Querido Ratoncito Pérez

Carta al Ratoncito PerezHace algunos años, cuando Sirena acababa de cumplir 7 años y apenas un mes antes de la Navidad, una niña (mayor) de la familia vino a preguntarme si ya sabía “lo de los Reyes Magos”.

– Noooo ¡Ni se te ocurra decírselo!

Apenas cinco minutos después, mi pequeña Sirena bajo las escaleras con la cara descompuesta…

– ¿Es verdad, mamá?

¿Qué hacer? Pues confesar “la verdad”… Y reprimir las ganas de abofetear a niña-mayor.

– Sí….

De repente, se le descompuso aún más el rostro y apareció en sus ojos una mirada de pánico:

– ¿Lo del Ratoncito Pérez también era mentira? 

– Sí….

– ¿Y qué más mentiras me habéis contado? – preguntó dolida. Y decepcionada con esa madre que llevaba toda la vida insistiéndole en que nunca, nunca se debía mentir a los padres y que le aseguraba que ella jamás le contaría mentiras a sus hijos (salvo esa…)

Lo de los Reyes Magos fue una pequeña decepción pero lo del Ratoncito Pérez adquirió tintes de tragedia. Porque mantenía una relación muy especial con ese roedor coleccionista de dientes. Llevaba varios años carteándose con él. Todo empezó la noche en que perdimos el diente que se le había caído ese día. Al verla tan angustiada, se me ocurrió una solución: escribirle una carta donde le contáramos lo que había pasado. Para darle credibilidad yo misma respondí a la misiva y ahí se inició el embrollo.

– La vas a volver loca… –  me recriminaba su padre.

Al principio escribía yo las cartas que ella me dictaba. Cuando aprendió a escribir, las redactaba ella misma. Y yo seguía contestando con la caligrafía que había inventado para el Sr. Pérez.

Tanto le gustaba este intercambio epistolar, que no sólo le escribía cada vez que se le caía algún diente: le contaba cosas que le sucedían en el cole, lo invitaba a su cumpleaños…. En fin, que se me fue de las manos. ¿Cómo no iba a decepcionarse al conocer “la verdad”?

querido raton Perez. Me voy a portar muy vien y me voy a cuidar mis dientes pero tengo una pregunta ¿porque te gusta acer regalos a los niños e raton perez? ¿porque quieres a los niños?

muchos Besos

Amara

 

querido Ratoncito Perez:

soi Amara  este fin de semana ben a mi casa el sabado alas 8 de la mañana.

 

querido raton perez:

bas a venir a la fiesta de cumpleaños si o no

tu amiga

Amara

 

Querida Amara:

No puedo ir. Voy a estar durmiendo después de toda la noche trabajando. Sólo puedo ir cuando me dejes algún diente.

¿Qué quieres decirme?

Te mando esta nota por medio de mi gran amiga la Ratita Margarita.

Pórtate bien y cuida y limpia mucho los dientes.

Muchos besos

Tu amigo,

Ratón Pérez

 

Aún después de enterarse de “la verdad” la pobre siguió acompañando cada diente con una nota…

Querido Ratoncito Perez:

Soy Amara Hoy se me cayo un diente. La verdad es que le tocaba amenudo al diente. 

Y te lo dejo ai y también un regalo y Antón está superentusiasmado con el diente y bueno tengo que irme a la cama.

La que se le cayó el diente, 

Amara

 

A Antón se le cayó su primer diente comiendo palomitas en el cine. No fuimos capaces de encontrarlo… Esta vez fue su hermana quien decidió que había que recurrir a la tradición familiar y enviar una misiva al ratoncito explicándole lo sucedido. Así que imagino que ya no me guardaba rencor por el “engaño”.

Carta al Ratoncito PerezHola!!

Soy Antón y se me cayó un diente pero lo tragué

¿Puedes hacerme un regalo de todos modos y buscarlo en el cine?

Muchas gracias,

Antón

 

 

 

Carta al Ratoncito PerezQuerido Antón:

La próxima vez diles a tus papás que te arranquen el diente para no perderlo.

Besos,

Ratón Pérez

Hay que decir que Antón no reaccionó de igual forma que su hermana. No resultó buena idea. Cuando vio que el bicho respondía, le entró auténtico pánico: ¡ni hablar de volver a dejar los dientes debajo de su almohada! Había que colocarlos en el pasillo, bien lejos de su habitación. Para él resultó una liberación enterarse de “la verdad” sobre los Reyes Magos, el Ratón Pérez y demás moradores de la mitología infantil. Mi pequeño valiente 😊

Carta al Ratoncito Perez

Cajas de pasado

En una entrada anterior confesaba mi inclinación a guardar todo tipo de cosas aparentemente inservibles (Mucho más que 3 ruedas)

Pues bien, tengo “escondidas” cajas donde guardo de todo: el predictor que anunció la llegada de mis hijos, el periódico del día en que nacieron, el último chupete que usaron, sus dientes de leche, invitaciones de cumpleaños, los cuadernos viajeros de la guardería, dibujos que van desde torpes trazos a auténticas obras de arte, cuentos a medio empezar, cartas dirigidas a los Reyes Magos y al Ratoncito Pérez; notas de profes, monitores de actividades o del comedor; conchas, piedras y cristales de colores pulidos por el mar; flores secas…

Casi la mitad del contenido de esas cajas está compuesto por los dibujos, collages y diseños de Sirena. Su producción era tal que, con toda la pena de mi corazón, llegó un día en que decidí que había que empezar a seleccionar y…. desechar. Y la muy (…), siempre tan vivaracha como suspicaz, acabó revisando la papelera.

Un día me encontré con esta nota delante del ordenador:

cajas llenas de recuerdosquerida mama.

estoy muy decepcionada.

porque no me quieres nada de lo que te regalo y todos los dibujos que te regalo los tiras a la vasura.

A.

Espero que, dentro de unos años, cuando le haga entrega de mis tesoros, pueda contribuir a aliviar ese pequeño trauma infantil. Aunque, de todos modos, creo que sigue siendo igual de perspicaz y que ya ha descubierto mi secreto porque de vez en cuando me da algo (un papel, una carta, un objeto) y me dice: “Toma, para que lo guardes en esa caja que no quieres que vea”. La historia siempre se repite: yo también sabía de niña dónde escondían mis padres todas esas cosas que no querían que nosotros viésemos o supiésemos 😉

El caso es que así es como voy componiendo un regalo a lo largo del tiempo a través de mis “cajas secretas”. Tengo intención de entregárselas para su 15 cumpleaños. No sé muy bien por qué elegí esa fecha. O tal vez sí. Porque creo que mis 15 años, aquel 2º de BUP memorable, marcó mi salida de la infancia: los secretos que se empiezan a compartir fuera de casa y el nacimiento de esa cuadrilla de amigos que me ha acompañado desde entonces. Un acompañamiento que ahora es más espiritual que físico porque una fuerza centrífuga nos ha dispersado por el mundo. Sin embargo, nuestro reencuentro anual (y también errante) se ha convertido en una fecha sagrada. Porque nos volvemos a convertir en críos de 15 años que comparten secretos y puestas de sol.

Amistad 15 años

Quizás en el caso de mis hijos, esa salida de la infancia se produzca antes o después de ese aniversario, pero en mi corazón y en mi cabeza se ha convertido en un puente importante de cruzar. Con seguridad y, sobre todo, con mucho amor. Un puente que empieza a marcar una despedida. Puede que para Antón no vaya a ser así… Y me dolerá en ambos casos de la misma forma: por la hija que empieza a cruzarlo sola y por el hijo que quizás no sea capaz de rebasarlo.

 Cajas llenas de recuerdos

Gracias Daniela ❤

constructivismo, metodología constructivista, trabajo por proyectos, pedagogía, discapacidad, diversidad funcionalLa suerte, el azar, el destino, o como queramos llamarle a esa circunstancia que suele marcar nuestras vidas, quiso compensar la tremenda putada que la lotería genética le había hecho a Antón colocando a Daniela en su camino.

Daniela, su maestra durante los tres cursos de Educación Infantil, nos demostró que la carencia de recursos puede suplirse muchas veces con ganas, vocación y esfuerzo. Y, sobre todo, con el amor infinito que ella demuestra hacia todos sus niños.

Daniela es vocación, intuición, imaginación, sensibilidad, capacidad de trabajo, entrega, dedicación. Resulta imposible trasladar en una sola entrada la forma en que suplió la falta de medios con todos los recursos nacidos de su tremenda vocación y su extraordinaria imaginación. Haría falta un libro completo para hacerlo. Difícil también expresar y agradecer todo lo que pude aprender a su lado. Con ella lo aprendí todo. Y nunca podré agradecer lo suficiente su generosidad por todo el tiempo que me dedicó y todo cuanto me enseñó. Y nuestra experiencia junto a ella demuestra que, si el maestro se involucra de verdad y los padres son flexibles, se dejan guiar por esa persona y confían en ella ciegamente, se puede obrar un auténtico milagro y acercar la integración escolar y social de ese niño a la realidad con la que muchos soñamos.

Esos años al lado de Daniela me hicieron además entender cuánto de importante tienen los docentes a estas edades, lo claves que resultan para nuestra sociedad y lo poco que se cuida su función. Solemos valorar socialmente a los docentes de forma inversamente proporcional a su influencia real sobre los alumnos. En la cúspide situamos a los catedráticos de universidad (cuando poco o nada pueden ya influir sobre los valores y la personalidad de nuestros hijos llegados a esas edades), mientras parecemos colocar en lo más bajo del escalafón a quienes se ocupan de ellos hasta los 6 años. Esos seis años cuya importancia coinciden en resaltar todos los expertos en pedagogía, psicología o biología. Increíble paradoja sobre la función de estos docentes que lleva también a descuidar su elección. Deberíamos reflexionar sobre lo trágico que resulta que existan personas que ejercen de forma equivocada su trabajo, con el daño tan enorme e irreparable que pueden causar.

Ojalá muchos futuros docentes pudieran formarse junto a Daniela Rocha para salir tocados con esa varita mágica tan especial que los convertirá en maestros muy especiales. No consigo entender que la formación en Ciencias de la Educación no obligue a los estudiantes a ejercer prácticas desde el minuto uno y de forma continuada a lo largo de toda la carrera, de la misma forma que los estudiantes de Medicina se convierten en la sombra de los profesionales que están en ejercicio por consultas y hospitales.

Me gustaría dedicar las entradas de estas últimas semanas del curso escolar a analizar diferentes aspectos de la escolarización, referidos especialmente a la de los niños con diversidad funcional. He intentado recoger en ellas diferentes reflexiones que pertenecen a la primera etapa de la escolarización de Antón. Nuestras vivencias en Educación Infantil fueron tan extraordinarias que me convencieron en aquel momento de que la inclusión de mi hijo en una escuela ordinaria sí era posible.

Lamentablemente, el paso a Primaria y nuestro camino en estos últimos cursos ha evolucionado de forma muy distinta. Tanto dentro como fuera de la escuela. Los factores y las circunstancias que han marcado esta inflexión son múltiples y variados. Tienen más que ver con la complejidad de la propia sociedad, la evolución de los niños según van cumpliendo años y los roles, capacidades o destrezas que el mundo les empuja a valorar, que con la propia escolarización. Dado que todavía estamos ahí inmersos y resulta difícil analizar una situación sin perspectiva y cierta objetividad, pospondré las reflexiones y conclusiones derivadas de esta última etapa. Intentaré también que el dolor de ahora no me impida recordar la extraordinaria experiencia y la felicidad vivida en aquellos tres primeros cursos de Infantil. Trataré de analizar los principales factores que creo incidieron no sólo en los avances motores y cognitivos que entonces experimentó mi hijo, sino también en su desarrollo espiritual como el ser humano completo y complejo que es. Y ojalá nuestra experiencia pueda servir para marcar el camino y aportar luz tanto a las familias que inicien ahora la escolarización, como a esos docentes cuyo papel va a ser tan importante en las vidas de esos niños.

constructivismo, metodología constructivista, trabajo por proyectos, pedagogía, discapacidad, diversidad funcional

Los tres años que Antón pasó al lado de Daniela fueron los más felices de nuestras vidas. A veces me gustaría sumergirme en un bucle espacio-temporal que reprodujera aquella época de forma indefinida. Que los años que nos quedan por vivir transcurrieran en nuestro particular “día de la marmota” y que ese tiempo nos atrapara y no nos dejara escapar nunca.

Campanilla y Los Delincuentes

Parece el nombre de un grupo de rock, pero no. Es la banda de los primos.

Los Delincuentes son cuatro y viven a 600 km. Campanilla, a escasos 20. Este reparto de distancias ayuda a compensar los casi tres meses de convivencia vacacionil con los primeros. La disposición geográfica explica también que el enano viva más influenciado por los tules rosas y los botes de brillantina de Campanilla que por los hostiazos que utilizan sus primos a modo de saludo.

Campanilla llegó cuando Sirena y Sapito habían perdido ya toda esperanza de encontrar un aliado frente a tanta testosterona.

Los Delincuentes son chicos-chicos. Campanilla, chica-chica. Cumplen tan bien todos los tópicos sexistas, que parecen salidos de un catálogo de juguetes.

Para que se entienda mejor…

Esto es muy Campanilla:

juguetes chica

Y esto es muuuy Delincuentes:

juguetes chicos-2

A Los Delincuentes les debemos la pasión por el Atleti, el repertorio de tacos que todo buen vasco debe tener en su acervo cultural y la técnica para propinar su ya mítica “patada mortal”. A Campanilla, la inclinación por el color rosa y la fascinación por el repiqueteo de los tacones.

Delincuente A-1 debería haber nacido dos meses más tarde que Sirena. Sin embargo, ella parecía no tener ninguna prisa (ha sido así desde entonces) y asomó la cabeza un mes más tarde de eso que se (mal)denomina “salir de cuentas”. Por el contrario, A-1 ha sido un fuguillas ya desde el útero y aterrizó en el mundo un mes antes de lo previsto. Y así fue cómo se convirtió en El Mayor. Por 5 días. El tiempo que le llevó adelantarse a Sirena y que ella siempre le reprochará. Se ha venido considerando la mayor moralmente.

Según han ido avanzando los años y llegando más niños a la familia, han empezado a ser conscientes de las desventajas que supone este cargo. Así que ahora se disputan la veteranía en sentido contrario.

Delincuente A-2 es un mentiroso compulsivo, pero tiene tanta gracia que esperamos sus bolas con impaciencia.

– ¡¡¡Agüela, agüela!!! ¡¡¡Ven rápidoooooooo!!!

– ¿Qué pasa?– grita la abuela desde la cocina, indecisa ante abandonar la sartén al fuego o acudir a los gritos pavorosos del nieto.

– ¡¡¡¡Que ha entrado un niño por la ventana!!!!!!!

A la mierda la sartén… Sale corriendo en dirección al salón

– ¿¿Cómo que ha entrado un niño por la ventana??

– Siiiiii. ¡¡Y mira!! ¡Se ha puesto a pintar la tele!

(Advertencia: las marcas de grafito resultan imposibles de eliminar de una pantalla LED)

Da igual las veces que se le interrogue a A-2 sobre este incidente, o cualquier otro igual de inverosímil, que siempre da la misma versión y nunca incurre en contradicciones. Tenemos dos teorías:

Opción A: Se acaba creyendo sus propias mentiras.

Opción B: Es el mejor mentiroso del mundo mundial.

De todos modos, y en su descargo, hay que decir que se trata de un gen autosómico dominante que hay en nuestra familia. A-2 lo ha heredado de su madre. Ahora no me atrevo (porque no conviene motivarlo más) pero cuando crezca, tengo pendientes con él varias conversaciones acerca de la infancia de su progenitora.

Delincuente G: Es el “primo especial” de Sapito. Esto significa que se adoran y se pelean por partes iguales. Que pasan de las carcajadas a “las hostias” en cuestión de segundos. Pero aún en el último caso, no puedo evitar contemplarles con una sonrisa de oreja a oreja de “bendita normalidad”.

Delincuente U: Llegó el último pero es el más delincuente de todos. Ha tenido buenos maestros…

Cuidado con U. que es pequeño”, les advierten siempre al resto. ¡Ja! U. es la prueba viviente de que el tamaño y la edad NO importan.

Campanilla, con su pelo rubio y sus ojos azules de princesita salida de un cuento, tiene el gen de la mala hostia y el “mandonismo” que pasó directamente del abuelo a ella, saltando una generación y esquivando a su padre.

– ¿Por qué lloras, Campanilla?

– Porque Antón me ha llamado mandona y chivata. Y mandona no me importa… ¡pero chivata no soy!

Su propio padre suele decir: “Le pones un tricornio y acojona”.

¡QUÉ GRANDES SON LOS PRIMOS!

Tienen todas las ventajas de los hermanos y casi ninguno de sus inconvenientes

 

 

 

 

Enlaces relacionados:

Notxevieja, txampán, pintxos y txutxes

Tiogenial

 

Yasmín y Antón

Está claro que, en cuestión de Amistad, lo importante no es la cantidad sino la calidad 

 

Corazon-1

Corazon-2

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dibujo Yas

 

 

Postal Entera

 

CompoYas

Sobran también las palabras…

Ya hemos llegado

Adolescencia: Cuando los niños se nos escapanLadolescente se me escapa. Qué pena… Cada vez resulta más difícil engancharla en aquellos planes que tanto le gustaban de “sólo nosotros cuatro“. Conseguir ponernos de acuerdo para ver una peli en familia resulta ahora misión imposible.  Pero estoy decidida a encontrarle ventajas a esta transición. La mejor: poder ver todas esas películas que había estado reservando para “más adelante”. Acostamos al enano, convencemos al padre para que disfrute de los colegas, nos arrebujamos en la manta y, a soñar juntas.

La de ayer, la película que más veces he visto después de Tal como éramos: The Commitments. Esta mañana se ha levantado y me ha preguntado si no tendría por un casual el cd con la BSO. Lleva toda la mañana sonando… Creo que ya ha ingresado en la secta commitmentiana 😉

Ya hemos llegado a “Más adelante”. Rosa Brillantina se ha convertido en Solo-Negro-Marrón y he dejado de ser su heroína. Ahora cierra la puerta de su habitación para hablar por teléfono y ya no suspira por hacerse un hueco en nuestra cama. Los besos y muestras de cariño en plena calle están completamente prohibidos y he pasado de “estar guapísima” a “vestir hortera”.

Sin embargo, ”Más adelante” no está tan mal. Es un lugar diferente y se añora muchísimo “Más atrás”, pero no está mal del todo… Estoy tratando de centrarme en descubrir sus ventajas y asumir que, aquella niña, ya no existe. Ahora tengo que ganarme a esta.

 

Tiogenial

Tiogenial (sup.)Si organizáramos un concurso de genialidad en la familia, todos los niños votarían en masa por mi hermano.

Todos los tíos (o casi todos) suelen ser geniales hasta que son padres. Tiogenial hace ya algún tiempo que es padre y sigue estando en el Top Ten de los tíos.

Es un “tío” genial hasta para su propia hija.

Según han ido llegando niños a la familia, Tiogenial les fue convenciendo de que era un mago. Pero no un mago que hace magia, sino un mago de verdad. Y tal fue el grado de convencimiento al que llegaron, que Sirena acabó, a su vez, catequizando al resto de colegas de Infantil. Se convirtió en una verdad irrefutable.

– ¿Este es tu tío el mago?

– Sí

– ¡Uuaauuu! (exclamaba la manada de niños que acababa rodeando a Tiogenial en el parque)

 

A Tiogenial le encanta hacer cosas “diferentes” con los enanos. Y cuando digo diferentes, me refiero a diferentes de verdad.

– Hoy hemos hecho un “harlem-shake’”

– ¿Un qué?

– ¡Tía! ¿No me digas que no sabes lo que es un “harlem-shake”?

Tiogenial es el más rápido del lugar desenfundando el móvil y disparando Google. Que dudas de la existencia de vida fuera de la Tierra, toma artículo científico en Taringa. Que defiendes con vehemencia la utilidad de las tildes, siempre encontrará en la red algún (pseudo)lingüista que apoye su desacertada opción. Que no piensas volver a votar en la puñetera vida, enlace a la web del Partido X para convencerte de dónde vendrá el cambio definitivo. Que no sabes lo que es un harlem-shake, tandada de vídeos idiotas en Youtube.

Para todos aquellos tan ignorantes como yo que no sepan de qué va esto:

Este es el último que han hecho. Debo reconocer que han ido mejorando con el tiempo. Y que, gracias a sus iniciativas, voy cubriendo mis lagunas culturales: ahora ya sé lo que es un harlem-shake.

 

Aunque, a veces, sólo a veces, sus ideas no son tan geniales. Como el día que llamó a su hija (desde el baño) fingiendo ser la Señorita Rottenmeier y amenazándole con presentarse en su casa si no se acababa la cena de inmediato. No tuvo ningún efecto sobre la no-comensal (está curada de espanto y se ha convertido en la niña de cuatro años más incrédula del mundo) pero su primo, que cenaba tranquilamente a su lado, entró en ataque de pánico. El comunicante anónimo acabó confesando pero, igualmente, Sapito no quiso volver a ver Heidi nunca jamás. Con lo mucho que su madre (yo) estaba disfrutando la revisión.

La afición por las llamadas anónimas le viene de lejos. Con 10 años telefoneó al bar de Tía C. con un trapo en la boca:

– Esto es un aviso para que desalojen el local. Dentro de media hora explotará una bomba. Repito, desalojen el local

Puede parecer una broma tonta. A no ser que vivas en el País Vasco y sean los años 80… Afortunadamente, Tía C. es tan gansa como él y no se lo tuvo demasiado en cuenta. La llamada se repetía puntual cada 28 de diciembre. Formaba ya parte de la tradición familiar navideña: el champán, los regalos, las uvas y la llamada anónima.

– Pero mira que eres pesao… – contestaba Tía C. antes de colgarle

 

Ni que decir lo que ha supuesto para alguien como él la llegada del wasap:

Ya sabéis que no creo en fenómenos paranormales pero grabando un vídeo a M. la cámara captó algo que no puedo explicar

Adjunto prueba:

 

En el grupo de PRIM@S ya nadie le toma en serio. Le va a pasar como a Pedro (el del lobo). De hecho, ya le ha pasado.

 

Hoy es su cumpleaños. Está pelín harto de que siempre le regale un libro

– ¿Otro libro?

O una camiseta

– ¿Otra camiseta?

Así que este año he decidido dedicarle esta entrada. Felicidades, hermanito. Eres el mejor de los tíos y el más grande de los hermanos.

MiHermanoEsGenial

Ah, y que sepas que este cumple cae en par y toca libro 😉

Proyecto Clics (5): LA MÚSICA

El tema propuesto por Proyecto Clics para este mes de enero está centrado en lo que ha sido la gran pasión de Antón desde siempre: la música.

Cuando aún no tenía lenguaje verbal y ni siquiera habían empezado todavía a signar, nos demostró, a través de su principal medio de comunicación que era aquella sonrisa inmensa, cómo era capaz de reconocer sus canciones preferidas con tan sólo escuchar los primeros acordes. Ha seguido siendo así desde entonces. Y lo mejor de todo es su falta absoluta de prejuicios: le gusta todo tipo de música y canciones. Eso sí, mejor si están cantadas en un idioma que él sea capaz de entender 🙂

Enlace a Proyecto Clics: La Música 

 

Proyecto Clics: Música

 

Notxevieja, txampán, pintxos y txutxes :)

Nuestra Nochevieja comienza en una tienda de chuches.

Sergio invita a toda la cuadrilla a champán y pinchos en el local que regenta su familia “Chuches Oti”. Los niños tienen barra libre ese día, así que os podéis imaginar donde radica el principal interés de Antontxu y Ladolescente por ir a celebrar el fin de año a Euskadi.

 

tienda-de-chuches-de-sergio-y-oti

Las juergas nocturnas con los primos son geniales, ir al PIN es lo más, la tradicional visita a San Mamés emocionante hasta para los no-futboleros, los regalos del Olentzero nunca decepcionan pero… ay, “la tienda de chuches”. El paraíso de todo niño. Porque además, no contentos con jartarse allí, cuando se oye el primer “Venga, que hay que marcharse”, empiezan todos a correr como posesos por la tienda, bolsa en mano, haciendo acopio de provisiones pa’ después. Es el día del año que más vergüenza paso. Palabra.

Cuando vuelven y lo cuentan entre los amigos, estoy segura de que nadie les cree 😊

Ni que decir tiene que algún año la cosa ha acabado en vomitona, además del monumental (y ya tan clásico como las uvas) enfado de Tía Crucita, que ve como el “menú infantil” que ocupa media mesa ni se toca.

Este año casi acaba en tragedia porque a punto a puntito hemos estado de no poder venir… Pero, finalmente, aquí estamos, a escasos metros de la tienda de Oti, intentando contener la embestida de las fieras y conseguir que al menos la entrada la hagan con un mínimo de dignidad y parezcan hasta criaturas humanas.

Sé que Sergio se lo perdona todo.

Como sé que les ha regalado el que será el recuerdo más mágico de su infancia.

 

Notxevieja Txutxera

 

¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO, CAPPACIANOS!!!

URTE BERRI ON – FELIZ ANO NOVO – BON ANY NOU

 

 

Actualización (diciembre de 2016):

actualizacion-nochevieja-chuches

Lola, Luz de Luna

Planchando los vestidos de la Nancy

Planchando los vestidos de la Nancy

Mi hijo tiene una amiga muy especial. Ni los 150 kilómetros de distancia que les separan ni los casi 60 años que se llevan, son obstáculo para su relación.

Antón le envía correos donde le enseña su nuevo corte de pelo, le manda besos de chocolate y le llama Luz de Luna.

Lola le explica cómo cazar grillos (en tiempos era la mejor cazadora de grillos de la zona!), le confiesa que pone huevos y le pide consejo sobre los nuevos juegos que ha inventado para sus nietos.

Se intercambian vídeos donde ella le canta “eres tú mi príncipe azul”, mientras Antón ejerce de improvisado cantautor para dedicarle el vals “eres tú mi corazón”. Se remiten paquetes con regalos: dibujos para ella y modelos exclusivos para la Nancy (que son la envidia de las Barbies vecinas) para él.

 

correo-1

 

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correo 4

 

correo 5

 

Y yo tengo la inmensa suerte de ser testigo directo de esta mágica amistad.

Postale

Postal virtual para Lola creada con “Postale”

¡Buenos días, excursionistas!

El día de la marmotaHoy he hecho el cálculo: 175 días lectivos x 10 cursos (más lo que va de este) x 5 veces/mañana (o más) x 2 niños = 17.500 veces que he repetido “Espabila que hoy perdemos el bus” (léase en tono pelín (bastante) vociferante).

Utilizo diversas variantes:

Hoy sí que sí que perdemos el bus

Como pierdas el bus, no sé qué te hago…

– ¿Qué quieres? ¿perder el bus? ¿¿sí??

Como perdamos el bus, vas andando al cole

¡¡¡¡¡Vamos a perder el buuuuuus!!!!!!!

Dos elementos comunes e indispensables a todas ellas que admiten múltiples combinaciones: perder y bus.

Cada mañana hacemos los 100 metros lisos. Es la distancia que separa nuestro portal de la parada. Aunque en realidad no son lisos, sino cuesta abajo. Teniendo en cuenta que el enano tiene múltiples habilidades pero la velocidad y el equilibrio no se cuentan entre ellas (menos aún si van combinadas), el peligro de despeñamiento mañanero es importante.

Los datos están en realidad un poco inflados porque, desde el curso pasado, Sirena va al instituto que está a unos razonables 2 kilómetros de distancia. Así que, si pierde el bus, allá ella… He decidido desentenderme.

Los 2 km. a pie no le hacen ningún daño. Como buena atleta que es hasta puede aprovecharlos como entrenamiento (intento autoconvencerme para resistir la tentación de lanzar algún que-vas-a-perder-el-bus). De todos modos, me fastidia verla pueblo abajo haciendo de sherpa con el pedazo mochilón que carga a la espalda. Que en vez de entrenar los 2.000 metros, más bien pareciera que está realizando maniobras.

Y, como una es animal de costumbres y aún le queda algún vestigio de instinto materno-busil, pues sí, se me acaba escapando alguna de esas frases de “por un lado me entran, por el otro me salen”.

Seguimos, pues, reproduciendo cada mañana nuestro particular “Día de la marmota”:

– ¡Bien, excursionistas, arriba!

I got you, babe!!

 

Y lo más increíble del asunto es las pocas veces que hemos perdido realmente el puñetero autobús 🙂

 

Surrealismo wasapero

Surrealismo wasaperoEsta tarde he recibido un mensaje vía wasap de uno de los compañeros del enano:

– Hola anton que hicisteys en clase dime los deberes que os mandaron y las pag i eguercicios para hacaerlos no pude ir a clase porque me levante enfermo

Después de preocuparme por su salud, alabarle por su interés y responsabilidad y mandarle el listado de ejercicios que solicitaba, le pasé con el enano. A la media hora me viene, teléfono en mano con la pantalla “fundida a negro”. “Se ha acabado la batería”, me informa.

Más tarde esa noche, recuerdo la situación y cojo el móvil (recuperada ya en parte su batería) para cotillear la conversación de los elementos:

– Hola anton

            – Que pena

– Qetl

– Que tal

            – Bieb

– Cuando quedamos para dar un paseo

– Que no sea mj

            – Bale

            – Cuando quieras

– Anton bas a la biblioteca a hacer los deberes

– Yo si

– Ok

            – Si

– Que días bas

            – No voy pero quedamod

            – El lunes

– Vale lo lunes mierclole y viernes

– Ok

            – No

– Que dias

            – El lunes

– Ok

– Este

– A que hora

– Alas 15 30

– Me equiboque

– Alas 17 30

            – El jueves vienen los

– Los jueves y martes tengo ac

tividades

            – Reyes magos

– Al cole

            – Si

– Que guai (smiley) (papa nöel) (arbolito) (arbolito) (regalo)

– Traen regalos¿

            – Tengo berguenza

– O vienen a buscar las carts

            – Si

– Porque tienes verguenza

– Traen regalos

            – No se

            – No

– Ok

– Que tal el cole

            – Bien

            – Y tu

– Lo pasaste guai

– Mas omenos

            – Si

            – Ok

– Estoy resfriado

            – Ohhh

– Mañana hacemos los de beres en labiblio

            – Que

            – Vi tu cara me suenq

– Que si mañana hacemos los deberes en la biblioteca

            – Si

            – Ok

– A que hora

            – No se

            – Di tu

– Als 18 30

            – Ok

– ¡*@6¡%@+¿

            – Que

– Que haceis

            – En donde

– Esque tenia los números actibados

            – Porque

– No entiendo

            – Nada nada

– Ok

– Ablamos de otra cosa

            – Ok

– Deque

            – Tu

– Tu

            – Tu

– Tu

            – No tuuu

– Saves que cuando fui a madrid se sento una famosa que es cantanta y fue a tusique valesi me escribió una cancion

– Se llama teresa paramont

            – De que iba

– De negro

– Con un gorro marron

            – No La cancion

– Temando la cancion

            – Cantamela

– Llaba

[Audio con la canción de “teresa paramont” (??) cantada por M.]

Antón “Mr. Monosílabos” decide dedicarle también una canción, que es contestada por su amigo con una nueva melodía. Le siguen varias más…

Tras este intercambio musical, debieron caer en la cuenta de que era mucho más fácil comunicarse mediante audios que luchando contra las teclas y la ortografía. Así que, lo que sigue a continuación son una serie de grabaciones, algunas inteligibles, otras menos, pero todas ellas memorables… y la muerte de la batería de mi móvil 🙂 #grandesmomentos

Surrealismo wasapero

Sirena y Sapito

Estrenamos categorías nuevas para las entradas sobre los enanos: “Sirena”- “Sapito” – “Sirena y Sapito”.

Ya sé que son cursis, pero me da igual… Los despierto así todos los días.

– Buenos días, Sirena

– Buenos días, Sapito

Sirena porque nunca quiso ser mi princesa. “A mí me gustan más las sirenas, mamá”, protestaba siempre.

Sapito porque cada mañana, después de despertarle con un beso, se transforma en mi príncipe.

Sirena y Sapito

Feliz día, Sirena

hermanos de niños con discapacidadPor estas mismas fechas, hace ya algunos años (más de la mitad de la vida para ti), nos pediste que te regaláramos para tu 6º cumpleaños un libro escrito por sirenas, para poder demostrar que realmente existían.

Has sido siempre única y especial. Y aunque creas que este blog es por y para Antón, y porque seguramente muchas veces también sientas que mi vida gira sólo entorno a él, quiero que sepas que los dos sois lo más grande de mi existencia. Que nunca ha existido una niña tan generosa como tú, que desde el día en que tu hermano llegó a casa, supiste entender sus circunstancias, quererle, apoyarle y demostrar una generosidad infinita para cederle el protagonismo principal en nuestra familia. Te quiero, mi vida.

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Parchís y recuerdos de infancia

He descubierto que los héroes de mi infancia también pueden ser los de mis hijos. Con la mayor funcionó: Pippi Calzaslargas, mi heroína por antonomasia, fue su referente durante toda la etapa de infantil. La diferencia con el personaje de Astrid Lindgren sólo la marcó el sexo de su mascota: no se separaba de un mono de peluche al que llamaba Señorita Nilson. Y en lugar de soñar con Eurodisney como la mayoría de sus compañeros, su ilusión era poder visitar algún día la casa de Pippi, Villa Kunterbunt, recreada en una isla de Suecia.

Después pasó a La casa de la pradera, Verano Azul, Los ángeles de Charlie, Ana de las Tejas Verdes… Se hizo tan entusiasta de estas series como en su día su madre. Ahora que es pre-adolescente, estamos entrando en otra fase: Grease, Dirty Dancing, El guardaespaldas

Acaba de descubrir Fama (la serie de televisión, no el largometraje de Alan Parker que me parece todavía demasiado fuerte para una niña de 12 años) y está entusiasmada. Ha sustituido a Pippilotta Viktualia Rullgardina por Coco Hernández en su universo mitómano, ha decidido destinar sus ahorros a estudiar en el High School of Performing Arts de Nueva York y se pasa el día en mallas y calentadores viendo tutoriales en Youtube para aprender a hacer el spagat. Que levante la mano la que no llevara calentadores a principios de los 80 o no conserve alguna lesión de aquella época intentando realizar esa contorsión sin calentar y a lo bestia.

Lesiones de adolescencia que se sumaban a las de la infancia de la década anterior: algún brazo roto imitando a Kelly, Jill y Sabrina (nosotras) o Starsky y Hutch (ellos), un aplastamiento si tenías la mala fortuna de formar parte de la fila inferior de la torre de Con ocho basta que tanto nos gustaba reproducir, un esguince rodando entre matorrales y maleza inspirándonos en Laura Ingalls y sus hermanas o alguna cicatriz en la rodilla huyendo del pringao a quien le tocara ejercer de Doctor Infierno, si tenías la suerte de hacerte con los preciados roles de Koji Kabuto (ellos) o Sayaka (nosotras). También recibimos más de una patada de los múltiples autodidactas en artes marciales que surgieron gracias a Kung fu o La frontera azul. Cuántas historias podrían contar los descampados de los 70 (ahora invadidos por urbanizaciones sin tendales a la calle o hileras de adosados). Los sábados se inundaban de indios, vaqueros, piratas, mujercitas, tarzanes, marisoles… Podía saberse qué película habían pasado esa tarde por televisión con sólo asomarse a la ventana y echar un vistazo a “la campa de Félix”.

Y, aunque nos cansemos de señalar que la infancia de ahora no es como la de antes, los sueños de mi hija son exactamente los mismos que yo tenía a su edad. A lo mejor ella sí que consigue cumplirlos. O quizás logre algo aún mucho más grande que triunfar en Broadway, como lo es disfrutar de unos hijos tan maravillosos como ella y su hermano.

Aunque he intentado enganchar también al pequeño a las series y mitos de mi infancia, ha ofrecido mayor resistencia. Al contrario que a su hermana, no le han interesado nunca Marco, Heidi, La abeja Maya, Los tres mosqueperros ni Vickie el vikingo. Ha sido por tanto una sorpresa, el entusiasmo que acaba de despertar en él el descubrimiento de Parchís, el grupo musical de los 80. Ha convertido a Tino, Yolanda, Gemma, David y Frank en sus nuevos héroes y le entusiasma todo su universo: canciones, películas, videoclips, fotografías.

Así que ha sido la excusa perfecta para retomar este juego de mesa que constituye, además, un interesante recurso para trabajar la numeración y el cálculo.

Parchís! Lite

Enlace iTunes App Store

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Desarrollador: Cubbic

Idioma: español, inglés

Precio: versión lite gratuita

Versión completa: 1,79€

Categoría: Ocio / Juegos para compartir

Descripción: Esta aplicación permite jugar al parchís tanto contra el dispositivo, como en la modalidad multijugador. Constituye un excelente vehículo para fomentar las relaciones interpersonales y la inclusión de aquellos niños con mayores problemas en cuanto a la motricidad, ya que la versión digital de este juego facilita su participación.

Los juegos de reglas como el parchís, permiten además hacer comprender la importancia de que existan normas y de que se respeten. Los niños aprenden que, de la misma forma que las reglas contribuyen al placer y la diversión en el juego, son también fundamentales en la vida real, ya que aportan seguridad, facilitan la convivencia y evitan conflictos. Más adelante, sería necesario enseñarles también que cuando una norma o ley es injusta, es lícito no acatarla y luchar por cambiarla. Nuestra realidad actual está tristemente plagada de ejemplos en este sentido.

En la versión gratuita, la partida finaliza al introducir una ficha en la meta. Si queremos completar el juego, deberemos adquirir la versión ampliada por 1,79€.

Enlaces:

Versión lite gratuita

Versión completa (1,79€)