como la especialista en Atención Temprana, nos apoyaron y fueron las primeras en insistir en que Antón permaneciera siempre dentro del aula.

Sería necesario que además de los informes técnicos, se empezará también a tener en cuenta la opinión de los padres y los datos que estos pueden aportar. Desgraciadamente, la mayoría de las veces ni se nos escucha. Resulta lamentable que la implicación de la familia se interprete como una invasión de competencias o como un cuestionamiento de la profesionalidad. No se trata de eso, sino de que entre todos completemos el puzle que nos permita conocer mejor a ese niño, para así evaluar las mejores estrategias y tomar las decisiones más acertadas en cada momento. Los niños tienen una vida en el cole y otra en casa, si no utilizamos la información de ambos ámbitos nunca seremos capaces de componer la imagen real y el único perjudicado será el niño.

Si en algún momento no queda otro remedio para avanzar con un niño que trabajar de forma individualizada y aislada, deberían buscarse otras alternativas como es el aplicar esos apoyos fuera del horario escolar, en el ámbito de las actividades extraescolares. Lo mismo que hay actividades extraescolares de contenido académico como: refuerzo escolar, técnicas de estudio, inglés, etc. debería incluirse aquí también la intervención en AL y PT. No debería ser tan difícil lograrlo porque, como ya he mencionado, no se requieren medios extras para hacerlo: el espacio físico (que es el cole) existe, el presupuesto económico para el salario del profesor sería el mismo, tan sólo habría que modificar su jornada laboral.

Diferencia Integracion Inclusion

Comments

  1. Hola Carmen, buenas tardes. Sigo tu blog y me han emocionado las vivencias de Antón.

    Soy profesora de un IES, y me dedico precisamente a dar clase a alumnos que entran dentro de la diversidad. En las primeras reuniones al empezar el curso, nuestro Departamento de Orientación analiza los alumnos que tenemos con necesidades educativas especiales (ACNEES), para ver qué apoyos van a necesitar por materias, si los va a dar la P. T. (profesora de Pedagogía Terapeútica), o bien otros profesores del centro (por desgracia los recortes nos quitaron al profesor de Audición y Lenguaje). Lo siguiente que planteamos es si esos apoyos van a ser dentro o fuera del aula; no todos los apoyos pueden darse dentro, por varios motivos: hay momentos en que hay que juntar a varios ACNEES a la misma hora, y de diferente aula con la P.T. ; otras veces el alumno es muy conflictivo y dentro del aula está más pendiente de incordiar que de aprender y se le maneja mejor a solas, otras veces el nivel educativo del alumno de apoyo es muy inferior al de su clase de referencia (se ha dado el caso de alumnos con nivel de competencia de 3º de Primaria, que están en una clase de 2º de la ESO), y a veces chocamos con que la profesora que está con el grupo de referencia no quiere que se le meta nadie (la P.T. o cualquier profesor de apoyo) en su clase.
    En cuanto a lo que comentas de dar en ese caso las clases de apoyo por la tarde, me temo que eso no es posible, y no sé si la inspección aprobaría el horario. El horario de secundaria, en mi centro, es de 8,30 a 14,30 de lunes a viernes en jornada contínua. No creo que ningún profesor quisiera venir por las tardes a dar una serie de clases, teniendo en cuenta que por la mañana tendría que venir a cumplir su horario normal. Y además eso tendría que aprobarlo la inspección educativa porque el centro tendría que abrir por la tarde, con el consiguiente gasto de calefacción, luz, etc. Y se necesitaría un conserje.

  2. Hola Lourdes. Yo también soy profesora en un ÍES, pero de matematicas. Además doy clase en la facultad de educación UCM de didáctica de las matemáticas y tengo un hijo con síndrome de Down de 5 años. El actual diseño educativo no deja mucho espacio para la inclusión. Tampoco hay mayor interés al respecto por parte de la comunidad educativa. Sólo las personas afectadas directamente, ya sea por tener hijos de altas capacidades o con aprendizajes mas lentos o específicos, somos conscientes del tremendo absurdo que supone la educación estandarizada en un mundo tan diverso. Afortunadamente parece que estamos en un momento de revolución metodológica y espero que estemos todos de acuerdo para trabajar en la misma dirección. Hay que construir nuevas aulas, nuevas programaciones donde cada maestro tenga recursos (materiales, humanos y METODOLÓGICOS) dentro del aula para atender a TOD@S sus alumn@s. Hay que derribar los muros, visibles o invisibles, que segregan a los alumnos que no se adaptan al nivel y actividades del libro e texto. De hecho, yo abogo por enterrar ese corsé y dejar que cada grupo construya su propia metodología y materiales según sus características, aprovechando las capacidades de cada alumno y superando las barreras que nos encontremos por el camino. Así que a sumar fuerzas y neuronas pára alcanzar este objetivo. De momento basta con que lo tengamos claro.

  3. Ruego a legisladores y teóricos de la educación que me digan como resolverían ellos ciertas dificultades de Audición y Lenguaje que voy a indicar a continuación:
    * Fisiológicas, que requieren tratamientos práxicos y miofuncionales muy concretos, que entiendo no se deben realizan dentro del aula.
    * De respiración y control del flujo expresivo que precisan de intervenciones específicas de aspectos concretos (tono, intensidad, ritmo….), que tampoco considero viable hacerlas en el aula.
    * De fonación y ortoépica, que requiere una determinada expresión oral discursiva, y un largo etcétera.
    Por ello, considero demostrado la excepcionalidad de las intervenciones de A.L. que justifican su realización fuera del aula, porque de no ser así sería es una función tutorial (refuerzos…).
    Indicarles que soy un ferviente defensor de la integración y de la educación inclusiva y por ello estoy trabajando en un proyecto de trabajo cooperativo dentro del aula con algunos de mis alumnos que presentan dificultades de tipo pragmático y discursivo.
    Por último, indicarles que un tratamiento breve y bien estructurado dentro o fuera del aula permite en muchos casos una educación más inclusiva y eficiente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: