Inclusión Escolar: Todos ganamos

Inclusión escolarHace nueve años, llegó a mi vida un ser maravilloso al que la lotería genética le puso las cosas mucho más difíciles que al resto de los niños que nacieron ese día en aquel hospital. Sin embargo, mi hijo se define por muchísimas más características que las modeladas por su discapacidad.

Es tenaz y luchador, cariñoso y alegre, testarudo y cabezota. Le entusiasma la música (desde Mozart hasta Queen, pasando por Manolo Escobar), devorar gominolas, subirse al tractor del abuelo y comerse la masa cruda del bizcocho con la excusa de ayudar a prepararlo. Leer cuentos de Teo y Os Bolechas, además de los clásicos de Perrault, Andersen o los Hermanos Grimm. Le encanta que le hagan cosquillas y odia cepillarse los dientes. Arrasa jugando al “ahorcado” y, si nos descuidamos, es capaz de ver de una sentada la última temporada de Peppa Pig, siete capítulos seguidos de La que se avecina o la gala completa de Tu cara me suena. Y, la única forma de que el resto del mundo pueda ver también más allá de sus dificultades motrices y de comunicación, es a través de la convivencia diaria, continua y normalizada. La vía para iniciar esa normalización es la inclusión escolar. Y en esas estamos desde que nació.

Tradicionalmente y a la hora de abordar la escolarización de niños con discapacidad en la escuela ordinaria, la atención se ha centrado casi exclusivamente sobre las ventajas que esta opción tiene para el alumnado con necesidades educativas especiales. Sin embargo, creo firmemente que esos beneficios circulan en ambos sentidos y que los “niños ordinarios” (si tal grupo existe realmente como un todo homogéneo) se benefician tanto o más de esa convivencia como el alumnado con diversidad funcional. Es necesario transmitir esta idea si queremos que la sociedad en su conjunto admita y fomente la inclusión. Dado nuestro alto grado de egoísmo, resulta difícil que luchemos por una causa si no percibimos que ésta nos vaya a beneficiar a  nosotros o a los nuestros.

Existen multitud de estudios, libros, artículos, documentales… que nos hablan de la necesidad de escolarizar a los niños con discapacidad en escuelas ordinarias. Todas se centran en las ventajas que ello reporta a este tipo de alumnado e insisten en que es la única vía para lograr la normalización de las vidas de las personas con diversidad funcional. Todos esos argumentos parecen incidir tan sólo en el beneficio que obtendrían los niños a quienes hasta hace algunos años no se les ofrecían otras alternativas de escolarización que los centros específicos o de educación especial. Desgraciadamente, estos autores olvidan casi siempre mencionar el enorme valor que esta convivencia aporta al resto de sus compañeros, a los niños que no viven las circunstancias de haber nacido con una discapacidad, y a la generalidad de la sociedad.

caretas

Beneficios para sus compañeros: Hasta la fecha, mi hijo ha tenido la suerte de contar con docentes que han sabido transmitir en las reuniones de padres, la infinidad de oportunidades que la convivencia con Antón les ha reportado a sus hijos. Esto, que parece una obviedad y que debería ocurrir por norma, no siempre es así. A mi hija mayor (sin discapacidad) le tocó en suerte una tutora que, cada vez que nos reuníamos con ella, no hacía más que lamentarse por lo condicionada que se veía por uno de los niños de aquella clase con discapacidad, lo mucho que entorpecía su trabajo y el lastre que suponía para el resto de compañeros. Mi marido y yo nos mirábamos sin dar crédito, preguntándonos si aquella señora conocería las circunstancias del hermano pequeño de su alumna y cruzando los dedos para que se jubilase antes de que Antón llegara a su curso.

Repito que, por suerte, las tutoras que ha tenido hasta ahora han incidido siempre en que los beneficios no han sido sólo para su compañero con discapacidad sino, también y sobre todo, para el resto de niños de la clase. Esta convivencia ha ofrecido a esos alumnos la oportunidad de conocer y poner en práctica valores de los que muchas veces sólo conocemos la teoría: la aceptación de la diversidad y la diferencia; la toma de conciencia del esfuerzo que las personas con discapacidad deben hacer cada día para alcanzar los mismos objetivos que el resto; la posibilidad de utilizar instrumentos, estrategias o caminos para llegar a esos objetivos que, muchas veces, son distintos a los que emplea la mayoría pero igual de válidos; la constatación de que ninguno de nosotros somos realmente autosuficientes y de que todos necesitamos del resto; la puesta en práctica de la solidaridad, la cooperación y la ayuda mutua.

Es en esos primeros años de vida cuando más vital e importante resulta enseñarles a aceptar la diferencia y al diferente desde el respeto. No se trata tan sólo de evitar guetos, sino también de ayudar a todos los niños a aceptar y apreciar la riqueza de la diversidad. De ahí la importancia de que esté presente y coexista en el aula. No sólo en cuanto a capacidades, sino también respecto a estratos socio-culturales diversos, procedencia geográfica, creencias y religiones, etc. Si los segregamos desde niños, ¿cómo va a ser posible la convivencia, la tolerancia y la aceptación mutua de los adultos del futuro?

Beneficios para la sociedad: La integración escolar es, por tanto, la única vía real para alcanzar una inclusión social real de las personas con discapacidad. Para potenciar valores como el respeto a la diversidad, la tolerancia, la solidaridad, la aceptación de la diferencia, la convivencia entre ciudadanos con diferentes capacidades y, en definitiva, para modelar una sociedad donde la norma sea la tolerancia y el respeto.

pintar pies

Sin embargo, todos estos beneficios sólo serán posibles cuando la inclusión escolar sea real en la práctica y no tan sólo una bonita teoría como ocurre ahora mismo. Desgraciadamente, y en la mayoría de los casos que conozco, está muy lejos de ser una realidad. Se ha reducido a la mera matriculación de ese alumno en un centro ordinario donde, simplemente, se limita a compartir un espacio físico con otros niños pero sin formar parte activa de su mundo. Cierto que se necesita de medios materiales pero lo que precisamos, sobre todo y por encima de todo (y hablo desde nuestra experiencia particular), es de recursos humanos apropiados:

Recursos: es necesario que la Administración (que nunca se ha acordado de la diversidad en sus sucesivas y nefastas reformas educativas) aporte un número suficiente de profesores que evite la masificación de las aulas y permita al tutor de la clase prestar al alumno con discapacidad la atención que necesita, dentro del entorno natural que es su aula.

Docentes con la aspiración de suplir la carencia de recursos materiales con ganas, vocación, entrega, sensibilidad y creatividad. Muchas veces, la falta de medios se puede suplir con estrategias y recursos nacidos de la vocación y la imaginación (vuelvo a hablar desde nuestra propia experiencia). Necesitamos de maestros y profesores que se involucren de verdad, no sólo en el avance académico sino, y sobre todo, en la inclusión social de ese alumno. Profesores valientes que ignoren la rigidez de temarios y libros de texto y adopten nuevas metodologías que permitan respetar las características únicas y especiales de cada uno de los niños de su clase. Metodologías que ayuden a todos los niños de la clase a avanzar en función de sus características, intereses y capacidades, y no al ritmo impuesto por temarios y programaciones. Docentes que miren al alumno con discapacidad como un reto y una oportunidad, y nunca como un problema. Si el maestro está realmente convencido de esto, su actitud logrará transmitir esta idea también al resto de niños y a sus padres.

Modificación de las actitudes mentales en la sociedad: se necesita de padres que no trasladen a sus hijos la idea de que su compañero de clase es una rémora y un obstáculo para el avance de su aprendizaje. Padres más preocupados por los valores que la convivencia en la escuela aporta a sus hijos, que por sus teóricos avances académicos y el boletín de notas. ¿Por qué y para qué tanta prisa? Tienen toda la vida para aprender. No hay absolutamente ningún estudio que demuestre que la precocidad en lectoescritura o cálculo conduzcan al éxito académico, social o laboral y mucho menos a la felicidad personal. Permitamos que nuestros hijos se formen, primero y ante todo, como personas y llenémosles después la cabeza de letras, números y datos.

Entiendo que la presión fundamental proviene de la sociedad y de la esclavitud a la que nos somete esa búsqueda constante de logros, del éxito. Sé que docentes y padres formamos parte de esa misma sociedad, pero deberíamos ser los primeros en hacer esta reflexión y convencernos de lo importante que es llegar al destino, pero con seguridad y firmeza, sin prisas, presión o sentido de la competencia. Y no nos olvidemos nunca de que los beneficios de la inclusión escolar del alumnado con diversidad funcional circulan en ambas direcciones.

beneficios de la Inclusión Escolar para todos los niños y para la sociedad

Gracias Pilar ❤

atención temprana niños con discapacidad / diversidad funcionalGracias por la dedicación, el cariño y la ayuda que supusiste para Antón en esos primeros años de su vida, tan importantes. Y gracias, también y sobre todo, por habernos orientado y educado a nosotros, su familia. Porque a pesar de que cuando Antón nació su hermana ya llevaba cuatro años en el mundo, nunca fuimos conscientes ni supimos valorar todas esas etapas que ella fue alcanzando en ese tiempo.

Contigo aprendimos a distinguirlas y valorarlas, aprendimos que incluso tenían un nombre: control cefálico, sedestación, marcha asistida, pinza… Pero aprendimos, y me enseñaste a mí en especial, a ser paciente (un adjetivo que siempre había creído incompatible con mi persona), a darle tiempo a mi hijo, a no tener prisa. Y, sobre todo, a valorar el hecho de que alcanzara esas metas, a apreciar el esfuerzo que para Antón suponía llegar a ellas y celebrarlas como merecían, en lugar de lamentarnos por el retraso en lograrlas.

Gracias por hacerme ver lo injusto de compararle con otros niños.

Gracias por enseñarme lo esencial que sería para él fomentar su autoestima.

Y, por encima de todo, gracias por ser no sólo la terapeuta de Antón, sino también la de su madre. Gracias por ayudarme en aquel inicio del camino, cuando tan perdida estaba y tanto necesitaba de alguien que me guiara y escuchara. Gracias por ser mi paño de lágrimas, mi consuelo y la fuente de tantos, sabios y útiles consejos.

Hace ya más de cinco años que Antón dejó de asistir a tu “sala de juegos”, a uno de sus lugares preferidos del mundo mundial. A pesar de ello, sigues siendo todavía mi guía emocional y, a estas alturas, ya te considero mi amiga. Una gran amiga que siempre dispone de tiempo cada vez que la asalto con mis dudas, mis miedos, mis angustias, mis preocupaciones, mis rayaduras…

Casi siempre sabes encontrar una solución, una alternativa o una herramienta para superar cada circunstancia particular de las que me preocupa y angustia en ese momento. Y cuando no las hay, también consigues encontrar las palabras que me hagan valorar lo positivo de esa situación. E incluso cuando no se puede hallar absolutamente nada de positivo en determinada circunstancia, me enseñas a relativizarla y hacerme ver cuánto hay de maravilloso y grandioso alrededor de la vida de Antón.

GRACIAS PILAR

Gracias a ti y a todos los que trabajáis en el campo de la atención temprana con vocación y respeto. Gracias en nombre de todos los niños y familias a las que habéis guiado y seguiréis guiando en este camino, que se presenta tan duro y oscuro al principio.

atención temprana niños discapacidad / diversidad funcional

Porque a pesar de los innumerables personajes indeseables que nos hemos encontrado en el camino durante estos últimos nueve años, el trabajo, ayuda, cariño y amor de las personas maravillosas que también se han cruzado en nuestras vidas, ha compensado con creces nuestra balanza. Quiero acordarme de ellos e ir agradeciéndoles públicamente todo lo que han aportado a nuestras vidas y el habernos ayudado a llegar donde estamos. GRACIAS

Actividades para trabajar el Ciclo del Agua

Una vez conocidas las diferentes partes que componen nuestro planeta, nos adentramos en el fascinante mundo del agua y en tratar de hacer comprender a los niños que este elemento no se fabrica en las nubes, sino que vive un proceso continuo de transformación, un ciclo constante e invariable. Que una de las gotas de ese charco que hoy pisamos, quizás formara parte de los barriles con que subsistió la tripulación de Colón hace más de quinientos años, cuando llegaron a aquella tierra que no figuraba en sus mapas. La misma gota que ayudó a pulir el canto rodado con que se fabricó la primera hacha que utilizó el ser humano o la misma con la que quizás se duchen nuestros tataranietos. 

Para trabajar este tema, hemos recurrido a la excelentes ideas facilitadas por Anabel Cornago, tanto a través de su blog (El sonido de la hierba al crecer) como de su página en Facebook. Reiterarle desde aquí el agradecimiento de tantas madres por todos los recursos que nos proporciona de forma tan generosa.

También nos han entusiasmado los recursos aportados por El vuelo de las mariposas cuya responsable, Marta Carracedo, no sólo es una excelente maestra de Infantil que trabaja utilizando la metodología con la que mejor pueden aprender sus niños y que es el Trabajo por Proyectos (y lo sé porque Antón tuvo la inmensa suerte de poder disfrutarla), sino que tiene la generosidad de compartir su experiencia en la blogosfera. Esta es el enlace a la entrada dónde reúne los recursos utilizados: Proyecto Agua

ESTADOS DEL AGUA

Lo primero de todo es aprender a diferenciar los distintos estados en que podemos encontrar este elemento en función de la temperatura a que está sometido.

Tres estados del Agua: liquido, solido y gaseoso

 

PRESENCIA DE AGUA EN EL AIRE

El aire está formado por nitrógeno, oxígeno, dióxido de carbono y vapor de agua. ¿Cómo que agua? Pues sí, recurrimos al deshumificador para demostrarle al niño que esta información no es una patraña del libro de Coñe (abreviatura con la que los niños gallegos hacen referencia a la asignatura de Coñecemento do Medio). Ponemos en marcha el deshumificador a primera hora de la mañana y hacia el final de la tarde, podemos comprobar cómo el depósito se ha llenado de agua a lo largo del día. Agua que el aparato ha ido extrayendo del aire. Constatamos, pues, como este elemento está efectivamente presente el aire.

[Advertencia: la rapidez de esta observación es sólo posible si se vive en Galicia en los primeros meses de 2014]

El vapor de agua es uno de los componentes del aire

 

FABRICANDO LLUVIA

Este experimento nos permite reproducir el proceso por el que el agua condensada en las nubes se precipita sobre la tierra en forma de lluvia.

Necesitaremos:

– Un vaso con agua

– Espuma de afeitar

– Colorante azul disuelto en agua

El agua del vaso hace las veces de aire, mientras que la espuma de afeitar representa a ese vapor de agua que se ha convertido en nubes. Ahora imaginamos cómo el colorante azul es el vapor de agua que se ha enfriado y modificado su estado de gaseoso a líquido, cayendo de nuevo a la tierra en forma de precipitación. El niño se hará así una idea del proceso que tiene lugar allá arriba y que devuelve a la tierra esa misma agua que tiempo atrás fluía por su superficie.

Fabricando lluvia

 

REPRODUCIENDO “EL CICLO DEL AGUA”

Esta actividad nos ha permitido reproducir los diferentes procesos que intervienen en el Ciclo del Agua:

Llenamos una botella de agua y la colocamos sobre una fuente de calor (calefacción) para acelerar su calentamiento.

Botella-1 Ciclo del Agua

El agua en estado líquido de la superficie se convierte en vapor de agua por efecto del calor y asciende a la parte superior de la botella.

Botella-2 Ciclo del Agua

El vapor de agua se vuelve a enfriar en la parte superior de la botella y se convierte en gotitas diminutas de agua que “forman nubes”.

Botella-3 Ciclo del Agua 

Esas gotas pequeñas se agrupan y dan lugar a gotas más grandes que, por efecto de su peso, vuelven a descender (se “precipitan”) a la parte inferior de la botella. Y así, comienza un nuevo ciclo

CompoBOTELLA

 

Estos VÍDEOS también nos han permitido visualizar y profundizar en el tema del Ciclo del Agua:

 

 

 

Desde la Tierra hasta el Espacio

Enlace a descarga en iTunes

Enlace a descarga en iTunes

Desarrollador: Chocolapps

Idioma: español, portugués, inglés, francés, alemán e italiano

Precio: 1,99€. Versión lite gratuita

Categoría: Conocimiento / Ciencia

Descripción: Resulta relativamente sencillo lograr que un niño pueda visualizar nuestro planeta a través de una bola del mundo. En la anterior entrada ideamos incluso un sistema para entender las diferentes capas que componen la geosfera, realizando un corte sobre una manzana. Visualizar los distintos niveles de la atmósfera resulta más complicado. Lo mismo que reunir en una sola actividad todos estos componentes en que hemos dividido la Tierra para facilitar su estudio: Atmósfera, Hidrosfera, Biosfera y Geosfera.

La estupenda app diseñada por Chocolapps nos permite realizar la transición desde la exosfera hasta las profundidades de la tierra y llegar al núcleo mismo de la geosfera. De un solo vistazo. Transitamos por los diferentes tramos de la atmósfera (desde la exosfera hasta la troposfera) hasta situarnos en una ciudad junto al mar (referencia que tomará el niño para ubicarse a sí mismo respecto a toda esa complejidad de mundos). Si seguimos desplazando la pantalla hacia abajo, podremos observar tanto las profundidades marinas como las de la corteza terrestre, hasta alcanzar el núcleo interno una vez atravesadas litosfera, manto y núcleo externo.

Todo este recorrido está salpicado de diferentes elementos. Si nos detenemos sobre ellos, podremos ampliar información sobre aquellos que más nos interesen: saber que el Sol se encuentra a 150 millones de kilómetros, entender la diferencia entre una estación espacial y un satélite artificial, saber que Yuri Gargarin fue el primer ser humano que viajó al espacio o que Félix Baumgartner batió el récord de caída libre al saltar desde 39.000 metros, entender el proceso de formación de una tormenta, conocer diferentes detalles sobre la historia de la aviación o sumergirnos en la fosa de las Marianas. Podemos incluso relacionar la información que se nos facilita sobre los fósiles con la formación del petróleo y su proceso de extracción. Toda esta información se acompaña de imágenes que no sólo la hacen más atractiva, sino que facilitan que el niño pueda comprenderla y retenerla mejor.

Valoración: Esta aplicación nos ha sido de enorme ayuda para representar toda la amalgama de factores, elementos y subelementos que componen nuestro planeta. A mi hijo le resulta imprescindible visualizar toda esa teoría para lograr comprenderla.

Si observamos, además, que el niño tiene especial interés por alguno de los más de 60 elementos que nos vamos encontrando, podemos ampliar esa información por nuestra cuenta con tan solo abrir el icono de Safari. A mi hijo, por ejemplo, le llamó la atención el tema de la llegada del hombre a la Luna, así que tiramos de Youtube y nos pasamos media tarde buscando y viendo vídeos de cuando Neil Armstrong y sus colegas se metieron en el Apolo 11, recorrieron casi 400.000 kilómetros y pisaron el suelo de nuestro satélite cinco días después. Estaba completamente fascinado y no paraba de repetir: “Qué miedo…

Ha salido a mí. Siempre he dicho que nunca sería capaz de viajar al espacio ni de practicar submarinismo. Son dos mundos que, aunque me fascinan, me aterraría verme en ellos. Así que, agradezco a esos valientes que sí se atreven a explorarlos, que nos faciliten imágenes para que podamos disfrutarlos quienes no los visitaremos jamás.

Actividades para trabajar el Movimiento de Rotación y Traslación de la Tierra

 Además de señalar aquellas apps que hemos utilizado para trabajar el tema de este comienzo de trimestre, me gustaría también compartir aquí otros recursos de los que nos hemos servido para que Antón pudiera visualizarlo mejor. Algo imprescindible para que él sea capaz de entender cualquier materia o concepto. A veces resulta difícil encontrar la forma en que pueda “tocar” aquellos conceptos demasiado abstractos, pero en este caso ha resultado relativamente sencillo.

MOVIMIENTO DE TRASLACIÓN DE LA TIERRA

Convertimos una naranja en el Sol y una manzana en la Tierra, mientras un pequeño sacapuntas redondo hace las veces de Luna. Movemos la manzana alrededor de la naranja, mientras la Luna da, a su vez, vueltas alrededor da la Manzana-Tierra.

Movimiento de Traslación de la Tierra

Movimiento de Traslación de la Tierra

 

MOVIMIENTO DE ROTACIÓN DE LA TIERRA

Aumentamos un poco la sofisticación de nuestros recursos y, esta vez, convertimos una lámpara en el Sol que proyecta sus rayos sobre la Tierra y nos ayuda a comprender mejor la sucesión de los días y las noches.

Movimiento de Rotación de la Tierra

Movimiento de Rotación de la Tierra

Si colocamos la lámpara en el centro de la habitación y damos vueltas a su alrededor con la bola del mundo en la mano, dispondremos de otro recursos para visualizar el Movimiento de Traslación. Si, además, situamos los cumpleaños de diferentes miembros de la familia en distintos puntos de la habitación (en esa elipsis imaginaria), ayudaremos también a recordar que ese movimiento requiere de un año para completarse, al tiempo que permite comprender y visualizar la sucesión de las estaciones.

PARTES DE LA GEOSFERA

Una simple manzana le ha ayudado a entender todo lo que se esconde bajo nuestros pies, en el interior de la Tierra:

Núcleo: semilla

Manto: parte carnosa

Corteza: monda

Partes de la Geosfera

Partes de la Geosfera

 

LAS FASES LUNARES

El recurso a la lámpara y la bola del mundo nos ha servido también para estudiar las diferentes fases lunares. No es exactamente riguroso, pero al menos me ha servido para convencer a Antón de que la Luna no se estira ni encoge o desaparece, tal y como él imaginaba.

Luna Llena

Luna Llena

Cuarto Menguante

Cuarto Menguante

Luna Nueva

Luna Nueva

Cuarto Creciente

Cuarto Creciente

En el magnífico blog de Anabel Cornago, El sonido de la hierba al crecer, hemos encontrado también una actividad chulísima para trabajar este tema: Hacemos una rueda con las fases lunares 

Planets: app sobre el Sistema Solar y las movimientos de rotación y traslación de la Tierra

Aplicación para estudiar el Sistema Solar

Enlace a descarga en iTunes

Desarrollador: QContinuum

Idioma: Español

Precio: Gratuita

Categoría: Conocimiento / Ciencia

DESCRIPCIÓN:

La aplicación se compone de cuatro actividades:

Cielo 2D: Visualización del cielo en 2 Dimensiones. Se representa como si fuese una brújula, con un icono que representa el Sol. Si lo tocamos podremos obtener información sobre la hora en que amanecerá y anochecerá en el punto del planeta donde nos encontremos. Esta parte de la actividad funciona, efectivamente, como una brújula que nos ayuda a señalar los cuatro puntos cardinales y a comprobar cómo el Sol se sitúa en aquel señalado en el plano.

Podemos desplazarnos con el niño, iPad en mano, y comprobar su funcionamiento. En diferentes posiciones y en diferentes momentos del día. De esto modo, comprenderá mejor las diferentes localizaciones del Sol sobre la línea del horizonte.

Cuando se hace de noche, este mismo mapa en 2D reflejará las diferentes constelaciones que podemos observar en el cielo.

Cielo 3D: Representación en 3 dimensiones del Sistema Solar tal y como lo observaríamos desde nuestra posición en la Tierra. La zona que aparece en verde en la parte inferior de la pantalla, representa el suelo y se acompaña con marcas que señalan los distintos puntos cardinales desde los que ejerceríamos esa observación de los planetas y de las constelaciones que aparecen en el cielo.

Visibilidad: Nos indica las horas a las que serán visibles los diferentes planetas, así como aquellos que serán visibles desde nuestra posición y aquellos que no.

Mundo: En esta opción contamos con un icono en la parte superior derecha que nos permite seleccionar, entre los ocho planetas del Sistema Solar, aquel que queramos observar. Una vez seleccionado, se representa ese planeta rotando. Podemos pararlo en el punto del globo que nos interese con un sólo toque, impulsarlo de nuevo, aumentar la velocidad de rotación, observarlo desde diferentes ángulos, etc.

Es la actividad a la que más partido le hemos sacado y que por sí sola ya justifica esta aplicación. Tenemos casi permanentemente seleccionada la Tierra y nos gusta observarla por las mañanas, a la hora del desayuno, y en el momento de acostarnos por la noche. Lo primero que hace mi hijo es buscar la señal roja que indica en qué parte del mundo nos encontramos nosotros y comprueba que, efectivamente, la aplicación no se engaña y es día o noche en función de la hora a la que lo observamos.

Lo que le gusta hacer a continuación, es ir girando la esfera para observar en qué momento del día se encuentran en otros países: cuando nosotros desayunamos, señala una isla alargada profusamente iluminada y me dice que los niños japoneses seguramente estén cenando y preparándose para ir a la cama. Le divierten muchísimo este tipo de apreciaciones. De la misma forma que, por la tarde, cuando estamos haciendo los deberes, los niños nepalíes estén en pleno sueño o que, por la noche, cuando nosotros nos disponemos a leer el cuento que señala el final de su día,  los australianos estén a punto de entrar al cole. Le resulta increíble…

VALORACIÓN:

Esta aplicación no sólo ha ayudado a mi hijo a entender el Movimiento de Traslación o Rotación de la Tierra, sino que también le ha venido genial para aprender geografía de una forma amena y práctica. Es capaz de localizar los diferentes continentes e incluso varios países.

Los polos, con sus nieves perpetúas, son la mejor forma de visualizar la influencia que los rayos solares ejercen sobre la Tierra en la práctica y las consecuencias que tendría no contar con este astro.

Nos encanta observar también la parte de la Tierra donde es noche cerrada: ver aquellos países donde hay montones de ciudades que iluminan toda su geografía y aquellos otros menos urbanizados donde apenas aparece iluminado el perfil de la costa. Este tipo de observaciones también nos ayuda a aprender diversos conceptos sobre Geografía Humana: distribución de la población y de la riqueza, etc.

El otro día paró la Tierra y me hizo la siguiente reflexión: si no la volviese a poner en marcha, sería siempre de noche en una parte y siempre de día en la otra. Y hablamos sobre en qué zona nos gustaría quedarnos. Después de valorar los pros y los contras de ambas opciones, llegó a la conclusión de que sería mejor quedarse en el día perpetuo. Me dijo que, entonces, los que se hubiesen quedado a oscuras querrían venir a vivir a la parte del Día. ¿Qué haríamos? ¿Les dejaríamos venir a todos? ¿No seríamos demasiados y estaríamos muy incómodos? Me dejó loca cuando me respondió que sí que habría que acogerlos porque, si nos hubiese tocado a nosotros en la “parte oscura” del mundo, también nos habría gustado que “los del Día” nos dejasen vivir en su zona.

No puedo evitar pensar que algo similar ha ocurrido en las últimas décadas con los movimientos migratorios en el mundo. Y “los del Día” no nos hemos portado demasiado bien con “los de la Noche”. Quizás, ahora que la Tierra se ha movido para volverse a parar y esta vez nos ha tocado en el lado oscuro, paguemos cara esa falta de generosidad.

Raro también significa ÚNICO

28 febrero: Dia de la Enfermedades Raras, Sindrome de Joubert, Joubert Syndrome, Rare Disease Day

Cojín creado por mi «hermana» Elizabeth Joshi para visibilizar este día

Un año después de recibir el diagnóstico de mi hijo, acudí a un encuentro que reunía a familias de todo el mundo que compartíamos esa rara condición genética de nuestros hijos. Fui acompañada de otra mamá española que también andaba en busca de respuestas. Aterrizamos una noche en aquel hotel-centro de convenciones donde se celebraba el Congreso, en medio de un desierto de Texas, en medio de la nada. Esa misma noche conocí a Luise y a su hija Judi. Para una madre a quien han asegurado que su hijo no llegaría a superar los cinco años de vida, conocer a una persona afectada por la misma rara condición que ya ha rebasado la treintena, supuso una emoción indescriptible. De hecho, me eché a llorar. No pude parar en un buen rato.

Y es así como, en medio de un decorado de película del oeste, en medio de la nada, lo encontré todo. La respuesta no estaba en ninguna nueva terapia o medicina milagrosa. La respuesta era: aceptación y respeto. Y la encontré en las miradas, las palabras, la actitud y los gestos de aquellas madres, la mayoría de las cuales había aterrizado en ese mundo muchos años antes que yo. Allí, en aquel rincón en medio del desierto, nuestra realidad (la realidad de nuestras familias) era normalidad. Lo describía muy bien la mamá de Shaan al revivir la experiencia gracias a ese milagro llamado internet que nos mantiene unidas en la distancia: “Uno de mis recuerdos más entrañables del congreso es el momento en que nuestra familia y el resto de familias Joubert nos sentábamos a comer en aquella gran sala, y esa maravillosa sensación de que, por una vez, nuestra situación era norma y no excepción…” Ojalá fuéramos capaces de trasladar esa normalidad fuera de nuestro círculo. Estoy convencida de que, con tiempo y gracias a la convivencia que se genera por medio de la integración escolar, se acabará consiguiendo.

En aquel encuentro, Judi leyó una carta que aún conservo y que releo cada vez que percibo que mi hijo se frustra o enfurece, porque empieza a ser consciente de la diferencia de su realidad. Y espero de corazón que algún día haga suyas las palabras de Judi:

La gente suele preguntarme, “¿Cómo llevas el tener Síndrome de Joubert?”. Mi respuesta suele ser algo parecido a: No necesito “llevarlo” de ninguna manera porque así es como he sido toda mi vida. Si hubiese adquirido el Síndrome de Joubert a lo largo de mi vida, entonces quizás hubiese sido necesario “llevarlo”. Por otra parte, tampoco me gusta que sientan pena o compasión por mí porque eso me hace sentir como una carga, no es que no lo sea del todo pero esos sentimientos lo hacen cien veces peor. Me gustaría ser percibida como alguien de valor, como alguien que también puede contribuir a la sociedad. Eso sería lo deseable. En otras palabras, quiero que me vean de la misma forma en que lo queréis vosotros. El Síndrome de Joubert no me convierte en un “monstruo” o un “desecho”. No soy un “Joubert”, sino una persona. Y el hecho de que algunos quieran “curarme” o quieran que el Señor me cure, me enfurece porque eso significa que algo en mí no funciona bien. Yo no quiero curarme porque no me pasa nada. Simplemente, mi cuerpo funciona de forma diferente. Esto no significa que no sea consciente de que el Síndrome de Joubert forma parte de mi vida. Tampoco me gusta que la gente me pregunte si necesito ayuda. Soy perfectamente capaz de pedir ayuda cuando lo necesito. Otra de las cosas que me molesta es cuando la gente se dirige a mí como si fuese una niña. Tratadme como a un adulto sin discapacidad: con respeto, dignidad y amor.

Judi Reading

I love someone who is rare. 28 February: Rare Disease Day Quiero a alguien raro. 28 febrero: Dia de las Enfermedades Raras

Febrero es un mes diferente al resto. Un mes raro. Tiene menos días que los demás y su rareza llega a tal, que ni siquiera todos los años cuenta con el mismo número de días… Y ésa es la razón por la que el día de hoy, el último día de este mes (un día único y raro) se haya escogido como fecha para concienciar sobre las (mal llamadas) Enfermedades Raras.

Y es así como, en un día como hoy, alguna organización que representa de forma oficial a este colectivo se echa a la calle para hacer visible este día y lanzar mensajes al mundo. Lástima que, casi siempre, los protagonistas de esos mensajes hayan sido la pena y la compasión. Desde luego que no es un plato de gusto tener una enfermedad rara, pero eso ya lo saben o lo presupondrán los destinatarios del mensaje. Lo que se deberían plantear  como objetivo sus gestores, es la normalización de la vida de las personas a las que dicen representar. Promover la investigación y la implantación y generalización de recursos e instrumentos que permitan a sus representados llevar una vida digna y normalizada.

Sinceramente, a veces tengo la impresión de que el único objetivo de estas campañas es recaudar fondos para financiar futuras campañas. Y así en un círculo absurdo. No veo iniciativas que promuevan la investigación en genética, ni en tecnología, ni en nada. No sé de acciones que impulsen la elaboración de unos protocolos médicos de actuación mínimos, que se conviertan en oficiales y que se difundan entre los médicos de nuestro país. De esta forma, las pruebas que las familias sabemos que se deben realizar a nuestros hijos (y lo sabemos porque hemos tenido que buscar nosotros mismos esa información), no dependerían de la buena voluntad de nuestro pediatra o del especialista donde recaigamos. Desconozco si han abordado siquiera la traducción de documentos y artículos que resultan imprescindibles para que los especialistas estén actualizados en el campo de las enfermedades raras, si han fomentado iniciativas para formar equipos multidisciplinares de investigación e intervención, si han propiciado encuentros para instruir y educar a la clase médica en las enfermedades raras, para que sepan identificar la condición de nuestros niños cuando caen en sus manos. No les he visto luchar por modificar la legislación que nos desampara, ni pelear por evitar los recortes que están afectando al colectivo que representan. No sé de ninguna familia que haya recibido ayuda concreta de las organizaciones que representan de forma oficial la causa de las enfermedades raras. Sí conozco, en cambio, a muchas que se han dirigido aquí en busca de información sobre el síndrome diagnosticado a su hijo y no han recibido contestación o han sido derivados a asociaciones específicas de afectados, que son las que sí funcionan. Pero, cuando ese síndrome es tan minoritario que no da ni para crear una asociación, te encuentras completamente solo y desamparado.

Me llegan, en cambio, noticias sobre distintos congresos a los que acuden sus representantes. Encuentros que se celebran por toda la geografía europea e incluso al otro lado del charco y donde, en la mayoría de los casos, se debe debatir sobre el “sexo de los ángeles” porque no se traducen en acciones concretas. De vez en cuando, también se reúnen para planear estrategias con el objetivo de concienciar y sensibilizar sobre las enfermedades raras. Y esa concienciación y sensibilización se traduce en campañas que inciden (una vez más) en la pena. Porque la pena vende, la pena recauda. Y es mucha la gente que colabora y se involucra con voluntad y con toda su buena fe, sin ser conscientes de que esa ayuda no se va a traducir en nada concreto que contribuya a mejorar la realidad de las familias. Sin saber que, por cada euro que la pena recauda, harán falta más de cien para financiar otras campañas que promuevan una visión digna y normalizada de la vida de nuestros hijos. Esas que nunca se hacen.

Fundación Síndrome de Joubert

Fundación Síndrome de Joubert

En estos nueve años, toda la información que he obtenido sobre la condición de mi hijo, el asesoramiento médico que necesitaba, el apoyo moral, el calor humano, todo… me lo ha aportado la Joubert Syndrome Foundation. Una organización radicada en EEUU e integrada por padres desinteresados, que han tenido la generosidad de acoger a familias de todo el mundo, independientemente de las fronteras y de la nacionalidad. Cuando mi hijo nació sólo se conocían 4 de los genes responsables del Síndrome de Joubert. Hoy, y gracias al trabajo de la JSF, ya hay una lista de más de 20 genes implicados.  La labor de estos padres, que han cedido el tiempo, el esfuerzo y las energías que necesitaban para sus propios hijos, ha logrado crear un grupo de investigación en la Universidad de Washington volcado en el estudio del Síndrome de Joubert. Han conseguido fondos federales para valorar a cientos de niños que podían participar de forma gratuita en un estudio sin importar su país de procedencia. Han facilitado que familias de todo el mundo podamos realizar un estudio genético sin coste alguno y sin movernos de nuestra ciudad. No puedo enumerar aquí todas y cada una de las iniciativas de esta asociación y que se resumen en todas aquellas que deberían haber llevado a cabo aquellas organizaciones de mi país que se nutren con fondos públicos.

La JSF es una organización clara y transparente donde las decisiones son consensuadas. Los padres y madres que forman parte de la Junta Directiva ceden tiempo y recursos de forma completamente altruista, se comunican y coordinan aprovechando todas las herramientas que la red ofrece y, cuando resulta absolutamente imprescindible reunirse de forma física, lo hacen para debatir cuestiones vitales para nuestros niños que se traducen en acciones y resultados concretos. Desde aquí les doy gracias infinitas por toda la ayuda recibida durante todos estos años.

28febrero

Evidentemente que me gustaría que mi hijo no tuviese ninguna alteración genética. Que pudiese correr, saltar, subir y bajar escaleras solo, dibujar y escribir de forma “convencional”, que no precisara de ayuda para desvestirse, que nadie tuviera problemas para entenderle, que procesara la información que le llega del exterior de la misma forma que lo hacemos la mayoría… Al mismo tiempo, también soy consciente de que, si mi hijo funcionara de esta otra forma, sería otro niño. Ya no sería él. Y me he dado cuenta de que a mí me gusta tal y como es. Y mi sueño sería que también al resto del mundo le gustara de esta forma y, por encima de todo, que él se guste, acepte y quiera.

Todos somos diferentes y únicos. Sólo que quizás él sea un poco más diferente y mucho más único.

¡Abajo la pena!

No Pity DisabilityLa pena es un sentimiento muy poderoso, capaz de espolear otros sentimientos igual de intensos que bien nos ponen en movimiento y nos empujan a actuar o, por el contrario, nos paralizan y alejan. Cuando este recurso se utiliza para movilizar a una sociedad, es necesario elegir muy bien la causa y saber gestionarlo adecuadamente, porque puede ser un arma de creación pero también de destrucción.

Sentimos pena por las personas que se han quedado sin casa por culpa de una inundación, por los niños huérfanos a causa de un tsunami, por los seres que quedan desamparados como consecuencia de un terremoto… Así que, seguramente sea necesario recurrir a la pena en el caso de las emergencias humanitarias, para impulsar nuestra solidaridad y movilizarnos en ayuda de esas comunidades.

Sin embargo, creo firmemente que no se deberían provocar sentimientos de pena o compasión hacia las personas que se comunican con las manos o con pictogramas en lugar de con la voz, hacia las que utilizan una silla de ruedas para desplazarse y no las piernas, hacia quienes funcionan de forma diferente. La pena es un sentimiento que nos entristece, y lo lógico y lo natural es rehuir aquellas situaciones o sujetos que nos provocan esos sentimientos tan negativos.

Desde luego que la discapacidad no es un plato de gusto, pero tampoco es una desgracia que invalide la existencia, tal y como nos inculcan en lo más profundo de nuestro ser desde que nacemos. Y gran parte de la responsabilidad la tienen las campañas, maratones y eventos varios que se celebran en determinadas fechas. Al menos es así como yo lo siento.

Cuando se produce una catástrofe natural es necesario recaudar financiación para reconstruir casas, escuelas, hospitales, para procurar alimentos y potabilizar agua. El dinero no sirve para comprar respeto, dignidad, sensibilización y normalización para las personas con diversidad funcional. La pena no sirve para incluir a un niño con discapacidad en nuestra vida, sino para que, cuando nos crucemos con alguno en nuestro camino, se nos encoja el corazón y queramos estar lo más alejados posible de esa fuente de angustia y tristeza.

La compasión en estos casos sólo sirve también para crear una especie de aureola de mistificación alrededor de esas personas. Y, cuando a la primera de cambio, nos decepcionen sus gestos o sus palabras, es decir cuando se muestren humanas, las bajemos del pedestal y pasen de ángel a demonio. Ni lo uno, ni lo otro: simplemente personas, con todos los defectos y virtudes que ello implica. La discapacidad no las hace ni mejores ni peores, y el modo de funcionar de una persona no impide que tenga derecho a ser egoísta, impertinente o desconsiderada, como tantas.

A veces tengo la impresión de que del colectivo con diversidad funcional se esperan más y mejores cualidades que del resto de personas, como si, de alguna forma, tuvieran que justificar o compensar su existencia… Cuando sale a debate la diversidad, se repiten siempre ciertos nombres: genios de la intelectualidad, el arte o el deporte, cuya discapacidad no fue obstáculo para sobresalir en esos campos. Los niños con discapacidad no son protagonistas de los anuncios de la tele, a no ser que practiquen deportes de riesgo. Todo esto delata una enorme desconsideración hacia el tratamiento de la discapacidad. Pareciera que este colectivo sólo pueda provocar sentimientos de pena o de admiración, blanco o negro, cuando la realidad está conformada por infinidad de colores.

Esa misma pantalla que tanta importancia tiene para crear y difundir pensamiento, sólo nos suele mostrar a niños con discapacidad para conmovernos y provocar nuestra pena con el fin de recaudar un dinero que quizás compre ciertas ayudas técnicas (esas que debiera procurar la administración, al igual que proporciona vacunas, bibliotecas, carreteras o escuelas), pero el daño que provoca a la causa de la diversidad es enorme. Y por cada euro recaudado a través de la pena para adquirir un andador o financiar determinada terapia, harán falta cientos más para combatir esa idea de la discapacidad y crear otra nueva basada en la normalidad, la dignidad y el respeto. Si es que fuera posible comprar esto con dinero, algo bastante dudoso.

La calidad de vida de los niños con diversidad funcional radica fundamentalmente en un cambio de actitud y de valores, en una transformación del enfoque que, hasta ahora, ha venido moldeando la visión de la discapacidad. Para ello resulta imprescindible dejar atrás las iniciativas que inciden en el viejo modelo que tantos queremos cambiar, un modelo anclado en la pena, la compasión y la lástima: pobres niños, pobres padres, pobres familias…

Promovamos, pues, otro tipo de campañas cuando sea necesario recabar fondos para esos recursos que la administración nos niega. Campañas diseñadas desde el respeto y la normalidad y donde se destierre la pena y la compasión. Apaguemos la tele cuando un programa recurra a las lágrimas de la familia de un niño con discapacidad porque sabe que eso elevará sus índices de audiencia. Da la impresión de que la obligación de pixelar las imágenes de los menores de edad cuando aparecen en los medios de comunicación, no rige cuando se aplica a niños con discapacidad.

La idea de la discapacidad como una desgracia también estaba arraigada en lo más profundo de mí cuando recibí el diagnóstico de mi hijo. Yo también sentí que era el fin de nuestro mundo y del suyo. Fue él quien cambió esa idea, él y los niños que compartían sus circunstancias quienes me rompieron los esquemas y me enseñaron tantas, tantísimas cosas… Y también algunas voces como la de Katie Snow de cuyo pensamiento y forma de enfocar la discapacidad de su hijo tanto aprendí. Su libro Disability is Natural se ha convertido en mi biblia particular. Precisamente su hijo, Benjamin Snow, ganó un concurso de documentales con un corto titulado “Thumbs Down to Pity”, que podría traducirse como “¡Abajo la pena!” (aunque quizás la traducción más correcta sería en realidad: ¡A la mierda con la pena!).

En este corto, Benjamin Snow denuncia el hecho de que, desde siempre, el cine haya perpetuado un estereotipo muy negativo de la discapacidad. Las películas protagonizadas por personajes con discapacidad, nos han mostrado casi siempre a seres fracasados e improductivos con vidas malogradas. Recurriendo a ejemplos de su propia existencia, Benjamin muestra como su parálisis cerebral no ha sido impedimento para llevar una vida rica y plena: “Tengo una discapacidad pero mi vida no tiene nada que ver con el estereotipo de Hollywood”. Termina su exposición abogando por desterrar la pena cuando se aplica a las personas con discapacidad y al grito de: “¡Abajo la pena!”

Actividades para trabajar los €uros con niños: billetes

Ayer analizábamos diferentes actividades que hemos utilizado para que a Antón le resultara más fácil comprender el lioso tema de las  monedas. Hoy mostramos el mercadillo que hemos montado en casa para trabajar los billetes de euro. Hemos asignado un valor en euros a diferentes objetos de casa y hemos jugado a las tiendas para darle dinamismo y enmascarar un poco el trabajo y esfuerzo que conlleva. Las cifras asignadas son cantidades redondas que se puedan construir utilizando y combinando diferentes billetes. En el juego hemos manejado inicialmente billetes y, una vez dominados, hemos añadido también algunas monedas de euro.

Esta actividad la realizamos tiempo antes de ponernos a trabajar con las monedas porque el de los billetes resulta un tema mucho más sencillo de entender. La dificultad reside en combinar de forma acertada los billetes y dominar la numeración saltando de 5 en 5, de 10 en 10, de 20 en 20, etc. para obtener la cantidad necesaria para determinado artículo.

El juego nos ha permitido también manejar la suma y la resta, a través del cambio. La caja registradora de juguete nos ha venido genial para esta tarea.

Actividades con billetes de euro para niños

Actividades con billetes de euro para niños

Actividades con billetes de euro para niños

Actividades con billetes de euro para niños

Actividades con billetes de euro para niños

Como hemos utilizado este juego durante varios días, nos han quedado los carteles con el precio ya casi como parte de la decoración de casa. El otro día se le ocurrió a mi santo aparecer sin avisar con un colega del trabajo (=poca o nula confianza). El hombre ha debido alucinar. No ha comentado nada y yo tampoco. A veces resulta mejor callar que dar explicaciones 😉

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Aplicaciones para facilitar el aprendizaje de las monedas

Actividades con €uros: monedas

Actividades para trabajar los €uros con niños: monedas

monedas de euro y céntimosResulta bastante complicado introducir a los niños en nuestro complejo sistema monetario: el sistema de céntimos, el reconocimiento y discriminación de las diferentes monedas y billetes, las equivalencias entre ellos, la combinación euros-céntimos, monedas-billetes, etc. Resulta un tema enormemente complejo y yo, como buenamente he podido, he ideado una serie de actividades para intentar que mi hijo lo comprenda sin generarle la ansiedad y frustración que la cuestión conlleva. Creo que hemos avanzado bastante y es por ello que comparto aquí nuestra experiencia. A ver si consigo hacerme entender ;)

Lo primero que hemos hecho, ha sido trabajar la identificación y diferenciación de las diferentes monedas. Las hemos agrupado y diferenciado por cajas. Hemos ordenado y dispuesto esas cajitas en función de su valor: de 1, 2, 5, 10, 20 y 50 céntimos, así como de 1 y 2 euros.

Una de las actividades que hemos realizado, consiste en anotar distintas cifras en papelitos bajo los cuales el niño debe colocar las monedas necesarias para componer el valor que se señala. Vamos aumentando el nivel de dificultad de forma gradual.

Intentamos hacer bien clara la distinción Euro/Céntimo utilizando un sistema de columnas. Esta visualización facilitará la comprensión/diferenciación entre ambos valores.

1-Monedas euro

monedas de euro y céntimos

3-Monedas euro

monedas de euro y centimos

En la siguiente actividad, invertimos el proceso: disponemos las monedas ya agrupadas en diferentes cantidades y ahora es el niño quien debe asociar las cifras representadas en los papeles con el montón correspondiente.

monedas de euro y centimos

Una vez dominado este tipo de ejercicios, organizamos una nueva actividad donde las monedas aparecen amontonadas y desordenadas. El objetivo del juego es que el niño haga grupos de 100 céntimos con esas monedas y los sustituya por una moneda de 1 euro. Así entenderá cómo se compone el valor correspondiente a los euros y el por qué los céntimos sobrantes se anotan detrás de estos y precedidos por una coma (,).

Anota en la pizarra la cantidad resultante para visualizar la cifra e integrar los conceptos.

monedas de euro y centimos

 monedas de euro y centimos

monedas de euro y centimos

monedas de euro y centimos

monedas de euro y céntimos

Aunque mi hijo escribe habitualmente utilizando el teclado del iPad/PC debido a sus enormes dificultades respecto a la grafomotricidad, en esta actividad hemos echado mano de la pizarra (cortesía de los Reyes Magos) ya que, y a pesar de sus impedimentos motrices, le motiva enormemente y nos ayuda a dar dinamismo a la actividad. Sirve para convertirlo en un juego ya que tiene muy asociado el iPad a deberes/trabajo. Imagino que cada familia puede recurrir a su propio recurso para que el niño se convenza de que está jugando y no trabajando.

En esta actividad yo le muestro un grupo de monedas en la palma de mi mano y el debe interpretar la cifra y trasladarla a la pizarra, sumando euros por un lado y céntimos por el otro.

monedas de euro y centimos

Espero que estas actividades os puedan ser de utilidad. Lo suyo sería hacer una excursión al súper y experimentarlo en vivo y en directo pero, con esta sucesión de ciclogénesis explosivas que parece infinita, cualquiera pone un pie en la calle…

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Aplicaciones para facilitar el aprendizaje de las monedas

Actividades con €uros: billetes

Ladolescente

Adolescencia: Cuando los niños se nos escapanLadolescente se me escapa. Qué pena… Cada vez resulta más difícil engancharla en aquellos planes que tanto le gustaban de «sólo nosotros cuatro«. Conseguir ponernos de acuerdo para ver una peli en familia resulta ahora misión imposible.  Pero estoy decidida a encontrarle ventajas a esta transición. La mejor: poder ver todas esas películas que había estado reservando para «más adelante». Acostamos a su hermano, convencemos al padre para que disfrute de los colegas, nos arrebujamos en la manta y, a soñar juntas.

La de ayer, la película que más veces he visto después de Tal como éramos: The Commitments. Esta mañana se ha levantado y me ha preguntado si no tendría por un casual el CD con la banda sonora. Lleva toda la mañana sonando… Creo que ya ha ingresado en la secta commitmentiana.

Ya hemos llegado a «Más adelante». Rosa Brillantina se ha convertido en Solo-Negro-Marrón y he dejado de ser su heroína. Ahora cierra la puerta de su habitación para hablar por teléfono y ya no suspira por hacerse un hueco en nuestra cama. Los besos y muestras de cariño en plena calle están completamente prohibidos y he pasado de “estar guapísima” a “vestir hortera”.

Sin embargo, ”Más adelante» no está tan mal. Es un lugar diferente y se añora muchísimo «Más atrás», pero no está mal del todo… Estoy tratando de centrarme en descubrir sus ventajas y asumir que, aquella niña, ya no existe. Ahora tengo que ganarme a esta.

 

LUTO PARA LA DIVERSIDAD

Sentencia TC: luto para la discapacidadEl 27 de enero de 2014 fue un día de desolación y derrota no sólo para la familia de Daniel sino para todas las familias de este país que viven la circunstancia de amar, educar y criar a un niño con discapacidad.

Ese día se hizo pública la sentencia del Tribunal Constitucional que echó por tierra los cuatro años de lucha de esta familia. Cuatro años de pelea en los tribunales para conseguir que su hijo con autismo pudiera ser escolarizado en un centro ordinario.

El Tribunal Constitucional que se supone representa, interpreta y defiende la Constitución, las normas que rigen nuestra convivencia, afirmaba en su auto que entiende que la ley obliga a la Administración a promover la escolarización de los menores con discapacidad en centros ordinarios proporcionándoles los apoyos necesarios para su integración, siempre y cuando “no sean desproporcionados o no razonables”….

El Tribunal Constitucional no sólo dictó una sentencia que vulnera los derechos y la libertad de la familia de Daniel, sino que también atentó contra todas las familias de este país que opten por una escuela ordinaria para sus hijos con diversidad. A partir de ahora, centros y administración tendrán vía libre para rechazar a un alumnado que no es recibido precisamente con los brazos abiertos. Tendrán amparo legal para hacerlo gracias a los señores (¿jueces?) del Tribunal Constitucional.

Y yo me pregunto: si abominamos de la segregación en función de sexo, raza o religión, ¿por qué no aplicamos esos mismos criterios a la diversidad?

Creo, además, que es también una noticia nefasta para el sistema educativo y para todo el conjunto de la sociedad. Si los señores que interpretan la Constitución alegan que cuando los medios “sean desproporcionados o poco razonables”, el Estado tiene vía libre para dejarnos desamparados, ¿qué impide que esta misma doctrina no se aplique a otros ámbitos? La salud, por ejemplo…

Mientras, un sector del mundo de la diversidad (que es tan amplio como heterogéneo), se frota las manos porque esta sentencia avala su apuesta por los centros de educación específicos. Algunos, porque creen de corazón que es la mejor opción. Otros, por motivos puramente pecuniarios.

Independientemente de lo que piense y sienta cada padre/madre de niños y niñas con diversidad funcional, de lo que cada familia considere que es mejor para su hijo o hija, lo que se ha puesto en juego es la libertad de elección.

La legalización del aborto no obliga a nadie a abortar. La legislación en favor del matrimonio para las parejas homosexuales, no nos fuerza a unirnos a alguien de nuestro mismo sexo. La regulación del derecho a morir dignamente, no obligaría a acogerse a él a quien no lo desee. El objetivo de las normas que se autoimpone una sociedad debería ser el de garantizar la libre elección. La libertad individual en función de las características, el pensamiento y la situación vital de cada uno. Quien no quiera hacer uso de la alternativa, simplemente que no lo haga. Pero que nos deje elegir al resto.

Lo expresó muy bien el ministro Fernández Ordóñez cuando, a principios de los años 80, una parte importante de la sociedad de este país se enfureció a causa de la aprobación de la Ley del Divorcio: “A quien no le duela la cabeza, que no tome aspirina”.

Quienes hemos apostado por la escuela ordinaria para nuestros hijos e hijas, no estamos ni más ni menos llenos de razón que quienes han optado por centros específicos. Son nuestras circunstancias y las de nuestros niños las que moldean la decisión final. Y lo haremos en función de infinitas variables que no se podrán extrapolar a otras familias. Es más, quizás quienes hoy estamos en el régimen ordinario, puede que mañana consideremos que lo mejor para nuestros hijos sea acudir a una escuela especial. Pero es imprescindible tener la opción de poder elegir y decidir libremente, sin imposiciones.

Yo misma me he cuestionado muchas veces si fue acertada o no la decisión que tomamos al matricular a nuestro hijo en una escuela ordinaria. La misma a la que acudía su hermana, como sería lo natural para cualquier hermano en cualquier familia. Y por supuesto que me he cuestionado muchas veces la inclusión a lo largo de estos años: cuando he visto cómo se masificaba su aula, cuando nadie se ha molestado en organizar actividades extraescolares que se adaptasen a él y a sus compañeros con diversidad, cuando ha vuelto a casa enfadado porque está “harto de que me digan que estoy enfermo” o triste porque en gimnasia o en el patio prefieren a otros niños como pareja de juegos porque “no sé correr”, cuando le veo tener que esforzarse el triple que el resto de sus compañeros en el plano académico para no alcanzar ni la mitad que ellos… Sobran motivos para haberme cuestionado muchas, muchísimas veces, esta opción.

Pero, muchas otras, también hay momentos que nos hacen inmensamente felices, a él y a mí. Y que me hacen volver a creer que sí, que es posible.

La semana pasada apareció con un fajo de dibujos en la mochila.

El grupo de Pupi

– ¿Y todos estos dibujos, hijo?

– Es que hoy hemos hecho un grupo en el cole

– ¿Un grupo de plástica? Qué bien

– No, mamá ¡un grupo! … Un grupo “secreto” de amigos

– Ah, ¿sí?

– Sí, y ahora tenemos que poner las normas. Esta tarde voy a pensarlas

Ahora quieren hacerse con una cartulina y pegar en ella los dibujos que han hecho a escondidas “los del grupo”. Me pregunta a qué excusa recurrir para poder hacerlo en clase sin que les confisquen su tesoro. Como ninguna de mis sugerencias le ha parecido buena, al rato me lo he encontrado recurriendo a Mr. Google en busca de consejo.

Consultando a Mr. Google

Por supuesto que hay momentos malos, pero también hay otros maravillosos y únicos como éste.

Y es a nosotros, a los padres y madres de ese niño, a quienes corresponde hacer balance y decidir qué es mejor para la felicidad y el desarrollo de nuestro hijo. Y el sistema debería apoyarnos en esta causa, la administración aportar los medios necesarios para completarla con éxito, el cuerpo docente vocación y fe en nuestros niños y el resto de la sociedad esa solidaridad que se supone nos hace humanos. Porque la inclusión escolar no sólo es beneficiosa para el alumnado con discapacidad, sino que también hace mejores al resto de sus compañeros y compañeras. A esos niños y niñas que serán los adultos del mañana y que, gracias al contacto con sus compañeros con diversidad, legislarán de forma diferente en el futuro y abominarán de la sentencia dictada por el Tribunal Constitucional de este país el 27 de enero de 2014.

LemaGrupoPupi

Mi primer trabajo – Mecánico

Enlace descarga en App Store

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Desarrollador: Filimundus AB

Idioma: sin audio voz

Precio: 0,89  €

Categoría: Ocio / Vehículos

Últimamente Antón ya no juega con el iPad. Por supuesto que sigue siendo un elemento imprescindible para su tiempo de ocio: disfruta de actuaciones musicales que busca con soltura en Youtube, visiona sus series y programas favoritos (cuyo horario televisivo suele ser incompatible con el escolar), se «cartea» con amigos y familiares a través del correo-e y de mi facebook (excelente ejercicio para la práctica de la redacción y la ortografía), edita postales y fotografías, busca en google sus ‘preocupaciones existenciales’: «cómo eran los reyes magos cuando existían«, «cómo se llama de verdad Antonio Recio«, «si Bilbao está más lejos que Japón» (es muuu cabezota), «madre de Roc en tu cara me suena«, “para hacer una tarta con chocolate y chuches”, «reservar para ir de crucero» (verídico…)

Así que, además de las actividades puramente académicas o didácticas, el iPad también le sirve como instrumento de ocio. Pero ya no “juega a juegos”. Y la causa es la carencia de juegos (o al menos resulta muy difícil encontrarlos) que se adapten a sus intereses y que, al tiempo, sean compatibles con sus características motrices. Los que sí encajan con estas últimas, suelen tener una temática o estética demasiado infantil porque están orientadas a bebés y sus actividades son extremadamente sencillas (= aburridas).

Y me da una rabia inmensa porque, realmente y con un mínimo de voluntad, no sería tan difícil cambiar esta realidad. No se trata ya de diseñar apps específicas para los niños con diversidad funcional (entiendo que es un sector tan minoritario como heterogéneo) sino, simplemente, de que se dotara a las aplicaciones de cierta accesibilidad a través de sus ajustes. Algo tan sencillo como, por ejemplo, suprimir el limitador de tiempo para ejecutar una acción o completar un nivel; la posibilidad de transitar por los distintos niveles del juego, independientemente de si se ha superado o no el anterior; incluir diversos grados de dificultad/destreza que permitieran adaptar el juego a las características motrices y cognitivas de cada niño.

Cada cierto tiempo mi hijo me pide: «mamá, ¿me bajas un juego?«. Y mamá busca, rebusca y descarga, casi siempre sin éxito. Así que, cuando nos encontramos con algún juego con el que consigue emocionarse, disfrutar y utilizar varios días consecutivos, vengo corriendo a este rincón para contároslo con la esperanza de que pueda divertir también a vuestros niños.

Este es el caso de la aplicación que hoy reseñamos y con la que lleva jugando entusiasmado varias semanas. Es una suerte que tuviera un precio tan asequible (0,89 €) porque, de lo contrario, no creo que me hubiera animado a descargarla. Ha sido mucho el desembolso inútil en apps, así que ahora no me arriesgo fácilmente. Es por ello que me parece tan importante que las aplicaciones (sobre todo las de cierto coste) cuenten con una versión gratuita de prueba o, al menos, con algún vídeo oficial (realista y sin excesiva edición, por favor) que permita visualizar su funcionamiento.

Descripción: Esta app de Filismundus nos sitúa en un taller mecánico al que acuden diferentes y variopintos vehículos. El jugador actúa como mecánico satisfaciendo las demandas de sus clientes: desde un sencillo repostaje, lavado o revisión de la presión de los neumáticos hasta el cambio de aceite, reposición de anticongelante, recambio de ruedas o labores de chapa y pintura.

Cada tarea es remunerada y permite al niño ir acumulando monedas en su caja registradora. Esta resulta una parte muy interesante de la actividad, ya que ofrece la oportunidad de trabajar la numeración de una forma lúdica: reconocimiento de cifras, entender cómo van aumentando progresivamente, proponerles objetivos que den sentido a la numeración. Si, por ejemplo, ha conseguido 320 monedas, podemos animarle diciéndole: “a ver si llegas a 350”; si obtiene 780 proponerle alcanzar las 900, etc. Es una forma útil y amena de aprender a contar de decena en decena o de centena en centena.

Tiogenial

Tiogenial (sup.)Si organizáramos un concurso de genialidad en la familia, todos los niños votarían en masa por mi hermano.

Todos los tíos (o casi todos) suelen ser geniales hasta que son padres. Tiogenial hace ya algún tiempo que es padre y sigue estando en el Top Ten de los tíos.

Es un “tío” genial hasta para su propia hija.

Según han ido llegando niños a la familia, Tiogenial les fue convenciendo de que era un mago. Pero no un mago que hace magia, sino un mago de verdad. Y tal fue el grado de convencimiento al que llegaron, que Sirena acabó, a su vez, catequizando al resto de colegas de Infantil. Se convirtió en una verdad irrefutable.

– ¿Este es tu tío el mago?

– Sí

– ¡Uuaauuu! (exclamaba la manada de niños que acababa rodeando a Tiogenial en el parque)

 

A Tiogenial le encanta hacer cosas “diferentes” con los enanos. Y cuando digo diferentes, me refiero a diferentes de verdad.

– Hoy hemos hecho un “harlem-shake’”

– ¿Un qué?

– ¡Tía! ¿No me digas que no sabes lo que es un “harlem-shake”?

Tiogenial es el más rápido del lugar desenfundando el móvil y disparando Google. Que dudas de la existencia de vida fuera de la Tierra, toma artículo científico en Taringa. Que defiendes con vehemencia la utilidad de las tildes, siempre encontrará en la red algún (pseudo)lingüista que apoye su desacertada opción. Que no piensas volver a votar en la puñetera vida, enlace a la web del Partido X para convencerte de dónde vendrá el cambio definitivo. Que no sabes lo que es un harlem-shake, tandada de vídeos idiotas en Youtube.

Para todos aquellos tan ignorantes como yo que no sepan de qué va esto:

Este es el último que han hecho. Debo reconocer que han ido mejorando con el tiempo. Y que, gracias a sus iniciativas, voy cubriendo mis lagunas culturales: ahora ya sé lo que es un harlem-shake.

 

Aunque, a veces, sólo a veces, sus ideas no son tan geniales. Como el día que llamó a su hija (desde el baño) fingiendo ser la Señorita Rottenmeier y amenazándole con presentarse en su casa si no se acababa la cena de inmediato. No tuvo ningún efecto sobre la no-comensal (está curada de espanto y se ha convertido en la niña de cuatro años más incrédula del mundo) pero su primo, que cenaba tranquilamente a su lado, entró en ataque de pánico. El comunicante anónimo acabó confesando pero, igualmente, Sapito no quiso volver a ver Heidi nunca jamás. Con lo mucho que su madre (yo) estaba disfrutando la revisión.

La afición por las llamadas anónimas le viene de lejos. Con 10 años telefoneó al bar de Tía C. con un trapo en la boca:

– Esto es un aviso para que desalojen el local. Dentro de media hora explotará una bomba. Repito, desalojen el local

Puede parecer una broma tonta. A no ser que vivas en el País Vasco y sean los años 80… Afortunadamente, Tía C. es tan gansa como él y no se lo tuvo demasiado en cuenta. La llamada se repetía puntual cada 28 de diciembre. Formaba ya parte de la tradición familiar navideña: el champán, los regalos, las uvas y la llamada anónima.

– Pero mira que eres pesao… – contestaba Tía C. antes de colgarle

 

Ni que decir lo que ha supuesto para alguien como él la llegada del wasap:

Ya sabéis que no creo en fenómenos paranormales pero grabando un vídeo a M. la cámara captó algo que no puedo explicar

Adjunto prueba:

 

En el grupo de PRIM@S ya nadie le toma en serio. Le va a pasar como a Pedro (el del lobo). De hecho, ya le ha pasado.

 

Hoy es su cumpleaños. Está pelín harto de que siempre le regale un libro

– ¿Otro libro?

O una camiseta

– ¿Otra camiseta?

Así que este año he decidido dedicarle esta entrada. Felicidades, hermanito. Eres el mejor de los tíos y el más grande de los hermanos.

Ah, y que sepas que este cumple cae en par y toca libro 😉

Proyecto Clics (5): LA MÚSICA

El tema propuesto por Proyecto Clics para este mes de enero está centrado en lo que ha sido la gran pasión de Antón desde siempre: la música.

Cuando aún no tenía lenguaje verbal y ni siquiera habían empezado todavía a signar, nos demostró, a través de su principal medio de comunicación que era aquella sonrisa inmensa, cómo era capaz de reconocer sus canciones preferidas con tan sólo escuchar los primeros acordes. Ha seguido siendo así desde entonces. Y lo mejor de todo es su falta absoluta de prejuicios: le gusta todo tipo de música y canciones. Eso sí, mejor si están cantadas en un idioma que él sea capaz de entender 🙂

Enlace a Proyecto Clics: La Música 

 

Proyecto Clics: Música